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Los 70 de Edda Diz

“La hoja en blanco” es uno de los miedos más recurrentes cuando se le pregunta a un periodista qué le causa temor. Casi pudiera declararse como una enfermedad, como un extraño virus que penetra por los ojos y una vez dentro puede causar dos efectos: cristalizar neciamente las ideas o eclosionarlas, hacerlas estallar de una bendita manera. Es así como la cuartilla pierde su pureza y empieza a personificarse, puede hablar, cantar, susurrar, incluso estremecer otros cuerpos, levantar otras voces. En el punto final que la deforma se cierran las certezas, termina la complicidad y la hoja enmudece. Otro mérito de esta parte: haber vencido al miedo.

Edda Diz Garcés lo vence a diario, lo mismo escribiendo, editando textos ajenos o hablando en público. Para ella-voz suave y fluida- lo importante es saber cómo superar lo que nos aturde y eso lo ha aprendido-dice-durante estos 47 años de periodismo.

Edda Diz en la reunión de los periodistas con el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.

Hace más de ocho años es directora de la Agencia Cubana de Noticias (ACN), pero antes de eso hay una historia que inicia en Holguín, específicamente en “El coco”, el barrio rural donde nació y el cual le concedió el título de “doblemente guajira”, como precisa.

Contrario a lo que pueda deducirse, luego de terminar el preuniversitario, a Edda le interesaban las ciencias, la medicina; sin embargo, tuvo que comenzar a trabajar antes de incorporarse a una carrera universitaria.

Dos años después, llegó al periodismo “por casualidad” al presentarse a la convocatoria de un curso para trabajadores. Todo volvió a ser cuestión de 12 meses. Tras ese tiempo y por sus resultados académicos, fue solicitada para trabajar en el periódico provincial, Ahora. Edda era reportera durante el día y aprendiz por las noches.

“He trabajado de alguna manera en todo tipo de medios”, lo dice fugazmente a través de un audio en Whatsapp que graba de madrugada porque al siguiente día debe participar en un taller con corresponsales de la ACN en otras provincias.

Ahora recuerda el año 1977, cuando fue designada corresponsal en jefe en Holguín del multimedio que hoy dirige, antes Agencia de Información Nacional. En aquel Macondo holguinero- “oficinita” de cuatro metros cuadrados, un buró y más tarde un televisor enviado desde la AIN- reportará durante una década. Posteriormente, dirigirá la radio provincial; luego, la planeación de programación de la Radio cubana desde el recién extinto Instituto Cubano de Radio y Televisión; aparecerá esporádicamente en la Televisión presentando algunos comentarios y, antes de cerrar el círculo nuevamente en la ACN, escribirá también para el periódico Trabajadores del cual llegó a ser subdirectora.

La perseverancia y la exigencia-detalla-siempre la han definido, por eso, en el año 2011, a pesar de mostrar cierta reticencia hacia el estudio de la teoría, y a instancias de Julio García Luis, en aquel momento decano de la Facultad de Comunicación, obtuvo el grado científico de Doctora en Ciencias de la Comunicación, con un estudio que repensó las mediaciones entre la cultura profesional y las lógicas de producción periodística para la web.

Edda en el Aula Magna de la Universidad de La Habana cuando recibió el título de Doctora en Ciencias de la Comunicación.

“Soy periodista las 24 horas del día, todo el tiempo. Cuando estoy en mi casa puedo estar lavando o cocinando y a la vez, pensando en un trabajo. Estoy viendo una película y analizando cómo ese tema podemos abordarlo desde nuestro punto de vista, o estoy en la calle mirando con “ojos fotográficos” y encuentro lo que pudiera ser una buena imagen. Le he dedicado una buena parte de mi vida al periodismo y no sé hacer otra cosa realmente, soy periodista todo el tiempo”.

Dice Edda que a pesar de parecer una frase hecha, el periodismo es su vida porque nunca lo ha considerado como un trabajo, incluso en los momentos más agotadores. En realidad, el periodismo es una parte; la otra, la ocupa su familia.

Así se fragmenta, entre trabajo, familia y amigos “pocos pero buenos”, dejando siempre algún tiempo para leer tanto en las mañanas como en las noches, cuando vuelve a revisar los periódicos del día.

En la cartografía de su itinerario profesional no faltan los premios, distinciones y medallas, aunque cree que para quienes han tenido la disposición de dirigir, “aun no existen los reconocimientos suficientes”.

Edda Diz, Flora Fong y Viengsay Valdés al recibir la Réplica del Machete Mambí del Generalísimo Máximo Gómez

Hace dos días cuando avisó en su perfil en Facebook que hoy cumple 70 años, “solo por fuera” porque está “entera” y sin un remedo de arrepentimiento, Edda Diz compendió lo mejor de su obra: “Concebí hijos, nietos, una familia; escribí libros, amé y fundé; coseché amistades; ejerzo el mejor oficio del mundo y tengo un grado científico; he sembrado árboles y valores. Y a partir de hoy viviré intensamente, queriendo a quienes me quieren y defendiendo con pasión todo en lo que creo, amando a este país como a mí misma, ¡orgullosamente vieja!”

6 thoughts on “Los 70 de Edda Diz

  1. Felicidades! Envidiable energía y excelente distribución del tiempo. 70 no se cumplen todos los días. Merecido espacio en esta publicación, nuestra publicación.

  2. Una profesional que ha dejado y deja a diario una hermosa huella en la prensa cubana. Una mujer que ha tenido el don de multiplicarse. Lindo y merecido reconocimiento éste, a propósito de su cumpleaños 70.

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