Testigo excepcional de importantes hechos, Enrique Collazo Tejada (1848-1921), veterano mambí, ejerció el periodismo y constituye uno de los principales cronistas de las guerras independistas cubanas. 
Brigadier del Ejército Libertador, tomó parte en la Guerra de los Diez Años y la Guerra de Independencia de 1895-1898.

Collazo narra y opina, de forma crítica, y muy documentada, los sucesos esenciales de la heroica gesta cubana, sin omitir los aciertos y fracasos, tanto frente al colonialismo español como la intervención militar de Estados Unidos.

Reveló antes que otros la estampa filoanexionista de Tomás Estrada Palma (1835-1908) y su falsa austeridad.

Del primer mandatario neocolonial (1902-1906) expresó: El que entregó a los americanos la revolución de 1895, maniatando al ejército de Cuba, será tal vez el que ayude a hacer desaparecer la república de 1902”, presagió en un folleto titulado La Cuestión Presidencial en Cuba (1905).

De obligada consulta para el estudio de la Historia de Cuba son, entre otras, de sus obras: Desde Yara hasta el Zanjón (1893), Cuba Independiente (1900), Cuba heroica (1902) y Cuba intervenida (1910).

Los Americanos en Cuba (1905), en dos tomos, es su obra mayor, un ensayo crítico testimonial que reúne importantes documentos sobre la Intervención estadounidense en Cuba.

La Guerra en Cuba (1926) fue impresa póstumamente y es una continuación de Cuba Heroica.

Collazo ejerció también el periodismo y fue fotógrafo y acuarelista; en la manigua publicó con el coronel Federico Pérez Carbó (1855-1950) el periódico Patria y Libertad.

Durante la intervención norteamericana redactó y dirigió El Cubano y en los últimos años de su vida fue director de La Nación.

Colaboró en la cuarta época de La Estrella Solitaria (1906), junto a Juan Gualberto Gómez y Enrique Loynaz del Castillo, entre otros.

Este periódico mambí había sido fundado, en 1869, en el campo insurrecto, dirigido por Rafael Morales (Moralitos) y otros jóvenes patriotas.

Dedicó otros folletos ocasionales a temas de carácter político: Los sucesos de Cienfuegos (1905) -el asesinato de Enrique Villuendas- y, en 1907, La Revolución de Agosto de 1906 (alzamiento popular del Partido Liberal contra el fraude electoral de Estrada Palma).

Durante la campaña electoral, Villuendas (1874-1905) resultó herido por la espalda y rematado en el piso por un guardia gubernamental cuando se encontraba en su habitación en un hotel en Cienfuegos.

Era dirigente del Partido Liberal en Las Villas, abogado y coronel mambí, fue fiscal de la Audiencia de Santa Clara, secretario de la Constituyente Cubana (1901) y representante a la Cámara (1902-1904).

En El Cubano y La Nación Collazo fustigó la dominación extranjera y a elementos que sirvieron al régimen colonial y se apropiaron de cargos públicos en la República; igualmente la política de Charles E. Magoon (1861-1920), el corrupto gobernador en la Segunda ocupación militar de
Washington (1906-1909).

EL BRIGADIER COLLAZO

Educado desde la niñez en España por un familiar, en 1862 matriculó en la Escuela de Artillería de Segovia; se graduó de alférez (1866), y fue ascendido a teniente, al ser derrocada la reina Isabel II, en septiembre de 1868.

Poco después supo de la Revolución independentista en Cuba (10 de octubre de 1868) y se separó del ejército español para unirse a las filas mambisas.

Nació en Santiago de Cuba, el 28 de mayo de 1848.  Falleció en La Habana, a la edad de 72 años, el 13 de marzo de 1921.

El 15 de mayo de 1869 arribó a Cuba como simple soldado en la expedición del Perrit y en el primer combate con fuerzas españolas resultó herido.

Incorporado a la división de Holguín, se le encargó el mando de la compañía de Bijarú y después fue ayudante de Máximo Gómez.

A finales de 1872 viajó a Jamaica para reponerse de las fiebres constantes y severa anemia que minaron su salud y le impedían participar en la vida militar, pero pudo volver en 1875 y, situado en la División de Camagüey, estuvo de ayudante del brigadier Gregorio Benítez hasta el final de la guerra.

Miembro del Comité del Centro, en febrero de 1878, fue de los que votó contra La Paz del Zanjón aunque aceptó la decisión de la mayoría. Tras cumplir la misión de informar al mayor general Antonio Maceo de la situación, partió a Jamaica junto con Máximo Gómez.

En 1887 regresó a Cuba y tuvo activa participación en la organización de la última guerra independentista; junto con José Martí y José María (Mayía) Rodríguez, Collazo firmó el plan y la Orden de Alzamiento de esta contienda.

El 19 de marzo de 1896 arribó al país por la Playa de Varadero, Matanzas, al frente de la primera expedición del Three Friends, con 54 expedicionarios.

Peleó, primeramente, con las fuerzas del general de brigada José Lacret y después con el brigadier Juan Bruno Zayas.

Desde mediados de 1897 estuvo bajo las órdenes del mayor general Calixto García Iñiguez, jefe de la División Oriental y Lugarteniente General del Ejército Libertador; permaneció en el Cuartel General del Departamento Oriental hasta el fin de la guerra.

Participó en la Asamblea Constituyente de la Yaya, noviembre de 1897.

Fue jefe de la Brigada de Las Tunas y de la Brigada occidental de Holguín; entre otras acciones participó en la toma de Guisa (noviembre de 1897).

Fue testigo y protagonista de los acontecimientos de la Guerra Hispano-cubano-americana.

Integró la comisión negociadora cubana enviada a Estados Unidos por el general García para coordinar el desembarco militar norteamericano.

Hasta su muerte criticó la actuación estadounidense de desconocer el papel fundamental de los cubanos en la derrota de España, así como su dominación sobre Cuba.

Formó parte de la Junta Patriótica de La Habana, fundada el 10 el octubre de 1907, contra la corriente anexionista que tuvo auge en la Segunda intervención estadounidense.

Fue representante a la Cámara (1909-1911) y presidente de la Comisión de Hacienda y Presupuesto del órgano legislativo; también miembro fundador de la Academia de Historia de Cuba (1910).

Solo desempeño dos cargos oficiales de designación presidencial; la jefatura de la Armería Nacional -suspendido por discrepancias con Estrada Palma- e Intendente general de la República, cesanteado por el presidente Mario García Menocal, en 1913.

Era hermano de Tomás (1866-1924) y Guillermo Collazo Tejada (1850-1896), el primero también general de brigada. El segundo, pintor de cierta relevancia –retratista y paisajista- igualmente colaboró con la causa independentista; en 1869 partió al exilio en Nueva York y falleció en Paris donde residía desde 1889.

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