FOTOCRÓNICAS

El 180 aniversario de la fotografía

Diario de La Habana del 27 de marzo de 1839 que dio la primera noticia del daguerrotipo.

En el ya inminente 2019 celebraremos el 180 aniversario del nacimiento de la Fotografia y en homenaje a ello ofrecemos estas curiosidades de sus primeros pasos por tierras cubanas publicadas en la prensa habanera de aquellos días.

LA PRIMERA NOTICIA DEL DAGUERROTIPO EN CUBA.

A mediados de marzo de 1839 el director del Diario de La Habana, José Toribio de Arazoza, recibió el correo y la prensa que regularmente traían los barcos de Europa, y le llamó la atención un artículo del periodista H. Gaucheraud publicado en la Gazette de France el mes anterior, el 6 de febrero, sobre un pintor llamado Louis Jacques Mandé y  Daguerre, quien había “ encontrado el medio de fijar imágenes que vienen a pintarse en el fondo de la cámara oscura de manera que estas imágenes no son ya el pasajero reflejo de los objetos, sino la marca fija y durable que puede transportarse de un punto a otro como una estampa o un cuadro”.

La información continuaba dando detalles del invento y finalizaba con esta reflexión del articulista “he hablado de este descubrimiento bajo el punto de vista artístico, pero bajo el punto de vista científico … los resultados de Mr Daguerre producirán acaso una nueva teoría en algunos puntos importantes de la ciencia”.  Arazoza, quien gustaba de informar cuanto acontecimiento cultural o científico destacado ocurría en el mundo,  mandó a traducir el escrito y lo publicó en la primera plana del Diario de La Habana el día 27 de marzo de 1839. Así conocieron los habaneros el invento del daguerrotipo, el primer método practico de la fotografía.

LA  PRIMERA IMAGEN CAPTADA EN  CUBA.

Durante el año de 1839 los periódicos Diario de La Habana y El Noticioso y  Lucero publicaron nuevas noticias sobre el daguerrotipo y de la sesión de la Academia de Ciencias celebrada  el 19 de agosto de ese año donde informaba que el Estado francés había adquirido el invento y lo ofrecía libremente al mundo.

La novedad del invento y la voluntad del Estado despertaron una gran demanda de equipos de daguerrotipo que los fabricantes no podían satisfacer. Entre los interesados estaba un joven de 28 años estudioso de las ciencias, Pedro de Alcantara Téllez Girón y Fernández de Santillán, que se encontraba en París en aquellos días ayudando a su padre, el Príncipe de Anglona, en los preparativos de su viaje a Cuba por haber sido nombrado Capitán General de la Isla.

El daguerrotipo de la Plaza de Armas de la Habana que según El Noticioso y Lucero fue el primero que se realizó en Cuba no aparece en ningún inventario consultado. Esta  foto se hizo trece años después desde la azotea del Palacio de los Capitanes y da una idea de cómo era entonces el lugar que retrató Pedro Téllez Girón.

El joven Téllez Girón no pudo adquirir la cámara ni los accesorios del daguerrotipo pero dejó encargado a un amigo para que tan pronto consiguiera uno se lo enviara a La Habana. El equipo de daguerrotipo lo recibió en marzo de 1840 y el 5 de abril el periódico El Noticioso y Lucero publicó: “El escelentisimo señor D. Pedro Téllez y Girón, hijo de nuestro digno  Capitán General, joven ilustrado, conocedor entusiasta de las invenciones justas, hizo venir de París un daguerrotipo. El curioso aparato llegó a esta capital en mal estado, inservible; manchadas las láminas metálicas, rotos los frascos de reactivos, y el termómetro. Por de pronto se creyó irreparable este fatal contratiempo, pero S.E. constante en su celo, firme en su decisión solicitó y obtuvo del Sr. D. Luis Casaseca la reparación del instrumento. El ilustre joven tuvo inmediatamente el placer de ver coronado su primer ensayo de aplicación por un éxito felicísimo copiando por medio del Daguerrotipo la vista de una parte de la Plaza de Armas, que representa el edificio de la Intendencia, parte del cuartel de la Fuerza, algunos árboles del centro de la misma plaza, y en último término el cerro que al E. de la bahía contribuye a formar el puerto de La Habana todo con una perfección en los detalles que es verdaderamente admirable”… “ Téllez Girón  ha tenido gloria no solo de haber sido el primero que ha dado a conocer prácticamente el daguerreotipo en esta isla,  sino también el de haber insinuado el primero el modo de su aplicación a algún artista que presenció, como simple espectador, los primeros ensayos de este aparato nuevo y admirable.  Pedro Téllez Girón realizó el experimento desde un balcón del Palacio de los Capitanes Generales. No se conoce el destino de este histórico daguerrotipo.

CUBA, SEGUNDO PAIS DEL MUNDO EN TENER UNA GALERIA DE RETRATOS AL DAGUERROTIPO

Dieciséis meses después del anuncio en la Academia de Ciencias francesa, Cuba inauguró la  segunda galería de retratos al daguerrotipo del mundo, antes que en París que era la cuna del daguerrotipo. Parece imposible, pero la razón fue la siguiente: el daguerrotipo ideado por Daguerre tenía poca sensibilidad y requería de exposiciones de veinte minutos o más bajo un sol brillante. Solo se empleaba en fotografiar paisajes o vistas de las ciudades, porque no había persona viva capaz de permanecer inmóvil tanto tiempo. El pintor norteamericano e inventor del telégrafo Samuel B. Morse se encontraba en París cuando la Academia anunció el invento de Daguerre y adquirió un equipo y lo llevó a Nueva York, donde él y su amigo el químico John W. Draper, ambos profesores de la Universidad, mejoraron el procedimiento y lograron hacer algunos retratos aceptables inmovilizando la cabeza del fotografiado durante unos ocho o diez minutos.

Esta mejora animó al inventor Alexander S. Wolcott a construir una cámara que pudiera aumentar la luminosidad de la imagen  y fabricó una que no tenía lente sino un gran boquete por donde penetraba la luz hasta un espejo cóncavo colocado en el fondo de la cámara y la reflejaba a una pequeña placa de daguerrotipo de 5 x 5 centímetros. Esta placa, doce veces más pequeña que las de Daguerre, recibía una imagen más brillante y requería una exposición que variaba, según la claridad del día, de 30 segundos a tres minutos. Con esta cámara, los adelantos de Morse y Drape y con sostenedores para descansar la cabeza de los clientes se hicieron realidad los retratos y Wolcott abrió en Nueva York, el 13 de marzo de 1840, la primera galería de retratos al daguerrotipo del mundo. También comenzó a fabricar, vender cámaras y enseñar el procedimiento, tras lo cual se abrieron varios salones en esa ciudad y en Boston.

No se conoce con seguridad ningún daguerrotipo de Halsey. Existen dibujos de la primera cámara con la que retrató a los cubanos. El de arriba muestra a una persona con la cabeza descansando en un aparato que la inmovilizaba. El de abajo muestra la cámara de cerca con la firma de Wolcott.

Por aquellos días, George Washington Halsey,  quien tenía una acreditada academia de dibujo y caligrafía en La Habana, estaba de vacaciones en Nueva York y vio el éxito de los retratos al daguerrotipo. Esto lo animó a aprender el procedimiento del propio Walcott y comprar un  aparato. Con esa cámara regresó a la capital cubana y abrió una galería, el 3 de enero de 1841, en la calle del Obispo nº 26 entre Cuba y Aguacate, frente a la mansión del banquero Joaquín Gómez. Era la primera galería de Cuba y la segunda del mundo.

El tercer país del orbe en abrir una galería de daguerrotipos fue Inglaterra, al inaugurar Richard Beard una en Londres el 23 de marzo de 1841.  París, la cuna de la fotografía, la abrió en julio de ese año y el propio Halsey que había vendido su galería de La Habana dos meses antes, inauguró la primera de España en la ciudad de Cádiz el 18 de diciembre y también otra en Barcelona el 23 de Marzo de 1942.

EL PRIMER ABRAZO DE LA FOTOGRAFIA Y LA IMPRENTA.

A principios de 1838, Daguerre mostró a varios miembros de la Academia de Ciencias  de Francia algunas imágenes de París impresas en planchas metálicas y que habían sido captadas con una cámara oscura y su procedimiento que llamó daguerrotipo. Eran imágenes únicas, como el cuadro de un pintor y tan exactas a la realidad que alguien las llamó “espejo con memoria”. Entre ellos se encontraba Federico Mialhe, un joven científico que además era dibujante, pintor y litógrafo y por esos días exponía en una sala de arte parisina unos dibujos que tituló Excursión a los Pirineos en 80 croquis pintorescos”. El y comprendió lo fácil que sería copiar los daguerrotipos en piedras litográficas y reproducir cientos de copias. Con esta visión viajó poco después a La Habana contratado por la litografía de la Real Sociedad. Aquí se relacionó con los científicos cubanos, especialmente con Felipe Poey, a quien acompañó en sus viajes de estudio por la Isla y tomó apuntes de nuestros campos y ciudades que luego litografiaba e iba entregando en grupos de cuatro trimestralmente para coleccionarlos en el Álbum Pintoresco de la Isla de Cuba.

La huella más antigua de la fotografía cubana es este dibujo que litografió Federico Mialhe de un daguerrotipo de la Fuente de la India captado por Antonio Rezzonico en febrero de 1841. Mialhe también litografió otro daguerrotipo que corresponde a la Iglesia del Santo Angel. Ambas láminas forman parte del hermoso “Album Pintoresco de la Isla de Cuba”.

Mialhe adquirió una cámara a través de la tienda El Buen Gusto de París,  de la calle Obispo,  y solicitó del Cabildo, el 28 de diciembre de 1840 “un privilegio exclusivo para la introducción y uso de un aparato para sacar retratos y paisajes”. Sin embargo no sabía que Halsey había llegado de Nueva York a finales de noviembre y había solicitado un permiso del Gobierno Superior para anunciar “una máquina para sacar retratos y paisajes que acaba de introducir”, permiso que le fue concedido el 18 de diciembre de 1840.

El Cabildo denegó la solicitud de Mialhe, argumentando que  el Capitán General había dado con anterioridad un permiso a Halsey y agregó en su fallo: “No es cosa nueva ni de grande beneficio para el país” y terminaba: “Semejantes aparatos son medios de lucro para los introductores más bien que por otros respectos que no cooperan, ayudan ni favorecen la propiedad.” No obstante la torpe y miope argumentación del Cabildo, Mialhe estaba convencido del gran futuro que le aguardaba en el mundo a este extraordinario invento.

En esos días llegó a La Habana el pintor y daguerrotipista italiano Antonio Rezzonico para introducir la moda neoyorquina de las miniaturas al daguerrotipo,  pero se encontró que Halsey había abierto una galería semanas antes. Así que decidió usar una de las cámaras que había traído, fabricada por Daguerre, e hizo varias vistas de La Habana. Las propuso a los litógrafos españoles Fernando y Francisco de la Costa y Prades para que las copiaran y reprodujeran en su imprenta litográfica con la exactitud que sólo podía alcanzar la cámara fotográfica, pero sólo consiguió ofender su orgullo de artistas y lo rechazaron. Los hermanos Costa argumentaban que la habilidad de sus manos superaba la fría imagen que proporcionaba la cámara oscura.

No opinaron asi los artistas franceses de la litografía de la Real Sociedad Patriótica Francisco Miguel Cosnier, Alejandro Moreau de Jones y Federico Mialhe,  que las exhibieron en su establecimiento de Obispo 119 y dos de estas imágenes, la Fuente de la India y  la Iglesia del Santo Cristo, fueron seleccionados por Mialhe para litografiarlas y añadirlas en su Álbum Pintoresco de la Isla de Cuba, que publicaba por entregas periódicas desde 1838. Es el primer abrazo de la fotografía y la imprenta y la única evidencia de los primeros daguerrotipos cubanos.

EL PRIMER DAGUERROTIPISTA CUBANO

El nombre del primer fotógrafo cubano Esteban de Arteaga aparece en varios libros que narran la historia de la fotografia, pero ninguno ofrece datos de su biografía o de su obra, En la foto: la portada del libro Daguerreotype rendú facile obra de M. A. Queslin para el curso teórico que impartía en Paris. Debajo uno de los anuncios de Arteaga donde abubcua que es natural de esta Isla. Arriba, a la derecha, el primer dibujo de una galería de daguerrotipos de la época

Esteban de Arteaga es nuestro primer daguerrotipista y es curioso ver cómo destaca en sus anuncios de los diarios El Noticioso y Lucero, Faro Industrial y el Diario de la Habana que era “natural de esta isla” en momentos que se iba perfilando una generación animada por las ideas y los principios de nacionalidad y de cubanía. Esteban estudió el arte y el manejo del daguerrotipo en París con el profesor e ingeniero óptico  M. A. Queslin, asociado y sucesor del fabricante  de aparatos ópticos J.G.A. Chevallier,  quien suministraba los objetivos para las cámaras de  Daguerre.

A su regreso a Cuba, en julio de  1843 adquirió la galería de la calle Lamparilla nº 71 entre Compostela y Aguacate y además de los daguerrotipos corrientes, ofrecía retratos coloreados, venta de cámaras y productos químicos y la enseñanza de “este arte incomparable en cuatro días”. Sus últimos anuncios se publicaron en julio de 1845.

Estas son algunas de las noticias y anuncios más importantes que publicó la prensa habanera durante los primeros cinco años.

Jorge Oller Oller
Fotógrafo, reportero gráfico. Fundador de la Unión de Periodistas de Cuba y del Periódico Granma. Miembro de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Share via