IDIOMA ESPAÑOL

¡Cuidado con el adverbio!

Al adverbio se le llama “modificador de modificadores” pues complementa al adjetivo y al verbo, que, a su vez, se refieren al sustantivo; aunque también puede complementar a otro adverbio. Por ejemplo, en la frase muy rápido, el adverbio muy modifica al adverbio rápido. Además modifica a toda la oración, de modo que si añadimos un no a una oración, la volvemos negativa y si le agregamos un quizá, la convertimos en de posibilidad o duda. Es, por tanto, una palabra que ayuda a matizar los textos que producimos, y que resulta muy útil, siempre y cuando no abusemos de ella. He ahí su importancia.

El error más común que se comete en el empleo del adverbio es olvidar su carácter invariable, es quiere decir que no tiene género, número, persona, tiempo ni modo… no tiene ningún accidente gramatical. Si decimos: Las integrantes del cuarteto vocal cantan muy bien, los adverbios muy y bien no sufren ningún cambio en relación con el sujeto (femenino, singular) ni con el verbo.

Hasta ahí todo parece sencillo, porque a nadie se le ocurriría modificar esos adverbios; pero hay palabras que pueden realizar diferentes funciones —como cerca, medio, mucho, bastante y otras— y ahí es donde se produce la confusión.

Si digo: Necesito unos mediosmedios es el sustantivo que da nombre a una moneda—; si pido media libra de azúcarmedia es el adjetivo que precisa a libra—; pero si digo: ella está medio loca medio es un adverbio que modifica al adjetivo loca que, a su vez, caracteriza al pronombre ella—. Frases como esta última suelen “chocarnos” cuando las oímos y no nos percatamos del carácter adverbial de la palabra; por eso, tantos se equivocan y dicen o escriben: media loca.

Lo mismo ocurre con mucho. Esta palabra puede ser adjetivo o adverbio. Por ejemplo, en la oración Me gustaría tener muchas grabaciones de Frank Fernández, muchas modifica al sustantivo grabaciones, es, por tanto, un adjetivo y concuerda con el sustantivo en género y número. Sin embargo en Nos gusta mucho la música, complementa al verbo gustar, es un adverbio y como tal resulta invariable.

Otro error muy común es abusar del empleo de adverbios terminados en -mente. Si en un párrafo, como suele ocurrir, aparecen dos o tres adverbios con esta terminación, se produce una innecesaria repetición de un mismo sonido, que resulta innecesaria e inarmónica.

La gramática y la ortografía —la normativa— dan unidad al idioma. Es necesario que nos ajustemos a ellas por encima de las variantes regionales que, por lo general, inciden más en los elementos léxicos, semánticos o fonéticos, vale decir, en las palabras que usamos, su significado y pronunciación.

Por eso, es importante conocer y respetar conceptos como este de la invariabilidad del adverbio. Así cuidamos nuestro idioma, que es también nuestra identidad.

María Luisa García Moreno
María Luisa García Moreno
Profesora de Español e Historia, Licenciada en Lengua y Literatura hispánicas. Periodista, editora y escritora.

One thought on “¡Cuidado con el adverbio!

  1. Genial y me gusto…Lo que no me gusta es porque?…Nuestro idioma ocupa un lugar tan bajo en las comunicaciones internacionales…….Dicen algunos extranjeros…Una lengua tan linda y facil de aprender…CON UNAS REGLAS GRMATICALES DE LOCOS…JAJAJAJA Podria escribirnos algo sobre eso!!!

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