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Cambio salarial en la prensa: justicia a la profesión y al bolsillo

Los principales beneficios, así como preocupaciones y propuestas que palpitan tras el incremento salarial en el sector, asociado a la desaparición de la Resolución 89 y la aparición de la 46, ocuparon los análisis de un reciente recorrido de la Presidencia nacional de la Upec por diversos medios.

Cuando las nóminas salariales correspondientes a julio de 2019 están en cierre, la presidencia de la Unión de Periodistas de Cuba (Upec) recorrió varios medios de prensa nacionales, capitalinos y artemiseños para intercambiar acerca del aumento salarial en el gremio, a tenor con la recién aprobada Resolución 46 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (Mtss), que establece el reglamento para la organización salarial del sector periodístico cubano.

Entre los medios visitados estuvieron Radio Habana Cuba, Radio Progreso, Radio Metropolitana, Radio COCO, ubicados en la capital, mientras en la provincia de Artemisa el recorrido incluyó Radio Mariel, Radio Ariguanabo, ARTV y Radio Artemisa.

El Presidente de la UPEC Ricardo Ronquillo conversa con periodistas de ARTV, de Artemisa. Foto: Yoandry Avila/Cubaperiodistas.

Los colectivos valoraron de muy valiente, y hasta sorprendente, la decisión del Gobierno de incrementar los salarios al sector presupuestado en un momento tan complejo para la economía nacional, cuando se acrecienta el cerco imperial contra el país, así como la forma en que ello reivindica al sector de la prensa, que se encontraba, como reconoció el presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, entre las más bajas escalas salariales del país y muy por debajo del salario medio. Con esta medida el sector asciende de la escala 12 a la 17.

En la resolución ministerial, que dignifica también a quienes ocupan responsabilidades de dirección, los pagos por concepto de salario a los cargos periodísticos se establecen en correspondencia con las tres categorías reconocidas para los medios, en dependencia del alcance y responsabilidad pública de los mismos y sus profesionales, y quedan de la manera siguiente:  1 425 pesos (categoría I), 1 320 (categoría II) y 1220 (categoría III). Para el personal periodístico de nivel medio se aprueba un salario de 720 pesos mensuales.

Otra ventaja señalada a la resolución 46 es que mantiene los pagos mensuales por estimulación salarial a los cargos periodísticos, una valiosa herramienta para incentivar a quienes más contribuyan a solidificar el prestigio y la autoridad social de los medios.

Sobre este último aspecto, los profesionales coincidieron en que hay que despojarse de la visión paternalista con que los bajos salarios anteriores distorsionaron el pago por estimulación salarial, para convertirlos en un poderoso mecanismo de pago adicional por resultados y en un acicate para destacar la labor de aquellos que más contribuyen a la importante transformación que se requiere en la prensa.

Al abundar en puntos de vistas encontrados acerca de la permanencia de la categorización de los medios en la nueva Resolución, en dependencia de su responsabilidad y alcance social, no pocos colegas apuntaron que podría ser también injusto homogenizar a todo el sector, desconociendo la complejidad, singularidad y alcance de cada uno.

Al ventilar algunas diferencias de criterios acerca de que debió mantenerse una la evaluación anual, en dependencia del resultado de la labor profesional, como estipulaba la anterior Resolución 89, prevaleció la opinión de que la Resolución 46 es mucho más justa, porque obliga a realizar una valoración profunda de los resultados de cada profesional en el mes, y hacer coincidir esos resultados con los ingresos, a partir de una adecuada estimulación salarial.

El presidente de la Upec, Ricardo Ronquillo Bello, apuntó que no hubo ningún análisis en los últimos años en las delegaciones de base, asambleas de balance, plenos y congresos de la Unión de Periodistas de Cuba en que los profesionales dejaran de pronunciarse por eliminar la Resolución 89, que hacía una distinción demasiado atemporal, no pocas veces burocrática e injusta de los profesionales.

«Además de que la diferencia de pago entre las diversas evaluaciones —desde Excepcional hasta Aceptable— era insignificante, lo que se otorgaba era una especie de `título nobiliario´ que, muchas veces, no tenía correspondencia con el resultado de la labor de cada uno de los profesionales en el mes. Adicionalmente, ante la presencia de tan bajos salarios, ese tipo de evaluación devino igualmente en paternalista», consideró.

El presidente de la Upec resaltó que al existir ahora un salario escala sustancialmente más alto, ello implica que la estimulación salarial puede alcanzar su verdadero sentido como diferenciador de la calidad, pues posibilitaría un incremento significativo de los ingresos en el mes, por encima del salario base.

Ejemplificó que un profesional de un medio de categoría uno que merezca el 30 por ciento de estimulación salarial ganaría en el mes, en vez de 1 425 pesos, más de 1 800, los que trabajen en medios de categoría dos más de 1 700 y los de la tres más de 1 600. «La estimulación salarial en un medio de categoría uno puede sobrepasar en lo adelante hasta lo que estaba establecido como salario base en la Resolución 89», comparó.

Durante el recorrido emergieron otras preocupaciones, como la de quienes ahora ejercen la responsabilidad de Jefes de Grupo, lo cuales recibirán un salario escala muy cercano al que perciben sus subordinados, lo cual puede provocar que cuando estos reciban estimulación salarial los superen en ingresos. La situación se agrava porque la Resolución 46, contrario a lo que ocurría con la 89, limita a quienes ostenten cargos de dirección a recibir estimulación salarial, algo que se consideró, debía ser meditado.

Algunos profesionales se pronunciaron, además, por hacer más flexible hacia el futuro —cuando ocurra la reforma Salarial— el pago en el sector, o estudiar más profundamente los cargos, para que aquellos que se mantengan puedan simultanear, y recibir mayores ingresos un mismo profesional por combinar diversas funciones y competencias, como la locución y la edición, entre otras, lo cual podría ayudar, presumen, a disminuir las plantillas.

Durante el diálogo con los profesionales el Presidente de la Upec afirmó que el incremento salarial es solo un primer paso o la primera señal hacia otras profundas e importantes transformaciones que deben acometerse en el sector para implementar la Política de Comunicación del Estado y del Gobierno aprobada en el año 2016, así como los postulados de la nueva Constitución de la República.

Como parte de ese propósito Ronquillo Bello recordó que en la anterior reunión de la Presidencia de la organización se decidió realizar, a partir del mes de septiembre, los talleres Cambio salarial, cambio editorial, que deben convertirse en valiosos espacios de proyección de los cambios que se requieren en la prensa.

Esos talleres, puntualizó, pueden ser muy útiles para que los directivos de los medios, junto a sus profesionales, se planteen proyectos esenciales de transformación, que pueden, incluso, fijar ante todos aquello que será lo más valorado y estimulado salarialmente.

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