PERIODISMO y SALUD

¡Enamorarse!

Quizás el 14 de febrero es día propicio para la reflexión. ¿Enamorarse es un estado emocional perfecto y perdurable? ¿Un deslumbramiento más o menos pasajero? Son dos posturas extremas, pero ambas causan estragos cuando no hay identidad de sentimientos en los componentes de la pareja. Para el romántico nada puede compararse con esa pasión amorosa. Para el escéptico, es como una enfermedad pasajera con secuelas a superar.

¡Nada! Cada cual, de acuerdo con su experiencia, califica al amor. Pero, nadie duda, que en al inicio, enamorarse es una especie de “locura”, estado de éxtasis que trastorna la vida cotidiana, irrumpe sin avisar, altera el paso del tiempo, conmueve, y por arte de magia, matiza la vida con sus mejores colores.

Psicólogos opinan que, aunque parezca irónico, el amor comienza como los síntomas de una enfermedad.  Primero, nerviosismo, dispersión. Ante la persona amada, el corazón late más deprisa. La presión arterial sistólica se eleva, y con ello, se liberan grasas y azúcares para aumentar la capacidad muscular. A la vez, generamos más glóbulos rojos para facilitar el oxígeno en la corriente sanguínea.

Otro síntoma es el cambio de carácter. Desaparece la agresividad, la dulzura se impone, y también aparece cierto trastorno de la atención: todo se antoja óptimo, perfecto.

La comunicación con el enamorado se torna en comunión de temas e intereses, identidad de criterios y coincidencias en los deseos. Un optimismo ciego impide mirar al pasado infeliz, ni aceptar alguna señal preocupante.

Como “secuestro mental”, ha sido calificado por psicólogos. La vida, como un hilván, transcurre de momento en momento, solo pendiente del próximo encuentro con la persona amada. Y no hay límites para el sacrificio personal, si es en función de quien amamos. Nos crecemos. “Descubrimos” que somos mejores, y más dispuestos a complacer y agradar al otro u otra.

Para todos no es igual la intensidad de estos síntomas, pero sí se generaliza el disfrute de la compañía y las manifestaciones corporales definen el grado de enamoramiento pasional. Amar es deseo, entrega, confianza y comunicación.

Pero, lamentablemente, esta situación idílica tiene fecha de caducidad, porque tal estado de tensión no puede perpetuarse. Quizás esa es la razón de que haya quienes consideran que nunca, o solo en su juventud, sintieron tamaño sentimiento.  En resumen, enamorarse es vivir cada instante como si fuera el último. Quién así no lo haya sentido, o bien lo dejó pasar, sacrificándolo por otros intereses, ya sabrá en el recuento, la absurda decisión.

En cada amor están solapadas otras expectativas que arrastramos desde experiencias más tempranas. Muchas parejas fracasan por intentar repetir modelos de relación que no funcionaron. Y los que se enamoran frecuentemente, al final confiesan que el cambio constante lo motivaba el afán de un verdadero amor.

Imagen destacada: Ecoosfera.

One thought on “¡Enamorarse!

  1. Heidy, hace algún tiempo pensé escribirte, y lo iba dejando, pero…hoy leyendo textos tuyos, me decidí a saludarte, soy Rosario, jubilada de Mar y Pesca. Espero que esté todo bien para ti y los tuyos. Hace un tiempito estoy colaborando en Granma en Cartas…. Un saludo cariñoso y a cuidarse siempre.

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