(Palabras de Vladimir Regueiro Ale, ministro de Finanzas y Precios, en el VI Festival de la Prensa, leídas por Francisco Rodríguez Cruz, vicepresidente de la Upec).
Compañeras y compañeros:
Es un honor compartir con ustedes en este VI Festival Nacional de la Prensa estas reflexiones sobre un proceso vital para nuestro sistema de comunicación social: la trasformación del modelo de gestión económica de los medios de comunicación cubanos, como parte de la actualización de nuestro modelo económico y social.
Nos encontramos en momentos de definiciones profundas y en nuestra sociedad se impulsa un cambio estructural para proyectar el proyecto socialista, ratificando los objetivos de prosperidad, eficiencia y sostenibilidad. En este propósito, los medios de comunicación no están al margen, asumen la transformación en lo editorial, lo tecnológico y especialmente en lo económico.
Durante años ha prevalecido el paradigma donde el soporte económico de los medios quedaba casi totalmente subsumido en el presupuesto del Estado. Hoy, frente a realidades nuevas, donde el espacio de la comunicación es un campo de batalla, debemos potenciar la sostenibilidad de la gestión económica de los medios. No existe contradicción entre la responsabilidad de los medios de comunicación de defender la verdad de nuestro proyecto social, de producir y reproducir los valores de la Revolución y la identidad nacional, y una gestión económica eficiente de los mismos. Por el contrario, se han de reforzar y complementar estos principios.
El impulso que de conjunto hemos logrado respecto a la gestión económica de los medios de comunicación es en esencia un acto de creatividad revolucionaria, que ha asimilado las proyecciones del modelo cubano de desarrollo socialista en el ámbito mediático.
No se trata de mercantilizar la información ni de renunciar a nuestros principios. Se trata de buscar fórmulas propias, ingeniosas, que permitan obtener ingresos de forma coherente con la esencia de nuestro proyecto social.
Este proceso se inserta en una proyección más amplia: replantear el funcionamiento del sector presupuestado, incentivando la generación de ingresos en aquellos ámbitos donde sea factible, sin afectar la misión esencial de cada institución.
En este sentido destacamos la conexión de este proceso con el Programa de Gobierno para Corregir Distorsiones y Reimpulsar la Economía, en lo referente a la necesidad de redimensionar el sistema presupuestado, no solo en el número de instituciones sino en sus estructuras, así como en el aprovechamiento de infraestructuras y del capital humano con capacidad de generar ingresos que favorezcan el desempeño del Presupuesto.
Hasta la fecha 28 medios de comunicación se han incorporado al experimento, en un proceso de tránsito hacia la autofinanciación que asume en una primera etapa el régimen de unidades presupuestadas con tratamiento especial. A tales efectos el Presupuesto continúa garantizando un fondo o soporte básico de subvención, sobre el cual se erigen las capacidades de gestión de cada entidad, con el esfuerzo colectivo de sus técnicos y profesionales.
Fortalecer, con criterio de independencia o autonomía, la gestión económica de los medios de comunicación determina beneficios concretos entre los que destacan los siguientes:
En primer lugar, impacta directamente en el bienestar y la estimulación de los trabajadores del sector. Con la generación de ingresos propios se crea la base para mejorar las remuneraciones vinculadas a los resultados. De esta forma se puede lograr un mayor reconocimiento al talento y esfuerzo de periodistas, técnicos, y creadores, a la vez que libera cargas al Presupuesto del Estado.
En segundo lugar, promueve una organización más eficaz y moderna. Uno de los principios de esta transformación es la reestructuración racional de las plantillas, permitiendo aprovechar al máximo la fuerza calificada. El sistema de medios debe avanzar hacia organizaciones ágiles, con estructuras organizacionales dinámicas, donde cada recurso humano se emplee en su máximo potencial. Es otro mecanismo para la estimulación a los trabajadores.
El modelo que se ha venido implementando contiene un importante valor pedagógico, como referente en la transformación, para promover el cambio gradual de transitar de una posición de demandantes del Presupuesto estatal a la de aportadores de ingresos. Existe un potencial de generación de ingresos de forma coherente con la misión de los medios.
Esta transformación no es contradictoria con el carácter público de los medios de comunicación, lo que constituye un principio irrenunciable, implícito en las funciones del sector; se ratifica la propiedad estatal, a la vez que se perfecciona y dinamiza la gestión con criterio innovador y eficiente.
Estimados colegas, la tarea que compartimos en esta transformación es compleja a la vez que desafiante; exige valentía, inteligencia colectiva y una fidelidad inquebrantable a nuestro proyecto socialista. Esta transformación no es solo una decisión administrativa, sino que tiene un marcado componente político; es fortalecer la trinchera de ideas de la Revolución, dotándola de sostenibilidad económica y modernidad organizativa.
Por estas razones, desde nuestra posición como gestores del Presupuesto del Estado, les exhortamos no solo a ser cronistas de este cambio, sino protagonistas activos, para de este modo hacer de la prensa cubana un sistema de medios de comunicación robusto, innovador, económicamente viable y profundamente comprometido con la defensa de la Patria y el Socialismo.
Les deseo éxitos en el evento y en su desempeño profesional.

