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El CIP a sus 35 años

Para algunos profesionales quizá su nacimiento no era tan necesario en medio de una situación particular de la prensa en Cuba; para muchos otros ha significado la retaguardia durante todo este tiempo, el sitio donde encontrar mucho de lo que utilizan para su labor profesional.

Pero más allá de cualquier interpretación, tras 35 años de entrega, el Centro de Información para la Prensa y su pequeño colectivo laboral vienen demostrando la valía de una idea nacida en un Congreso de la Unión de Periodistas de Cuba y que, luego de todo este periodo, se hace más imprescindible en las transformaciones que ahora mismo necesita el sistema de medios públicos cubanos.

Livia Reyes, Doctora en Ciencias de la Información y Profesora Titular de la Facultad de Comunicación (Fcom), y actual directora, lleva las riendas de la institución desde hace 15 años. Ella accedió a responder a Cubaperiodistas algunas interrogantes a propósito del nuevo aniversario.

Cubaperiodistas: ¿El nacimiento de un Centro de Información para la Prensa (CIP) no entraba en contradicción con las propias posibilidades de información y documentación presentes en los diversos medios del país?

Livia Reyes: Pongamos este nacimiento en contexto: La idea original florece a raíz del debate generado en el V Pleno de la Unión de Periodistas de Cuba (Upec), realizado en octubre de 1986[i] por la necesidad del sector periodístico de acceder a información actualizada en un momento difícil para el país en el orden económico, y por lo cual escaseaban las fuentes documentales útiles y actualizadas. Por lo tanto, se sugirió crear una biblioteca que centralizara recursos bibliográficos, de corte general para cubrir las necesidades de los periodistas.

“Con esta propuesta, surge el 7 de febrero de 1987 como una biblioteca especializada. Sin embargo, ya se había proyectado como meta crear un sistema de información y documentación de prensa que integrara a los llamados archivos de medios los que además de prestar servicios al periodismo cubano sobre temáticas que, por lo general respondían a las secciones principales de la mayoría de los periódicos  y revistas especializadas de periodismo y comunicación.

“En este sentido, aun con los cambios cualitativos de la misión del Centro a lo largo de su historia, su propósito fundacional se mantiene.

“Una acotación de interés es que este tipo de labor se desarrolló en los principales medios europeos y llegó a generar una disciplina que aún hoy se considera como especialidad dentro de las Ciencias de la Información y la Documentación, denominada Documentación Periodística.  En aquellos momentos se sintetizaba que la función de esta era ‘informar a los informadores de la sociedad’.

“Si nos ubicamos en ese entonces, Internet apenas era un escenario lejano para Cuba que logra ofrecer sus primeros servicios en la década del 90. La entrada del primer medio  nacional a la red de redes  ocurrió en 1996.

“De ahí que resultó tan revolucionaria la ejecución, entre 1990 y 1994, de un importante proyecto con la colaboración financiera de la Unesco, dentro del Programa Internacional para el Desarrollo de la Comunicación. Se conoció como ‘Proyecto SINDOC’. A través del cual quedaron enlazados, mediante una red automatizada de información, los principales medios de prensa cubanos.  Y con ello comenzó el primer servicio líder del Centro, que fue el acceso telemático a la llamada Base de Datos de la Prensa Cubana.

Livia Reyes, directora del CIP. Foto: cortesía de la entrevistada.

“En un inicio, las bases de datos eran referenciales, o sea, solo permitían conocer dónde se encontraba el artículo de interés que luego, habría que localizar físicamente. Pero luego se introdujeron mejoras para incorporar textos planos de los artículos publicados.

“Más allá de las limitaciones propias de la tecnología de la época para el manejo y recuperación de la información documental, constituyó sin dudas un hito. No sólo por el elemento de infraestructura TIC sino porque también logró armar un proyecto pionero de repositorio integrado que tanta pauta marca hoy en el mundo de los servicios de información a nivel internacional.

“Ya para el año 1992 adquiere su nueva denominación: Centro de Información para la Prensa (CIP). Al margen de contar con un nombre propio, el hecho de asumir las funciones de una entidad de información implicaba un nivel de especialización mayor en los recursos de información que gestionaba y de prestaciones de servicios más proactivos para los periodistas.

“Otro momento importante fue 1997. En este año salió a la luz la primera edición impresa del Directorio Nacional de la Comunicación, una recopilación completa y actualizada de instituciones, organizaciones y personalidades de la Comunicación en el país.

“En 1998 nació Cubahora, un medio de difusión que se describía como una ‘Revista semanal con actualizaciones diarias’. En realidad, se trataba de una especie de boletín digital con reproducciones de artículos seleccionados de los medios nacionales, pues la idea era amplificar el mensaje de Cuba en Internet.

“En 2004, luego de varios proyectos presentados para concebir la informatización de la prensa, la máxima dirección del Gobierno cubano aprobó el programa ‘Infoprensa’, un proceso inversionista para la renovación del parque tecnológico instalado en el CIP, el cual, a partir de ese momento, pasó a ser el administrador virtual de los servicios de redes y conectividad de los medios de prensa impresa. Al mismo tiempo se encargó de brindar los servicios de hospedaje web de los periódicos cubanos que ya estaban en Internet en sus primeras versiones digitales.

“En el 2006 se creó, como parte de los servicios del CIP, los primeros productos de Análisis de Información. También se dieron los pasos iniciales para el Observatorio Cubano de Periodismo.

“En aquel momento, se generó una metodología y apareció la aplicación informática denominada Evaluaweb, la cual   valoraba la calidad de las publicaciones digitales cubanas. Con ello, se prestó servicios a la Upec, específicamente, para el jurado que debía entregar los premios en la categoría de periodismo digital.

“En ese año aparecieron, asimismo, productos informativos más acabados, como los Dossier de Prensa o Compendios Informativos temáticos para el apoyo a coberturas periodísticas. Tal es el caso de la multimedia Pasión Fecunda, una enciclopedia de citas textuales de Fidel Castro en todas sus comparecencias publicadas, incluyendo las reflexiones (1959-2012). Todas las citas tienen su fuente original y están organizadas a partir de un recorrido que parte desde el concepto de Revolución. En la actualidad es un producto comercializado por Citmatel que genera ingresos al Centro por derecho de autor.

“Los productos documentales en ambiente web constituyen verdaderos reservorios de información fáctica, precisa, contrastada y evaluada. Hoy resulta posible encontrarlos en formatos pdf y otros en la web.

“En 2007 se publicó el primer directorio web de personalidades de la prensa, el Quién es Quién en la Prensa Cubana. Este contaba con los contenidos recopilados por el periodista Juan Marrero, a la sazón vicepresidente de la Upec, quien cedió esos contenidos al CIP.

“Durante 2009,  creó la primera plataforma integrada de blogs para periodistas cubanos llamada Bloguea, que llegó a contar con casi un centenar de blogs, algunos de los cuales lograron gran cantidad de audiencia.

“Para 2012, Cubahora había madurado como publicación con artículos exclusivos diarios, el empleo de imágenes y el abordaje de una agenda más parecida a una revista que a un boletín. La publicación generó su propio Perfil editorial. Desde 2009 había incursionado en redes sociales, particularmente Facebook y Twitter.  Dado que fue el primer medio cubano que nació netamente digital, cambió su imagen y se conoció como Cubahora, la primera revista digital de Cuba.

“En 2016, el Comité Central del Partido Comunista de Cuba nombró al CIP Coordinador para la Prensa Escrita del Programa de Memoria Histórica. A partir de ese momento, se redimensionó esta área y en el presente muestra resultados en materia de preservación digital que fortalece y trasciende los propósitos iniciales.

“Por tanto, el nacimiento del Centro no entraba en contradicción con las posibilidades de información y documentación propias en los diversos medios del país. Ya es sabido que no todo está en Internet, ni se puede pretender tener a mano toda la información de calidad que se necesita de manera precisa y oportuna.

“De hecho, la génesis fundacional del CIP devela una voluntad integradora, que evita duplicidades, esfuerzo innecesario, individualismos superfluos, y por ende, barreras en el acceso a la información de los propios colegas de la prensa.

“De modo tal que resulta un proyecto convergente, que se construye en la colaboración y el conocimiento compartido, garantizando que cada medio preserve y socialice su patrimonio y, entre todos, construir un reservorio de altísimo valor, no solo para el sector periodístico, sino también para todo nuestro país”.

Cubaperiodistas:  El Centro nació en un periodo de transición de lo analógico a lo digital. ¿Crees que luego de estos años ha logrado la transformación digital que exige estos tiempos?

Livia Reyes: La dinámica del CIP es hoy completamente digital. De los productos y servicios que ofrece en cada una de sus Áreas de Resultados Clave (Desarrollo Tecnológico, Cubahora y Gestión de Información), su salida principal es digital.

“Los fondos bibliográficos cuentan con más de 500 títulos digitales sobre periodismo y comunicación social. Los productos líderes como la Hemeroteca y Fototeca de la Prensa cubana, cumplen con estándares de interoperabilidad. De igual modo, se encamina a posicionar sus productos bajo la iniciativa internacional de Acceso Abierto, todo ello en el camino de construir paulatinamente la Biblioteca Virtual de la Prensa Cubana.

“La taxonomía web “Deprensa” que se genera de la indización automatizada para la Hemeroteca y Fototeca de la prensa cubana, sirve de base al buscador semántico creado para Cubahora.

“Los Análisis de la Prensa cubana son resultado también del desarrollo propio y paulatino de herramientas de procesamiento de lenguaje natural y minería de texto. Entre otras propuestas sobresalen el módulo de extracción automática de noticias, la clasificación automática de información, la extracción automática el reconocimiento de entidades nombradas y la visualización gráfica de dichas informaciones.

Cubahora nació y se desarrolla en el mundo digital. Desde 2012 cuenta con un Sistema de Gestión de Contenidos (CMS) propio. En la actualidad está en fase de conclusión su tercer cambio importante a partir del desarrollo web, con propuestas más modulares e interoperables.  En el camino trazado, ha desarrollado y se ha apropiado de metodologías y herramientas para desplegar el llamado periodismo de datos.

“En el Equipo de Desarrollo Tecnológico, el manejo de los servicios de conectividad que se contratan para periodistas y medios se gestiona desde una plataforma propia denominada Controlnet.

“Pero no sólo se garantizan servicios de soporte y conectividad. A lo largo de este tiempo se  desarrollamos varias aplicaciones tecnológicas propias que se combinan de forma coherente con otras de código abierto para escalar y generar mejores y mayores productos informativos e informáticos.

“La trasformación digital apela igualmente a un aspecto esencial que, en el caso del Centro, prestamos especial atención. Se trata de una gestión de información hacia dentro de la organización; o sea, el diseño de flujos informativos —creación, acceso, la conservación y eliminación controlada de cualquier documento—, el inventario clasificado de los recursos estratégicos de información, el empleo de repositorios de proyectos, de control de versiones de desarrollos web, los directorios internos, entre otros.

“De ahí que se cuente con el Repositorio Institucional integrado a estas otras herramientas, accesible desde los puestos de trabajo y también de manera remota, siempre con los niveles de accesibilidad permitidos”.

Cubaperiodistas: Hace unos años comenzó el proceso de digitalización de publicaciones cubanas. ¿En qué momento se encuentra ese proceso? ¿Cómo avanzar más?

Livia Reyes: Aunque este procedimiento comenzó en 2017 cuando logramos adquirir el primer equipamiento para ello, en realidad se emprendió mucho antes.

“En 2006, el CIP llevó a cabo con todos los medios de prensa del país el Primer Inventario de la Fotografía de Prensa Escrita cubana. El resultado de entonces develó que en los Archivos de nuestra prensa había un estimado de 12 millones de fotografías analógicas, la mayoría negativos en celuloide. El número de fotografías que nacían en formato digital se estimó en 2 600 al año.

“Luego, también se evaluó el valor de esas imágenes en el contenido y la calidad del soporte. Desde el punto de vista de su conservación, la mayoría presentaba un estado regular, y otras muchas valiosas en mal estado. De este trabajo surgió, en el propio año, la Primera Propuesta de Pautas para la Preservación de la Fotografía de Prensa cubana.

“Más tarde, el inventario se extendió a los fondos hemerográficos de los medios. Para 2013 confirmamos que los archivos de los medios de prensa cubana contaban con un estimado de 60 000 ediciones de publicaciones cerradas y de 123 000 ediciones de publicaciones corrientes, entre los periódicos y suplementos en formato impreso.

“En ese propio año fue presentado a el Proyecto de digitalización para la preservación digital a largo plazo y acceso al patrimonio de los medios de prensa escrita cubana, el cual se aprobó en 2015. La adquisición, despliegue y transferencia tecnológica comenzó en 2016.

“Las principales razones que se tuvieron en cuenta para comenzar por las fotografías tienen que ver con el hecho de que son materiales únicos, auténticos, de gran valor informativo, documental y estético. Además de ser las que están en mayor peligro de deterioro, debido al alto grado de exposición y deficiente estado de conservación, un fuerte candidato como patrimonio documental de la Nación y de los Registros Memorias del Mundo de la Unesco y se conoce que otras instituciones ajenas a la prensa se han dedicado a la digitalización de periódicos.

“Como cualquier proyecto colaborativo, no estábamos solos. Por lo que demandó procesos de socialización, capacitación, crear las condiciones de la plataforma tecnológica, describir las metodologías, asesoramiento con equipos internacionales especializados en preservación digital, entre otras exigencias.

“¿Qué tenemos hasta el momento? Hoy están digitalizadas más de 200 000 imágenes digitales de Granma, Juventud Rebelde, la ACN, Trabajadores, Bohemia, Tribuna de La Habana, El Habanero.  De ellas, están colocadas en la Fototeca de la Prensa cubana cerca de 4 000 fotos.

“La propuesta es expandir el proyecto hacia las provincias, sobre todo generar núcleos de digitalización en Occidente, Centro y Oriente. Pero, lo más importante, lo que constituye un reto en la actualidad es que gestionar la Hemeroteca y la Fototeca de la Prensa sea una prioridad para todos los medios. Y que se sirvan de estos productos y servicios para elevar la calidad de su desempeño.

“Está previsto integrar a la Hemeroteca un servicio de valor agregado como datos estadísticos de producción mediática según los trabajos recuperados.

“La Fototeca habrá de integrarse con los Sistemas de Gestión de Contenidos de los medios de prensa, y que formen parte de su repositorio para reutilizar imágenes propias o de otros medios, siempre y cuando se haya autorizado. Ya desde el punto de vista tecnológico es posible y se comprobó con la revista Cubahora.

“Es posible pensar, más adelante, en un proceso de servicios a terceros interesados en el acceso a estos repositorios que puedan generar ingresos al país”.

Cubaperiodistas: El Centro tiene su portal Cubahora, que ha ido escalando espacio entre la comunidad digital cubana e internacional. ¿Crees que esa experiencia de un portal solamente digital indica el camino hacia la desaparición de los medios impresos tradicionales?

Livia Reyes: Cubahora es una revista digital con artículos de opinión de carácter cultural, económico, deportivo, político y científico desde la visión de Cuba, coberturas especiales y otros servicios de valor agregado. Esta insertada en el escenario mediático de Internet para ampliar la presencia del país en espacios físicos y virtuales, a partir del tratamiento de temas de actualidad —nacional e internacional— desde nuestros referentes socio-culturales y políticos.

“Efectivamente, ha alcanzado una visibilidad que la coloca entre las cinco primeras publicaciones de la prensa escrita digital con más acceso, tanto desde Cuba como desde el extranjero, cubriendo los cinco continentes.

“Sus blogs hoy son la puerta de entrada a la revista. De igual modo, las portadas principales se han ganado un espacio por su carga documental, factual e infográfica desde la visualidad.  Facebook es la red de referencia que más aporta tráfico a la revista. Un aspecto interesante es que las mayores visitas llegan por búsquedas a través de Google.

“Su narrativa es hipermedial y ha madurado a partir de la inclusión de podcast, infografías y gráficos, noticieros web, storytelling, los cuales son parte del quehacer de la revista.

“La calidad alcanzada en el tratamiento mediático hipermedial a la Covid-19, y las vacunas cubanas, ha sido reconocida por los organismos competentes. En particular, recibió el pasado año el reconocimiento Al mérito, de Biocubafarma, y en 2020 le fue otorgado el Premio ’26 de julio’ en periodismo hipermedia, por la cobertura de la pandemia.

En 2020 Cubahora recibió el Premio “26 de julio” en periodismo hipermedia por la cobertura dada a la Covid-19. Foto: Cubaperiodistas.

“El modelo de gestión de Cubahora es de colaboradores y solo la redacción dispone de un núcleo muy pequeño e interdisciplinario que despliega su dinámica editorial de forma virtual con el resto de los periodistas, caricaturistas, y editores.

“Parto del reconocimiento de un entorno mediático entendido como la configuración de medios de comunicación con diferentes propiedades y al mismo tiempo integrados a la cultura y a la sociedad. Es decir, existe espacio para todo contenido creativo.

“Por otra parte, resulta posible la convergencia en los flujos de contenido a través de múltiples plataformas mediáticas, la cooperación entre múltiples medios. También considero que debemos pensar en las transformaciones que están sucediendo con el comportamiento de las audiencias mediáticas, y dejar  atrás la fidelización total por una conducta más migratoria en la búsqueda de la información de interés”.

Cubaperiodistas: ¿Qué proyectos, de los que soñaron los fundadores, aún quedan por realizarse?

Livia Reyes: Recuerdo a Jesús Hernández, director durante 14 años del CIP, y a Orestes González, creador de Cubahora. Ellos pusieron énfasis en el boletín de entonces, en el Directorio de la Comunicación y en la formación de la red Infoprensa, los cuales siguen siendo realidad en nuestro Centro. Por consiguiente, hemos sido consecuentes con los propósitos fundacionales y lo hemos trascendido.

“Un proyecto totalmente factible y que considero debemos desarrollar más, es la producción de libros digitales o impresos, que un día se convirtieron en dossiers realizados por el Centro, como aquel publicado sobre el Periodo Especial y que, por varias razones, debimos dejar en pausa por el momento.

“Tuvimos la experiencia en 2020 del libro ‘Diario de un médico cubano en Perú’, del doctor Mario Héctor Almeida. Es una compilación de crónicas del autor como integrante de la brigada Henry Reeve que asistió a esa nación en el enfrentamiento a la Covid-19 y que el galeno publicó en Cubahora.

Cubaperiodistas: Hacia el futuro, ¿cómo ves la función del Centro de Información para la Prensa en un contexto cada vez más informatizado y con la alta penetración que va logrando Internet en la sociedad cubana?

Livia Reyes: Desde la llegada de Internet a Cuba, el CIP ha demostrado en las diferentes  etapas que mantiene y fortalece su objeto social, su liderazgo en la prestación de servicios informativos de alto valor agregado, tanto para hacer un mejor periodismo como para la toma de decisiones en el sector.

“Una cosa es la infraestructura TIC y otra es la infocultura, estos dos estratos son definidos por la Unesco.  Está demostrado que disponer de más Internet no garantiza una cultura informacional, ni siquiera el acceso a recursos de información de calidad.

“Internet, y en general las TICs, abren enormes oportunidades al Centro para la labor que realiza y los reacomodos necesarios para su evolución en el ecosistema digital. La fundamentación está en las propias investigaciones científicas que llevamos a cabo, sean tesis de maestría, doctorados, o tesis de licenciatura de Ciencias de la Información, Periodismo, Comunicación Social, Desarrollo de aplicaciones web, que son tutoradas o consultadas por el CIP y después o aplicadas en la nuestra institución”.

(Imagen de Portada: El colectivo del CIP en intercambio con la actual presidencia de la Upec, octubre de 2019).

Nota:

[i] El informe presentado en aquel momento se denominó “Periodismo en Cuba: situación actual y perspectivas”.

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Pelayo Terry Cuervo
Periodista y corresponsal de guerra en Etiopía. Forma parte del equipo de Cubaperiodistas.

One thought on “El CIP a sus 35 años

  1. Muchas felicidades al colectivo del cual forme parte en la decada de los 90… fundadora del Directorio de la Comunicacion… exitos en su trabajo.

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