El presidente Miguel Díaz-Canel dedicó la primera emisión de Criterio Compartido a explicar las transformaciones económicas y sociales que comienza a implementar el país, responder directamente a preocupaciones de la población y defender la participación y el control popular como elementos centrales del proceso.
El nuevo espacio, transmitido en vivo por Radio Rebelde y conducido por la periodista Bárbara Betancourt, abrió sus micrófonos a llamadas de ciudadanos de distintos territorios y puso sobre la mesa asuntos relacionados con los precios, los salarios, las jubilaciones, la producción de alimentos, el acceso a la tierra, el funcionamiento de los municipios y la situación energética del país.
La primera entrega estuvo marcada por una idea que Díaz-Canel reiteró al cierre del programa y que sintetiza el propósito del nuevo espacio:
«Cada voz en Cuba importa».
Un espacio para escuchar las preocupaciones de la población
Díaz-Canel defendió Criterio Compartido como un mecanismo para escuchar directamente los planteamientos de la ciudadanía y aseguró que todas las llamadas y preocupaciones recibidas serán procesadas, incluso aquellas que no pudieron salir al aire durante la transmisión.
«Estimula mucho que la gente con confianza nos haga llegar sus criterios, sus planteamientos. Y ratifico que todos van a ser atendidos».
El programa combinará de esta manera la explicación de las decisiones económicas y sociales con la participación directa de la población, el debate sobre su implementación y el seguimiento de las preocupaciones planteadas.
Precios, salarios y jubilaciones entre las principales preocupaciones
Las llamadas de los oyentes reflejaron algunos de los problemas que tienen mayor impacto en la vida cotidiana.
Desde Contramaestre, Pedro Rodríguez Martínez llamó la atención sobre el incremento de los precios y explicó que productos básicos como el aceite podían alcanzar valores de entre 3.600 y 5.000 pesos.
«Los salarios y la chequera no dan para vivir», afirmó.
Por su parte, Juana Pérez, jubilada de 88 años residente en La Habana, relató las dificultades que enfrenta para satisfacer sus necesidades con una pensión de 2.000 pesos y pidió que las medidas económicas presten especial atención a las personas mayores.
«Yo creo que es necesario, importante y urgente que se mire el caso de las personas mayores».
El Presidente aseguró que las transformaciones económicas deben incorporar una dimensión social y evitar que las desigualdades continúen creciendo.
«Cualquier transformación que vayamos a aplicar tiene, ante todo, que tener una visión hacia lo social y tiene que evitar que se incrementen las desigualdades».
Díaz-Canel explicó además que las medidas contemplan tratamientos diferenciados para sectores vulnerables, subsidios y un fondo destinado al desarrollo social. :chatgpt-content-reference{index=”1″}
Una tierra solicitada durante más de diez años
Otro de los planteamientos llegó de Natalia Caridad Quintana López, quien explicó que llevaba más de una década solicitando una tierra sin cultivar en Arroyo Naranjo para dedicarla a la producción de alimentos.
Según relató, existía una evaluación favorable del Ministerio de la Agricultura, pero la tierra aún no le había sido entregada. También explicó que participa en una red integrada por 101 patios y espacios productivos gestionados por mujeres.
Díaz-Canel respondió directamente:
«Se te va a dar respuesta de tu tierra y yo creo que sí que hay que darte la tierra porque además estamos agilizando las entregas de tierra».
Mayor control sobre la implementación en los municipios
Un oyente de Cienfuegos llamó la atención sobre la distancia que puede existir entre las decisiones adoptadas a nivel nacional y su aplicación en los territorios.
El planteamiento reclamó un mayor control en los municipios para garantizar que las orientaciones y medidas aprobadas encuentren una implementación efectiva en la base.
El seguimiento de las decisiones y el control popular aparecerían posteriormente como uno de los temas recurrentes de la intervención del Presidente.
«En este país hace nueve meses que no entra un barco de combustible»
La crisis energética tuvo un peso importante en la primera emisión.
Uno de los oyentes preguntó si Cuba tenía posibilidades de recibir combustible procedente de países amigos y si el Gobierno había realizado gestiones en ese sentido.
Díaz-Canel respondió:
«Hemos hecho gestiones de todo tipo para el combustible y no llega combustible de ningún lugar del mundo».
El Presidente atribuyó esta situación al recrudecimiento de las medidas estadounidenses y, en particular, a su alcance extraterritorial.
«Las medidas de recrudecimiento del bloqueo energético hacia Cuba por parte del Gobierno de Estados Unidos se han extraterritorializado con la segunda orden ejecutiva de la administración Trump y realmente, por muchos intentos que hemos hecho, no lo hemos podido lograr».
Más adelante resumió la magnitud de la situación:
«En este país hace nueve meses que no entra un barco de combustible. ¿Cómo se puede sostener la economía? ¿Cómo se puede trabajar en esas condiciones? ¿Cómo se pueden dar todos los servicios que necesita la población? ¿Cómo se puede levantar la producción?».
Durante su intervención mencionó además el déficit eléctrico, las afectaciones al suministro de agua, las dificultades con el gas licuado, la falta de harina en numerosas panaderías y los problemas del transporte.
«¿Cuál es la causa de esa realidad? ¿Es la ineficiencia? ¿Es el Estado fallido? […] Yo lo digo: el bloqueo es criminal».
«El país tiene que producir»
La recuperación de la producción nacional fue uno de los principales ejes económicos de la intervención presidencial.
«El país tiene que producir. El país no puede seguir aspirando a que todo lo vamos a resolver importando».
Díaz-Canel vinculó directamente el incremento de la producción con la creación de riqueza y la posibilidad de distribuirla con mayor justicia social.
«El país tiene que producir, el país tiene que crear riqueza y tenemos que ser capaces entonces de distribuir esa riqueza con justicia social».
También insistió en que el control administrativo de los precios, por sí solo, no resulta suficiente para resolver las presiones inflacionarias.
«El tema de los precios se resuelve produciendo más, creando más riqueza y teniendo más oferta para la población».
Los resultados deberán sentirse en la vida cotidiana
El Presidente reconoció que la población juzgará las transformaciones económicas por sus efectos concretos y no únicamente por sus formulaciones o propósitos.
«Hasta que no veamos en el plato de la mesa, en la farmacia, en el hospital el resultado de las transformaciones, no va a haber satisfacción».
Resumió los objetivos económicos en tres elementos:
«Más producción, más empleo y más salario».
El aumento de la disponibilidad de alimentos, medicamentos, ropa, calzado, servicios y materiales para la construcción, explicó, depende de una recuperación efectiva de la producción nacional.
«Pero hay que producirlo. Tenemos que producirlo».
«No hay regreso al capitalismo»
Una parte importante del programa estuvo dedicada a responder las preocupaciones relacionadas con el papel creciente del mercado, el sector privado y la inversión extranjera.
Díaz-Canel rechazó que las transformaciones económicas representen un proceso de restauración capitalista.
«Estas transformaciones no son un giro al capitalismo, ni son un proceso de restauración capitalista».
Las definió como parte de la actualización del modelo económico y social cubano dentro de una construcción socialista que, sostuvo, también debe ser innovadora.
«La respuesta es clara, rotunda, sin rodeo. No hay regreso al capitalismo».
«El que manda es el pueblo»
Durante la emisión se escuchó además un fragmento de Fidel Castro relacionado con el uso de mecanismos de mercado durante el Período Especial.
A partir de esa referencia, Díaz-Canel defendió que la utilización del mercado, la existencia de actores privados o la participación de inversión extranjera no modifican por sí mismas la naturaleza política del sistema.
«Aunque haya privado, aunque haya mercado, aunque haya inversión extranjera, el que manda es el pueblo a través de sus instituciones. Y eso no cambia ni va a cambiar, ni se puede cambiar».
Y añadió:
«El mercado es una herramienta y no un amo como en el capitalismo».
Según explicó, la planificación, el papel del Estado, la dirección del Partido y el control popular deben determinar la forma en que se utilizan esos mecanismos económicos.
«Las transformaciones no van a funcionar si no participamos todos»
La participación ciudadana atravesó buena parte del programa.
Díaz-Canel señaló que las medidas deberán continuar discutiéndose con trabajadores y comunidades y reconoció que durante su aplicación podrán aparecer errores que deberán ser identificados y rectificados.
«Tiene que haber capacidad para dialogar, que haya capacidad para recoger lo que se plantea y que sea útil, que haya capacidad para criticar, porque hay cosas que cuando las apliquemos van a tener errores y hay que cambiarlas».
El Presidente insistió:
«Estas transformaciones no van a funcionar si no participamos todos».
Y desarrolló esa idea:
«Van a funcionar realmente si participamos como pueblo, si controlamos como pueblo, si exigimos como pueblo y si como pueblo nos involucramos».
Protección a las personas más vulnerables
La dimensión social de las medidas ocupó también un espacio destacado.
Díaz-Canel defendió que las transformaciones deben evitar que aumenten las desigualdades y prestar atención específica a los jubilados, las personas vulnerables y aquellos sectores con mayores dificultades económicas.
De acuerdo con lo explicado durante el programa, las políticas incorporarán subsidios diferenciados, tratamientos específicos y mecanismos de financiamiento para el desarrollo social.
Las renovables aportan ya el 21,4 % de la generación eléctrica
Otro de los temas abordados fue el avance de la transición energética.
Díaz-Canel informó que hasta ese momento se habían instalado 1.418 megawatts en 144 parques fotovoltaicos y señaló que el país debía cerrar el año con una capacidad superior a los 1.500 megawatts.
Según los datos expuestos durante la emisión, las fuentes renovables representaban ya el 21,4 % de la generación eléctrica nacional.
También se refirió a la instalación de sistemas fotovoltaicos en policlínicos, hospitales, hogares maternos, hogares de ancianos y otras instituciones, así como a los proyectos destinados a independizar progresivamente del Sistema Eléctrico Nacional instalaciones vinculadas al bombeo de agua.
Respuesta a Donald Trump
Al cierre de la primera emisión, Díaz-Canel respondió a declaraciones realizadas por el presidente estadounidense Donald Trump sobre Cuba.
El mandatario cubano calificó su intervención de «totalmente arrogante, prepotente, injerencista» y sostuvo que expresaba una política de desprecio hacia Cuba y otros pueblos de América Latina y el Caribe.
También acusó a Washington de presentar a Cuba como un Estado fallido para evitar asumir responsabilidad por los efectos del bloqueo estadounidense.
«Siempre está el tratar de ponerle el Estado fallido para quitarse la culpa del genocidio que cometen con ese bloqueo recrudecido y prolongado».
Díaz-Canel cerró esa parte de la intervención con una afirmación dirigida al Gobierno estadounidense:
«La libertad de Cuba llegó el 1 de enero de 1959 con esa Revolución y esa libertad no la vamos a perder, la vamos a defender».
Un espacio para «escuchar, compartir, debatir y buscar soluciones»
Criterio Compartido será conducido por Bárbara Betancourt junto al Presidente y tendrá emisiones en miércoles alternos. El programa dará seguimiento a la aplicación de las transformaciones económicas y sociales y a las preocupaciones planteadas por la población.
Betancourt definió la finalidad del espacio como un lugar:
«Para escuchar, para compartir, para debatir y sobre todo para entre todos buscar soluciones».
Díaz-Canel reiteró que los planteamientos recibidos serán organizados, atendidos y seguidos, y volvió a la idea que marcó la primera emisión:
«Cada voz en Cuba importa».
Escuche y descargue el primer episodio de Criterio Compartido:
Criterio Compartido: «Cada voz en Cuba importa» — Radio Rebelde

