Con frecuencia nos llegan informaciones de que leer nos ayuda en muchos aspectos: desarrolla la imaginación, favorece la memoria, combate el estrés, aumenta nuestra cultura…
Lo que quizá no nos habían contado tanto y no parecía tan demostrado, por estupendo que nos pareciese, es que la lectura puede ayudarnos a vivir más tiempo. Pues bien, eso esa es la conclusión de un estudio histórico de la Escuela de Salud Pública de Yale, citado este mes de enero por la revista National Geographic.
El estudio examinó si los que leen libros tienen una ventaja de supervivencia sobre los que no leen libros y sobre los que leen otros tipos de materiales, y de ser así, cómo se podrían cuantificar. Para ello recurrieron a 3.635 participantes en el Estudio de Salud y Jubilación representativo a nivel nacional.
La conclusión fue que la lectura de libros contribuyó a una ventaja de supervivencia significativamente mayor que la observada para la lectura de periódicos o revistas. En comparación con los no lectores de libros, los lectores de libros tuvieron una ventaja de supervivencia de 23 meses en el punto de supervivencia del 80% en el modelo sin ajustar.
Esa ventaja de supervivencia persistió después del ajuste para todas las covariables (educación, los ingresos, el estado de salud inicial, la depresión y la capacidad cognitiva), lo que indica que los lectores de libros experimentaron una reducción del 20% en el riesgo de mortalidad durante los 12 años de seguimiento en comparación con los no lectores de libros.
El mecanismo que se señala en el estudio y que mejor explica por qué la lectura ayuda a vivir más son sus efectos socioemocionales, un factor compartido por Raymond Mar, profesor de psicología de la Universidad de York en Canadá y coautor de muchos estudios sobre los beneficios de la lectura para la salud.
Por otro lado, los libros ayudan a combatir la soledad, la cual se considera ahora también un factor de riesgo grave de mortalidad precoz, comparable incluso al tabaquismo o la obesidad. Los libros ofrecen compañía sin presión e intimidad sin vulnerabilidad, y los lectores que participan en clubes de lectura reciben un beneficio social aún más significativo.
Pero las ventajas no acaban aquí, vivir más tiempo es solo una parte de la historia. Además de vivir más años, nos gustaría envejecer con un cerebro sano. Aquí la influencia de la lectura puede ser aún más poderosa.
Por ejemplo, un estudio histórico de 14 años publicado en 2020 descubrió que los adultos que participaban regularmente en actividades mentalmente estimulantes, como la lectura, experimentaban tasas de deterioro cognitivo significativamente más lentas que aquellos que no lo hacían.
También otro estudio importante, publicado el mismo año, mostró que la lectura y la escritura durante toda la vida estaban asociadas con un deterioro más lento de la memoria, incluso entre personas cuyos cerebros mostraban signos de la enfermedad de Alzheimer.
Así que ya saben, tome un libro, estará más lúcido y vivirá dos años más (Tomado en No cierres los ojos).

