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PERIODISMO DEPORTIVO

¡Qué bien marcha el programa Glorias Deportivas!

Siempre ha cumplido su misión el programa Glorias Deportivas de Tele Rebelde, muy bien conducido por Carlos Alberto Hernández Luján. Su lucha para evitar el olvido de nuestros héroes y heroínas del músculo posee alta calidad en contenido y forma. Jamás teque ni superficialidad. Ameno y profundo sin rebuscamiento ni risotadas pedantes.  Complementa espacios de este tipo donde brilla Aurelio Prieto Alemán. Otros medios deben crear secciones de este tipo. Son indispensables.

El rescatador de los Juegos Olímpicos, Pierre de Freddy, barón de Coubertin, un pedagogo humanista de elevado rango manifestó en varias ocasiones opiniones como estas: La historia es la primera de todas las ciencias en importancia y eficacia educativa… La humanidad debe extraer de su herencia del pasado todas las fuerzas susceptibles de ser empleadas en la construcción del futuro. La frase inicial ocupa sitio en la página catorce del primero de los cuatro volúmenes de su Historia Universal; la segunda forma parte de su Ideario olímpico (1919), página 22.

En los últimos tiempos, Glorias ha crecido mucho más. Las entrevistas a Regla Torres y José Francisco Reinoso son ejemplos recientes del género, como lo es la realizada a la Lupetey por Aurelio. Preguntas inteligentes, hondura,  correcta preparación anterior, conversación creíble, abrazo a lo atractivo, no quedarse en las lides atléticas. No siempre ocurre en nuestro sector, herido por pasos burdos e improvisaciones, la pedantería, la mirada al ombligo propio, la mira solo puesta en el presente y una fraternidad falsa que hasta cae en lo grosero. Nunca en estos programas ha primado el irrespeto, la mentira, las exageraciones y un canto a la desunión.

La entrevista a Regla, más que necesaria, justa. Todos deben conocer que ocupó lugar durante el Mundial de Malasia, junto a su coterránea Leonor Borrell, en el Todos Estrellas en el certamen donde actuaron lo más refulgente del planeta en la disciplina de las canastas. ¡Qué honor para Cuba! Con clara dicción hablar de sus inicios y su avance no solo como deportista: licenciada en Cultura Física; en la actualidad. Máster que se prepara para el Doctorado en la Universidad de las Ciencias de la Cultura Física Comandante Manuel Fajardo, donde es profesora.

La Flecha de Pedro Betancourt fue de los más destacados alumnos del curso de comentaristas deportivos organizado por el Instituto Internacional  de Periodismo José Martí de la Unión de Periodistas de Cuba. Por la capacidad demostrada, laboró varios años en Radio Reloj, y allí llegó a estar al frente de la formación de cuadros, lo que ahora repite en el Fajardo. No tuvo una sola palabra rencorosa ante las heridas del dogmatismo, y si demostró amor y respeto por sus forjadores.

Con Reinoso se experimenta el sano orgullo de que uno de los mejores futbolistas del país en todos los tiempos, que llegó a Comisionado Nacional de esa disciplina, es un periodista graduado, todavía en activo en Prensa Latina. Y Hernández Luján llevándolo a la emoción desbordada de cuando la pobreza no le permitía a José Francisco patear balones en su escuela pública y, luego, como becado encontrarse en el reino de los goles, para atajarlos en su caso.

Los ojos le brillan, Reinoso se siente otra vez aquel muchacho que escucha a Fidel y lleva esos conceptos al corazón para siempre, durante la apertura de los Primeros Juegos Escolares Nacionales en el Cinódromo de Playa,  instalación que acogía la carrera de perros con su orgía de juegos y trampas, convertida en un Consejo Voluntario Deportivo, acción más que simbólica, reflejo de la nueva época que vivimos.

Es nuestro Reinoso, el que nunca se vendió a pesar de las ofertas de seleccionados nacionales de otros países. Con naturalidad opina: ¡Cómo se me iba a ocurrir jugar contra mi patria! Sigue siendo un hombre del balompié, allá el que no quiera iluminarse con sus experiencias. Acaba de escribir un libro sobre la historia futbolística cubana. Ya que hablamos de libros: Hernández Luján, ¿no se te ha ocurrido conducir esos diálogos a una obra escrita después de una adaptación del contenido al continente, como ya hizo con éxito Prieto Alemán?

A  Regla y a Reinoso, por cierto, les debemos una ceremonia de retiro de las justas agonales desde hace muchos años. Cuanto dominemos la pandemia, deben realizarse.

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