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PERIODISMO CIENTÍFICO

El secreto inmunológico del desierto

El camello dromedario ha aprendido a resistir lo que otros no soportan. No solo la sed o el calor abrasador, sino también un abanico de infecciones que diezman a otros rumiantes. Ahora, la ciencia comienza a descifrar uno de los secretos mejor guardados de este animal emblemático de Omán: una batería de péptidos antimicrobianos capaces de plantar cara a algunas de las bacterias más temidas del siglo XXI.

La resistencia a los antibióticos constituye hoy una de las mayores amenazas sanitarias globales. La eficacia de estos fármacos (que durante décadas han sido la columna vertebral de la medicina moderna) se erosiona a medida que surgen cepas multirresistentes.

En este contexto inquietante, un equipo de la Universidad Sultán Qaboos ha identificado tres nuevos péptidos antimicrobianos (AMPs) en el dromedario, con actividad demostrada frente a bacterias como Staphylococcus aureus resistente a meticilina (MRSA) y Escherichia coli multirresistente. El hallazgo, publicado en Frontiers in Immunology, abre un horizonte terapéutico inesperado en el corazón del desierto.

Cuando los antibióticos ya no bastan

Los antibióticos han sido, desde mediados del siglo XX, una herramienta esencial para combatir infecciones bacterianas. Sin embargo, su uso masivo (y en ocasiones indiscriminado) ha favorecido la aparición de microorganismos capaces de sobrevivir a sus efectos. Tal como documenta la literatura científica, la presión selectiva ejercida por estos fármacos ha acelerado la emergencia de cepas resistentes, generando una crisis sanitaria de alcance planetario.

El problema radica en el propio mecanismo de acción de muchos antibióticos convencionales: actúan mediante interacciones específicas con dianas moleculares concretas en la bacteria. Cuando estas dianas sufren mutaciones o modificaciones estructurales, el fármaco pierde eficacia. Este fenómeno, descrito en numerosos estudios sobre resistencia bacteriana, explica por qué cada vez resulta más difícil desarrollar nuevas moléculas verdaderamente innovadoras.

Frente a este panorama, la comunidad científica busca alternativas que actúen mediante mecanismos menos vulnerables a la adaptación microbiana. Y es aquí donde los péptidos antimicrobianos (pequeñas proteínas que forman parte de la inmunidad innata) cobran un protagonismo creciente.

Péptidos: la defensa ancestral reinventada

Los AMPs son moléculas cortas, generalmente cargadas positivamente y con regiones anfipáticas, que forman parte de la primera línea de defensa del organismo. En mamíferos, destacan dos grandes familias: defensinas y catelicidinas. Estas últimas, presentes en células como neutrófilos, macrófagos y epitelios, ejercen su acción principalmente perforando la membrana bacteriana.

A diferencia de los antibióticos tradicionales, los AMPs no dependen de una diana molecular específica. En lugar de ello, desestabilizan la membrana celular bacteriana de forma amplia, provocando fugas de contenido intracelular y muerte celular. Esta estrategia reduce considerablemente la probabilidad de que surjan resistencias mediante simples mutaciones puntuales.

Camelus dromedarius. Sergio Parra / ChatGPT.
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Sergio Parra
Sergio Parra es periodista, escritor, editor y asesor científico. Ha estudiado Filosofía y se ha especializado en divulgación científica, tecnología y análisis cultural de la ciencia. Ha escrito más de veinte libros de divulgación sobre genética, psicología, inteligencia artificial, física, biología e historia de la ciencia, y ha participado en la conceptualización y desarrollo de más de un centenar de libros para investigadores, divulgadores y creadores de contenido en España y Latinoamérica.

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