Se decía que ella había vivido allí, en una pequeña casa, de paredes de un color tenue amarillento y techo bajo de tejas intensamente ocres y sonoras donde crepitaban las gotas de lluvia ....
“De súbito, se alzan en la memoria las columnas recurrentes de La Habana, las columnas de Carpentier, que otea ese prodigio…”...
“Traqueteando una dura letanía interminable, ruega que ruega rogando, van los coches polvorientos para que el calor no le evapore el ánimo a la locomotora…”...