PERIODISMO CIENTÍFICO

Hallazgos en la presa Zaza revelan la existencia de localidades aborígenes y coloniales entre los siglos XVI y XIX

Recientes exploraciones arqueológicas en la cuenca de inundación de la presa Zaza han arrojado importantes hallazgos sobre la cultura aborigen que se asentó allí y localidades coloniales entre los siglos XVI y XIX, las cuales se suman a evidencias que emergieron anteriormente, como parte de la labor investigativa del proyectoMuseo de Sitio. Asentamiento Fundacional de la Villa de Sancti Spíritus.

Según reveló a Escambray el ingeniero Orlando Álvarez de la Paz, jefe del Gabinete de Arqueología Manuel Romero Falcó de la Oficina del Conservador en la Ciudad de Sancti Spíritus, entre los días 20 de mayo y 2 de junio se encontraron seis nuevos sitios de asentamiento de los que no se tenía noción hasta ahora, con evidencias que hablan acerca de costumbres o hábitos de quienes habitaron esos lugares en épocas remotas.

El hallazgo más significativo, precisó la fuente, fueron dos nuevos volantes de husos para el hilado elaborados en barro por los aborígenes, los cuales emergieron en la confluencia entre la ribera izquierda del río Yayabo y la margen derecha de lo que ellos han denominado Cuarta Cañada, descubierta una década atrás.

“Hasta el presente estas piezas son únicas en los contextos arqueológicos cubanos, solamente han aparecido en esta zona de Sancti Spíritus y con ellas suman tres ejemplares completos más uno fragmentado. Las primeras dos las colectó el arqueólogo Luis Olmo Jas el 12 de abril del 2012, en el sitio que conocemos como La Virgen”, detalló el experto, quien protagonizó junto a Amauri Legón Marín, arqueólogo aficionado del grupo Siguajabo de la Sociedad Espeleológica de Cuba, las más recientes exploraciones, signadas por las medidas de restricción que impone la actual pandemia de COVID-19.

A la izquierda, volante o tortero como los hallados en Sancti Spíritus, que eran utilizados a modo de contrapeso en el huso de hilar.

Otro logro de las más recientes prospecciones arqueológicas fue el haber encontrado, en un lugar de mayor altitud, las ruinas del antiguo ingenio Guadalupe y, en sus áreas, más de 40 pequeñas cuentas de diferentes colores, probablemente de pasta de vidrio, que se presume pertenecieron a algún tipo de adorno corporal femenino. Las piezas se encontraban esparcidas en los alrededores y sobre los cimientos de un muro de ladrillos, mezcladas con tierra, desechos de ese propio material de construcción, tejas y piezas arqueológicas.

“En el registro arqueológico de los ingenios excavados en Sancti Spíritus estos descubrimientos son poco frecuentes, por lo que constituyen hallazgos de alto valor patrimonial. Según Leonel Delgado Ceballos, jefe del Departamento de Arqueología de la Oficina del Conservador de Trinidad y el Valle de los Ingenios, realces con estas dimensiones no han sido reportados hasta el momento en las excavaciones realizadas bajo su dirección en Trinidad. Tampoco tiene conocimiento de reportes precedentes realizados por otros arqueólogos que han estudiado el territorio”, apuntó Álvarez de la Paz.

Nuevas evidencias halladas son, asimismo, fragmentos de tejas y ladrillos requemados por el fuego, lo cual, de acuerdo con María Antonieta Jiménez Margolles, historiadora de la ciudad de Sancti Spíritus, hace evocar el recuento de Domingo Corvea Álvarez en el año 1999 en su libro Los ingenios de la Villa de Sancti Spíritus. En él se plantea, recuerda, que el 6 de marzo de 1870 fue incendiado el referido ingenio por la tea mambisa, cuando era propiedad de los herederos de María de L. Martínez, con pérdidas que se estimaron en 33 000 pesos.

Junto a la escala, cuentas de pequeñas dimensiones halladas en las ruinas del otrora ingenio Guadalupe, que constituyen un hallazgo de alto valor patrimonial.

De igual forma, a raíz de estas exploraciones se pudo establecer una nueva localidad o sitio para un trapiche, fábrica manufacturada hasta ahora desconocida y otrora ubicada en una vivienda cuya estructura resultó transformada, a la derecha de la Carretera de El Jíbaro con rumbo hacia la Unidad Empresarial de Base ACUIZA, de la Empresa Pescaspir.

Los estudios precedentes tuvieron lugar en los años 2009, 2010 y 2017, temporadas en las cuales se pudieron localizar más de 300 estaciones arqueológicas aborígenes, coloniales y multicomponentes, estas últimas definidas así por la presencia en un mismo lugar de evidencias materiales de las dos primeras. Nueve de aquellos sitios están relacionados con el contacto indo-hispánico y la colonización europea en el siglo XVI en Sancti Spíritus.

(Tomado del periódico Escambray)

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