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Manuel González Bello: Quijote del asfalto

Por iniciativa de colegas y amigos, y con el apoyo de la presidencia nacional de la Upec, se efectuará en la sede nacional de la organización (23 e I, Vedado), a partir de las dos de la tarde de este viernes,  un homenaje al siempre recordado periodista Manuel González Bello (Chambas, Ciego de Ávila, 1949-La Habana, 2002), con motivo de su cumpleaños 70. En la foto, Manolito (i), en una entrevista al Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez.

González Bello -Manolito para sus allegados- ejerció como reportero, redactor o editor, en el periódico Victoria, de la Isla de la Juventud; la revista Bohemia, Radio Rebelde, Radio Habana Cuba, Juventud Rebelde, La Jiribilla, en cuya fundación tomó parte, y en El Economista de Cuba. También colaboró prolijamente en muchos otros medios de prensa nacionales y extranjeros.

En 1996 mereció el primer Premio Memoria, que otorga el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, con su proyecto de libro Los combates del Canciller (Raúl Roa García), publicado con el título de El Canciller, en 1999, por la Editorial de Ciencias Sociales. También fue autor de Trilogía de ensayos sobre Pablo de la Torriente Brau, El hombre de Che Guevara y Pablo, entre la bruma y la muerte.

Con apenas doce años, participó en la Campaña Nacional de Alfabetización. Obtuvo el título de licenciado en Periodismo, de la Universidad de La Habana, en 1974. Fue profesor adjunto de la Facultad de Comunicación en esa misma universidad y también ejerció como docente en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí. Contribuyó, asimismo, a la formación como periodistas de profesionales de otras especialidades.

En el diario de la juventud cubana trascendieron -vale decir hicieron época-, sus entregas en la sección La crónica del sábado (1999-2001), de las cuales, después de su fallecimiento, se publicó una selección bajo el título Con una sonrisa, primero por la Editorial Mecenas, de Cienfuegos, y luego por la Editora Abril, de la UJC.

Entre muchos otros reconocimientos por su desempeño profesional obtuvo el Premio Nacional de Periodismo Juan Gualberto Gómez, por la obra del año, en 2000.

Manolito falleció de cáncer de páncreas, en el Hospital Doctor Luis Díaz Soto, en La Habana, el 31 de mayo de 2002. Respecto a ese momento, triste para quienes le sobrevivimos, escribió en su primera crónica de sábado, titulada La risa, en Juventud Rebelde: “Ninguna muerte es buena, pero si me dieran a escoger, no dudaría en que me diera un infarto de risa, o que me llevaran ante un pelotón de fusilamiento y me dispararan carcajadas al corazón…”

Heriberto Rosabal

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