Cuatro periodistas fueron asesinados ayer por ataques aéreos israelíes en el sur de Líbano, uno de ellos acusado por Tel Aviv de trabajar para Hezbollah. Al tiempo que una ofensiva posterior contra los equipos de rescate enviados para auxiliar también causó víctimas mortales el gobierno libanés calificó los hechos como “crimen flagrante”.
De igual manera nueve paramédicos fueron abatidos y otros siete resultaron heridos en cinco bombardeos distintos contra centros sanitarios libaneses, reportó la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Al-Manar TV, de Hezbollah, comunicó que su corresponsal Ali Shoeib, considerado un “ícono del periodismo de resistencia”, y su hijo, el camarógrafo Alí Shaib, murieron en el ataque . El ejército israelí acusó a Shoeib, sin pruebas, de ser agente de inteligencia de Hezbollah.
“El chaleco de ‘prensa’ (de Shoeib) era sólo una cobertura para el terrorismo(…). Informó de posiciones de las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel) en el sur de Líbano y mantenía contacto directo con miembros de Hezbollah”, subrayó el ejército israelí en un comunicado y acusó al periodista de “incitar” contra las FDI y de ser “intermediario para la distribución de propagada” contra Israel.
En días previos, Israel bombardeó un apartamento en el centro de Beirut, donde mató a Mohammed Sherri, jefe de programas políticos de Al-Manar TV –medio señalado como alineado con el movimiento chiíta– junto con su esposa.
También fueron asesinados la corresponsal de Al Mayadeen, Fatima Ftouni –quien antes del ataque acababa de salir al aire con un reporte en vivo– y su hermano, el fotoperiodista Mohammad Ftouni, que viajaban junto al equipo de Al Manar en un automóvil en Yezin.
Flagrante crimen
El presidente libanés, Joseph Aoun, condenó el asesinato como “un crimen flagrante que viola todas las normas y acuerdos que protegen a los periodistas”, mientras Hezbollah calificó de “falsas” las acusaciones israelíes contra los comunicadores y un “intento desesperado por eludir la responsabilidad de este delito”.
Aoun describió a los periodistas como “civiles que cumplían con su deber profesional” y que gozaban de la “protección internacional en tiempos de guerra”, señaló en un comunicado en X. Con estas muertes se elevó a seis el número de periodistas asesinados este año en Líbano.
El ministerio de Salud libanés denunció también un ataque directo al equipo médico que se dirigía al lugar de la ofensiva contra los pweriodistas.
La OMS reportó que 51 trabajadores del sector salud fueron asesinados, nueve de ellos ayer, y 126 resultaron lesionados mientras cumplían con su deber.
El director general de la Organización, Tedros Adhanom Ghebreyesus, dijo en X que los trabajadores sanitarios están protegidos por el derecho internacional humanitario y “nunca deben ser blanco de ataques”.
Las autoridades libanesas cifraron en 47 los muertos y 112 heridos durante la última jornada de bombardeos israelíes, que se suman a las más de mil 189 víctimas desde el recrudecimiento del conflicto bélico en el territorio libanés, a partir del 28 de febrero, cuando comenzó la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán (Tomado de La Jornada).
Imagen de portada: Un miembro del Sindicato de Periodistas del Líbano sostiene una fotografía en la que aparecen el corresponsal de la cadena Al Manar TV de Hezbolá, Ali Shoeib (derecha), y la reportera de la cadena Al Mayadeen TV con sede en Beirut, Fatima Ftouni (izquierda), durante una concentración de solidaridad en la que se condena el ataque aéreo israelí que alcanzó su vehículo en la localidad de Jezzine, en el sur del Líbano, en la Plaza de los Mártires de Beirut, el 28 de marzo de 2026. | Fuente: EFE | Fotógrafo: WAEL HAMZEH. Tomada de RPP Noticias.

