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El bolsillo del corazón

La muerte el pasado viernes del Historiador de la Ciudad de La Habana, Eusebio Leal Spengler, ha tenido un enorme impacto en Cuba y amplia repercusión en el mundo.

Desde los presidentes de España, Nicaragua y Venezuela hasta la directora general de la UNESCO, la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, han llegado condolencias por la pérdida de un destacadísimo intelectual cubano que consagró su vida a salvar el patrimonio de La Habana y de toda Cuba.

En Quito, la capital ecuatoriana, la Fundación Guayasamín perdió con la muerte de Eusebio Leal a la cuarta personalidad cubana nombrada como Miembro de Honor por el Pintor de Iberoamérica, Oswaldo Guayasamín.

En esta nota quiero recordar que el 8 de enero de 1993 y luego de un profundo proceso de restauración de una residencia construída en el siglo XVIII, fue inaugurada en el Centro Histórico de La Habana la Casa Museo Oswaldo Guayasamín, acto al que asistieron el Comandante Fidel Castro, el pintor ecuatoriano y el Historiador de la Ciudad.

En cada visita a Cuba Oswaldo Guayasamín se reunia con el líder histórico de la Revolución, a quien le hizo cuatro retratos, el último de ellos con motivo del setenta cumpleaños de Fidel Castro.

Nunca olvidaré el momento en que, en una casa de protocolo ubicada en el reparto Cubanacán, en La Habana, cuando Guayasamín le preguntó al Comandante su impresión de ese cuarto retrato, conocido como el Fidel de las Manos, el entonces Presidente de Cuba le dijo al pintor que primero que él opinaría sobre la obra de arte el Historiador de la Ciudad. Y con el talento y la pasión que lo caracterizaron siempre, Eusebio Leal habló aquel mediodía de finales de noviembre de 1995, en presencia también de otro gran amigo de Guayasamín, ya también fallecido, Antonio Núñez Jiménez.

El deterioro de su salud le impidió a Eusebio Leal asistir al acto por el Centenario de Guayasamín, el 6 de julio del pasado año, en la sede de la Casa Museo que lleva su nombre en el Centro Histórico de La Habana. Pero envió un hermoso mensaje que quiero ahora recordar.

Amigos de Oswaldo: Crucé las puertas de esta casa acompañando a Guayasamín, escribió Leal. Buscábamos entonces un lugar propicio para su idea de tener un Estudio en La Habana. La casa estaba en ruinas, y por extraño que parezca, en el interior de este bello patio, se reparaban viejos automóviles. El Maestro dijo: esta es la casa. Y a partir de ese momento comenzó a andar un proyecto que tendría como principal promotor a Fidel.

Y agrega el mensaje de Eusebio: Concluída la obra, él acompañó a Oswaldo en el acto inaugural. Algunos de los presentes lo recordarán todavía. Hoy, a cien años de su nacimiento, concluyó Leal, cumplimos el compromiso con él: la luz de la casa está encendida, incluso en la noche oscura, porque el Maestro siempre estará en Cuba.

Hermoso mensaje de Eusebio Leal, a quien siempre recordamos en Radio Habana Cuba, donde inició en la década de los años ochenta del pasado siglo, el programa ANDAR LA HABANA –después llevado a la televisión cubana–, y quien nos acompañó en varias ocasiones en los actos de presentación de los calendarios de bolsillo de la emisora, ilustrados con obras de Guayasamín. Y fue Eusebio Leal quien acuñó para la siempre la frase de que esos pequeños almanaques se llevan en el bolsillo izquierdo, que es el del corazón.

La Habana, 3 de agosto de 2020.

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