IDIOMA ESPAÑOL

Toponimia aborigen

La Giraldilla, símbolo de La Habana

A pesar de que los españoles pusieron nombre a casi todo lo que “descubrieron” en nuestra tierra, no pudieron borrar del todo la presencia de nuestros aborígenes. Aunque siempre se habla de que el genocidio llevado a cabo por los conquistadores españoles en Cuba, arrasó con nuestros aborígenes y destruyó su cultura, hasta el punto de que muy pocas palabras restan del legado de nuestros antecesores, eso no es tan así.

El estudioso Sergio Valdés Bernal, quien se ha especializado en este tema, tiene realizado un inventario que recoge 483 voces indígenas, de las cuales son relativas a la flora 220, a la fauna 116, a los elementos del entorno 20, a la organización tribal cuatro y 38 de carácter más general; de esas 483 voces inventariadas, 375 son de origen aruaco y las restantes de otras lenguas indoamericanas.

Además hay que tener en cuenta los numerosos toponímicos que existen en nuestra geografía. Incluso, aunque intentaron bautizar la isla como Juana —en honor a no sé qué rey o príncipe español— prevaleció el nombre aborigen: Cuba.

Con respecto a la capital, La Habana, la hipótesis más aceptada considera que se deriva del nombre del cacique taíno Habaguanex. Otras versiones lo explican como una corrupción de la palabra taína sabana, que se incorporó al idioma con su significado original, o de la aruaca abana, que quería decir “ella está loca”, en referencia a una leyenda aborigen.

Los especialistas han estudiado algunas partículas que se repiten y han tratado de aproximarse a su significado. De este modo se sabe que Ariguanabo, formado por ari-, “río” + guano “palma” + -abo “abundante”, significa “río del palmar” e interpretado como ari- + wanabo, “tierra o mundo de los ariguas” o “tierra del tabaco”; Caiguanabo, está formado por ca- (prefijo) + iguana “con abundante presencia de iguanas”. El prefijo bacu-, según los especialistas, se relaciona con ensenadas, playas y ríos y lo encontramos en Bacunagua, Bacunayagua y Bacuranao, entre otros. Guanabacoa se interpreta como “ahí hay algún guano”; Majibacoa, “no hay jibá”, pues el prefijo ma- quiere decir “no” y Jibacoa, “hay jibá”, ambas compuestas por el término jibá, que da nombre a diferentes especies de arbustos silvestres de la familia Eritroxiláceas, abundantes en terrenos calcáreos y pedregosos, en las orillas de ríos, lagunas y tierras bajas o anegadizas.

Aunque mucho queda por investigar al respecto, lo cierto es que existen muchísimos topónimos de origen indígena, la mayoría de ellos nombran lugares ubicados en las regiones orientales del país, donde eran más fuertes las poblaciones aborígenes.

De igual modo, muchos de estos nombres se reiteran una y otra vez; por ejemplo, se llaman Bacuranao la ensenada, la playa y el río ubicados en Ciudad de La Habana; Guamá, la ensenada y el río pinareños, y un municipio y un río en Santiago de Cuba, es decir, que, incluso, con mucha frecuencia, los nombres se repiten en diferentes lugares del territorio nacional.

De esta forma, numerosas palabras de la lengua de los primeros pobladores del archipiélago cubano sobrevivieron al genocidio que significó la conquista.

María Luisa García Moreno
Profesora de Español e Historia, Licenciada en Lengua y Literatura hispánicas. Periodista, editora y escritora.

One thought on “Toponimia aborigen

  1. Muchas gracias por este artículo, siempre tuve curiosidad por conocer el orígen y significado de estas palabras nuestros abirígenes. Pienso que esto debería salir como un interesante libro.
    Por otra parte quisiera saber si alguien conoce el significado del nombre del poblado Manajanabo

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