MARTÍ

Los signos de su época

El viernes 28 de enero de 1853, un grito estentóreo de recién nacido fue la confirmación de que  había llegado al mundo el hijo primogénito de Mariano Martí y Navarro, sargento primero del Real Cuerpo de Artillería, natural de  Valencia,  y de Leonor Pérez y Cabrera,  natural de Santa Cruz de  Tenerife.

El hecho ocurrió en la casa No. 41 de la calle Paula, en La Habana. Años después, él mismo escribiría en sus apuntes: “A la calle de Paula se  le llamó antes de San Francisco de Paula, por el hospital de ese mismo nombre que había en el extremo de ella”.

Pero la vida de los grandes personajes de la historia, e incluso la de las personas normales, llevan consigo una serie de marbetes o signos de su época. Los de José Martí, en Cuba y en el resto del mundo, especialmente en los dos años posteriores a su nacimiento, fueron:

En 1853 murieron Domingo del Monte, en Madrid, y Félix Varela, en  San Agustín, La Florida, Estados Unidos. Este último fue “el  primero que nos enseñó a pensar”. También ocurrió la conspiración de  Vuelta Abajo, en Cuba.

Juan M. de la Pezuela era el gobernador y capitán general de la isla. En lo social, la «trata amarilla» o de chinos suministraba el 50 porciento del déficit de fuer­za de trabajo en Cuba.

Un personaje que irrumpiría años después como iniciador de la primera guerra de independencia, Carlos Manuel de Céspedes, continuaba su producción literaria con el poema La Mariposa.

En México se produjo la ascensión al poder de Santa Anna y se  vendió a Estados Unidos parte del territorio mexicano. También Estados Unidos hizo su primera proposición a  España de compra de Puerto Rico. Y ocurrió la inauguración de la Exposición Uni­versal en Nueva York.

Cuando José Martí tenía un año, en 1854, comenzó a dar sus pasos por el mundo, y nació su  hermana Leonor (La Chata). Su padre fue promovido al cargo de  sargento de brigada.

En este período ocurrió en Cuba una conspiración anexionista, liderada por el catalán Ramón Pintó.

En el período de 1854 a 1859, José Gutiérrez de la Concha fue el gobernador y ca­pitán general.

En México, la ley Juárez suprimió los fueros eclesiásticos y militares. William Walker intentó la secesión de la Baja California a favor de EE.UU.

En 1855, cuando Martí tenía dos años, su padre fue ascendido a Subteniente de infan­tería. A fin de año se le otorga licencia absoluta de su cargo.

En Cuba se produjo la ejecución de Pintó. Se disolvió la Junta  Cubana en Estados Unidos, que sustentaba objetivos anexionistas  y culminó  así un ciclo de las intentonas anexionistas en Cuba.

El 6 de marzo, mientras Carlos Manuel de Céspedes jugaba ajedrez en la Sociedad Filarmónica de Manzanillo, conoció del fusilamiento del catalán Ramón Pintó, acusado de dirigir una conspiración contra el gobierno español. Se protestó por el aconteci­miento y fue tal el alboroto de los criollos manzanilleros, que la institución fue allanada y cogieron presos a Céspedes, a Luís Fernández y a Joaquín Márquez. Al día siguiente, los presos fueron trasladados a Santiago de Cuba y puestos a dis­posición del Gobernador de Oriente. Recibieron como cárcel el barco Soberano, surto en la bahía, donde se encontraban otros presos políticos.

El 29 de marzo, luego de veintidós días de encierro, se les celebró juicio y los condenaron a destierro en Santiago de Cuba. Céspedes colaboró en los periódicos santiagueros El Orden, El Redactor y Seminario Cubano.  Publicó el poema Adiós, el 10 de junio en el Semanario Cubano, periódico de literatura, ciencias y arte.

En México ocurrió la sublevación de los indios de Puebla. Fracasó  la expedición haitiana contra Dominicana.

También ocurrieron en este año acontecimientos como el atentado contra Napoleón III y se desarrolló la Batalla de  Sebastopol con la derrota aliada. Se celebró la Exposición Internacional en París, Francia. El poeta norteamericano Wall Whitman publicó su obra “Las hojas de hierba”.

En esta época Cuba tenía una población de alrededor 1 400 000 habitantes y más de medio  millón eran negros, el resto blancos; la mayoría, más de medio millón eran criollos y sólo el 8 % de la población  total eran españoles peninsulares.

Así se continuaron tejiendo los acontecimientos durante los años siguientes en las vidas de estos dos personajes cimeros en la historia de Cuba, nacidos en épocas diferentes, hasta que Céspedes se alzó en armas el 10 de octubre de 1868 para iniciar una guerra que duraría diez años, y Martí, estimulado por este acontecimiento emancipador, inició la publicación en 1869 de sus primeros escritos patrióticos, y al final del año ingresó a la cárcel acusado de “infidencia”. En marzo de 1870 fue sentenciado a seis años de presidio político.

Los años sucesivos de estos dos hombres fueron etapas de sus vidas consagradas al patriotismo, abnegación y heroísmo por la libertad e independencia de Cuba, en que Martí fue un seguidor consecuente de la lucha iniciada por Céspedes. Ambos entregaron sus vidas con las armas en las manos en combates contra el ejército opresor del pueblo cubano.

Wilkie Delgado Correa
Doctor en Ciencias Médicas. Colaborador de la prensa cubana

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *