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Cuba y su economía en 2019: Un año de avances en medio de dificultades (II)

El bloqueo norteamericano ejerce un efecto transversal sobre toda la economía cubana, cuyos impactos se podrán evaluar al examinar con más detalle la evolución de los diferentes sectores.

Sin embargo, a ello debe añadírsele el efecto –mayormente nocivo- que ha tenido la evolución de la economía internacional sobre nuestro país.

En relación al comercio exterior[1] la economía cubana ya mostraba una reducción del 24,5% en el valor de las exportaciones de bienes y servicios y una contracción similar en las importaciones entre 2012 y 2017, aun cuando se mantuvo un saldo positivo en el intercambio total, pero con tendencia a la reducción.

La caída en los ingresos por exportación de bienes estuvo marcada por el descenso de la producción de níquel –primer rubro en exportación de ese conjunto- que pasó de 72 530 TM en el 2011 a una producción que se estima en torno a 50 000 TM en 2018 y 2019.

Esta situación se asocia a la descapitalización de las fábricas y a dificultades con el financiamiento suficiente para frenar esta tendencia, aunque en el año 2018 se invirtieron 50 millones de pesos en la planta Che Guevara. No obstante, la empresa mixta de la fábrica Pedro Soto Alba se mantiene produciendo por encima de su capacidad de diseño de 30 000 toneladas anuales, reportándose un crecimiento del 13% entre enero y septiembre del 2019.[2]

Tampoco puede obviarse la fluctuación del precio de este mineral que, si bien en el 2018 se estima que alcanzó 13 108 USD por TM para un incremento del 26% sobre el año anterior, en los últimos 8 años se registra un descenso del 42,8% y los crecimientos previstos hasta el 2019 lo ubicaban en 13 904 USD, solo un 6,1% por encima del promedio del año anterior. No obstante, las perspectivas para el 2020 pueden mejorar si se considera que también el contenido de las colas que se acumulan a partir del proceso industrial, contienen una significativa cantidad de minerales potencialmente valiosos y se busca inversión extranjera para su explotación. Por otro lado, cabe esperar este año un alza en los precios debido a la prohibición de exportar el mineral adoptada por el gobierno de Indonesia a partir del 1º de enero –uno de los principales productores mundiales-, lo cual puede presionar al alza de los precios y favorecer los ingresos de la exportación de 53 000 TM planificada por Cuba.

En relación a la producción de azúcar a zafra de 2018 resultó muy afectada por problemas climáticos con la alternancia de períodos de sequía y lluvias a destiempo, a lo que se sumó el negativo impacto del huracán Irma que en septiembre del 2017 arrasó con 380 000 hectáreas de caña y daño seriamente a 24 centrales. Por su parte, el precio promedio de la libra de azúcar en 2018 fue de 12.25 centavos por libra, un 23% inferior al logrado en el 2017.

La producción de la zafra del 2019 fue de alrededor de un millón 327 mil TM –un incremento del 20,6% en relación a la zafra anterior, aunque 191 mil TM menos que lo planificado. En estos resultados presentaron afectaciones un número importante de factores, pero donde se reiteran los problemas con las reparaciones en la industria y la falta de piezas de repuesto en la cosecha, así como bajos rendimientos agrícolas de la caña y falta de fuerza de trabajo.[3]

Las perspectivas para el 2019 no mejoraron, y se obtuvo un nivel similar en el precio promedio del azúcar al cierre del año (12.26 centavos de USD la libra). No obstante, en el primer semestre se cumplieron los ingresos por exportación de azúcar gracias a una política adecuada de preciación en el mercado internacional.

A pesar de las limitaciones apuntadas, para el 2020 cabe esperar precios al alza debido a que se ha calculado un déficit de existencia de 6.12 millones de toneladas en el mercado mundial. Esta coyuntura debe ser favorable para los precios de las 860 000 previstas para exportar por el país, con una producción estimada en torno a 1.3 millones de toneladas.

Por otro lado, las exportaciones de servicios también se han visto afectadas.

En el caso del turismo, de un plan original de 5,1 millones de visitantes en el 2019, se logró un crecimiento del 5,8% hasta mayo,[4] con un cumplimiento del 90,6% del plan de ingresos y un costo por peso de 0.59 CUP. Sin embargo, las medidas restrictivas adoptadas por el gobierno norteamericano provocaron que los visitantes comenzaran a bajar desde junio.

Se estima que estas medidas motivaron –como ya se apuntó- que hubiese  potencialmente 560 mil visitantes norteamericanos menos este año. El pronóstico ajustado de turistas totales a recibir en 2019 fue 4.3 millones, con un decrecimiento del 10% y un cumplimiento del 84,3% del plan solamente. Consecuentemente se verá fuertemente afectado el ingreso turístico, que se había previsto creciera un 17,6% este año.[5] Los ingresos durante el primer semestre alcanzaron solo unos 1 235 MMUSD según datos de la ONEI, una similar al del año 2018 en ese período. Hasta noviembre la disminución real en el número de visitantes fue del 8,5%, con el arribo de 3 896 868 visitantes en total.

Para el presente año se ha planificado la entrada de 4 millones 500 mil visitantes, con una cierta recuperación en los ingresos, pero con un nivel de ocupación promedio de solo el 53%, cifra solo ligeramente superior a la alcanzada en 2019.

El sector turístico enfrenta el desafío de incrementar su eficiencia, especialmente en lo referido a sus ingresos netos mediante una reducción de las importaciones del sector y a través de la elevación de los ingresos extra hoteleros, cuestión de mucha importancia dado el nivel de operación “todo incluido” que caracteriza nuestro turismo de sol y playa. A lo anterior se une la necesidad de lograr un proceso inversionista también más eficiente.

De igual modo los ingresos por exportación de fuerza de trabajo calificada se estima que disminuyan al cierre del 2019 debido a la retirada de la colaboración cubana del personal de salud ubicado en Ecuador. A esto se añaden dificultades con la entrada de los ingresos de la colaboración cubana en Venezuela producto de la tensa situación económica que continúa enfrentando ese país y más recientemente, la retirada de los médicos cubanos producto del golpe de estado en Bolivia. Toda esta situación impactará negativamente en la balanza de pagos del país en un entorno superior a varios cientos de millones de dólares, según estimados internacionales.

En relación a las importaciones, se registra un incremento en el precio por tonelada de una serie de alimentos de un 9,5% hasta noviembre. Por su parte el precio del barril de petróleo WTI promedió 65 USD en el 2018 y se redujo a 57 dólares en el 2019, para una caída del 12,3%. Para el 2020 los pronósticos apuntan a 55 USD el barril, pero esta situación puede variar rápidamente en dependencia de la situación de tensión que se vive actualmente en el Medio Oriente.

En síntesis, el ministro de Economía informó en la ANPP que durante el primer semestre el balance muestra un incremento del 3% en las exportaciones –un 1% en bienes y un 4% en servicios-, mientras que las importaciones aumentaron un 4%.[6] No obstante se estima que durante el 2019 se produzca una reducción del 7,3% en las exportaciones totales y una caída del 3,0% en las importaciones. según estimados de The Economist Intelligence Unit de diciembre de 2019.[7] De tal modo se calcula que el saldo de la balanza comercial de bienes y servicios que subió de 1 829 millones de dólares en 2017 a 1 937 en el 2018, se estima que será solo de 469 millones en el 2019.

Más allá de la precisión mayor o menor de este último dato, el ajuste en las importaciones que se ha implementado producto de la rebaja de los ingresos en divisas del país, la imposibilidad de ejecutar nuevos créditos para cubrir el desbalance y el ajuste en la asignación de portadores energéticos, ha provocado serios impactos en la actividad productiva y de servicios, que se reflejan en el resultado financiero externo del pasado año.

En el ámbito de la inversión extranjera directa se acordaron 25 nuevos negocios por 1 700 millones de USD entre octubre del 2018 y el mismo mes del 2019. En síntesis, desde abril del 2014, se han registrado 45 negocios en la Zona Especial de Desarrollo del Mariel por unos 2 600 millones de dólares y otros 149 acuerdos se han firmado en el resto del país, todo lo cual computa un compromiso de inversión total entre el 2014 y el 2019 por más de 8 000 millones de dólares con empresarios de 35 países.

Adicionalmente, en el 2019 el país obtuvo nuevas líneas de crédito entre las que destacan de Francia por 150 millones de euros; de la India por 75 millones de dólares para energía fotovoltaica; de España fondos para la asistencia y cooperación por 57.5 millones de euros y de la OPEP por 25 millones para obras hidráulicas. Además, se continúan ejecutando dos créditos de largo plazo acordados con Rusia por 2 000 millones de euros cada uno para las esferas de energía, transporte ferroviario y producción de acero. Igualmente se continúa trabajando con los nuevos créditos otorgados por China por 124 millones para la compra de equipos de construcción para el turismo y 40 millones para fuentes renovables de energía, junto a una donación por 129 millones para ciberseguridad.

También se continuó haciendo un notable esfuerzo en el 2019 para cumplir con el pago del servicio de la deuda renegociada, erogándose 70 millones de dólares con países del Club de París, incluyendo la aplicación de swap de deudas con un grupo de acreedores. Según el EIU, en el año el servicio de la deuda total alcanzó una cifra en torno a 2 000 millones de dólares, aunque se reportaron algunos incumplimientos en el pago de la deuda renegociada.

En relación al sector externo las prioridades del plan 2020 colocaron en un primer lugar tres aspectos esenciales: reducir el componente importado del turismo para elevar el ingreso neto del sector; revisar y elevar la eficiencia del proceso inversionista y fortalecer la capacidad de gestión de la empresa estatal. A lo anterior se unió el crecimiento de las exportaciones, la sustitución de importaciones y mayor captación de la inversión extranjera, factores todos que resultan determinantes para mejorar el desempeño económico de este año y para mitigar los efectos de un entorno que no nos favorecerá,

(Continuará)

BIBLIOGRAFIA

-Cuba y la Economía (2018)  “Cuba proyecta para 2019 un aumento del 17 por ciento de sus ingresos turísticos” en www.cubayeconomía.blogspot.com noviembre 26 2018.

-CUBADEBATE (2019) “Asamblea Nacional: Ministerios de Turismo e Industrias brindaron información a los diputados. Asistió el Presidente cubano” CUBADEBATE, julio 11, 2019 en www.cubadebate.cu

-CUBADEBATE (2019a) “Pese a restricciones financieras, Cuba cumple niveles de producción esenciales en primer semestre de 2019” Cubadebate julio 13 2019 en www.cubadebate.cu

-Juventud Rebelde (JR) (2019) “Celebrada reunión del Consejo de Ministros” 2 de agosto de 2019.

-Rodríguez, José Luis (2020) “Evolución de la economía mundial durante el 2019: Impactos para Cuba y perspectivas del 2020” CIEM Boletín de Información sobre la Economía Mundial 2019, Enero 2020 en www.ciem.cu

-The Economist Intelligence Unit (EIU) (2019) “Country Report Cuba” December 13th 2019 en www.eiu.com

-Torres, Ricardo (2019) “La economía cubana enfrenta choques externos negativos” Red Econolatin, Cuba, Julio-Diciembre del 2019 en www.econolatin.com

[1] Salvo que se indique otra cosa, la información proviene de Rodríguez (2020).

[2] Ver Torres (2019).

[3] Ver el análisis realizado en la reunión del Consejo de Ministros en JR (2019).

[4] Ver CUBADEBATE (2019).

[5] Ver Cuba y la Economía (2018)

[6] Ver CUBADEBATE (2019a).

[7] Ver EIU (2019).

José Luis Rodríguez
José Luis Rodríguez
Asesor del Centro de Investigaciones de la Economía Mundial (CIEM). Fue Ministro de Economía de Cuba.

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