Roberto Suárez
Fotorreporteros

Roberto Suárez: Lo que vale es estar activo y no sentirse solo

«Cuando estoy haciendo fotos, lo que estoy haciendo en realidad es buscando respuestas a las cosas»– Wynn Bullock

Lente audaz, inquieto, puntual. Detrás de la noticia y del día a día de Cuba y su gente, como él mismo dice. Presente en el periódico oficial y también en las redes sociales. Difícil verlo delante de otra cámara que no sea la suya. Mente, ojo y corazón atentos en busca de lo que resulta invisible para los demás: Roberto Suárez, fotorreportero de Juventud Rebelde desde hace veinte años.

Volver, el tango que popularizara el legendario Carlos Gardel dice en una de sus estrofas… “que es un soplo la vida, que veinte años no es nada”. Sin embargo, para este artista del lente, veinte años en el periódico de la juventud cubana han sido mucho, sus fotografías en Cuba y en varios países como Brasil, Pakistán, Haití, China, Rusia y Perú, lo avalan.

Roberto Suárez no se pone cercas, sus inquietudes creativas no se lo permiten. Por eso, carga todo el tiempo con su cámara para dejarnos su impronta visual. En Facebook, Twitter e Instagram podemos ver instantes captados por su lente entre otros contenidos y en el periódico Juventud Rebelde y otros medios, fotografías que emocionan, a la vez que transmiten información, mensajes y sentimientos.

—Antes de ser fotógrafo, qué hacías ¿Por qué te dedicaste en cuerpo y alma a la fotografía con esa pasión con que lo haces?

—Desde niño tenía un bichito dentro pero no me daba cuenta. Tomaba fotos familiares con una camarita rusa que mi papá había comprado antes de que yo naciera. Él quería tener constancia de todo, no perder nada y la fotografía era el medio que encontraba para eso. Así crecí. De vez en cuando él me prestaba la camarita para que tomara fotos de los paseos familiares. Yo lo disfrutaba mucho. Incluso, en algunos momentos en que mi papá no estaba en la casa, yo me ponía a inventar con ella. Él se daba cuenta una vez que enviaba el rollo a revelar y veía cuantos fotogramas yo había echado a perder ¡Qué pena!

“Por el año 1993 comencé a trabajar en uno de los grandes talleres de reparación de locomotoras del occidente de Cuba aquí en La Habana. Durante cuatro años de mi vida, con veinticinco años de edad, dirigí un colectivo de aproximadamente 50 obreros de esos que están en la concreta, fajados en la producción. Era un colectivo de gente sencilla y trabajadora. Fueron años de retos y aprendizaje. Yo también andaba en overol y lleno de grasa de pies a cabeza como los obreros. Por motivos de la crisis económica que se avecinaba en los Ferrocarriles de Cuba, decidí cambiar mi vida profesional y me inicié en el fotoperiodismo. Fue un cambio de la noche al día, nada que ver una cosa con la otra. Mi mayor aliciente fue que logré el apoyo de muchos de los que me rodeaban por aquellos años.

“Aprovecho la ocasión para agradecer a los que me apoyaron en mis inicios en el fotoperiodismo. No puedo dejar de mencionar a tres compañeros: Guillermo Cabrera Álvarez, quien en el 2003 era el director del Instituto Internacional de Periodismo José Martí; Juvenal Balán, jefe del departamento de fotografía del periódico Granma y Juan Moreno, jefe del departamento de fotografía del periódico Juventud Rebelde.  Gracias a ellos pude encaminarme en esta profesión que se ha convertido en el centro de mi vida.

“Siempre me motivó hacer fotografías, dejar una huella visual de la vida, lo cual es algo mágico. Y eso se notaba aún más cuando teníamos que revelar e imprimir las fotografías en el cuarto oscuro. Era fascinante ver el resultado de captar un instante y ponerlo a la vista de infinidad de personas. La cámara hace historia. Precisamente ese es nuestro aporte no solo al presente, también al futuro. Me encanta que otros vean lo mismo que yo vi, y si lo disfrutan, mejor aún”.

Foto de Roberto Suárez
Amor a la sombra. Foto: Roberto Suárez.

—¿Cómo han sido estos veinte años de trabajo como fotorreportero en el periódico Juventud Rebelde, los momentos más emocionantes, las coberturas más difíciles?

—Han sido veinte años de aprendizaje, de conocer infinidad de lugares y personas y de estar presente en momentos importantes de nuestra historia, momentos que hacen vibrar de emoción a cualquier país. Han sido veinte años de trayectoria, retos, de sortear dificultades técnicas, por no contar a veces con los equipos y accesorios idóneos para realizar nuestro trabajo en las coberturas. Aun así, a veces no sé ni cómo, siempre logramos la imagen idónea, esa que visualiza la noticia.

“Las coberturas más difíciles son aquellas en las que nos exigen fotos que hay que exprimirse el cerebro para encontrar la manera de lograrlas. No es lo mismo imaginar una foto a tener que hacerla. Porque no siempre depende del fotorreportero, sino de lo que te encuentras en el terreno. Me gusta la espontaneidad, captar la realidad, lo que sucede ante mis ojos. Mientras tomo fotos ando en silencio, viendo y buscando el mejor ángulo, el gesto, lo que comunique y resuma el suceso. A veces se torna difícil, unas veces mejor que otras, pero siempre se logra. Para eso estamos.

“Ha sido emocionante ser testigo presencial de acontecimientos cruciales de nuestro tiempo como fotorreportero del periódico Juventud Rebelde. Es maravilloso poder estar en lugares privilegiados, conocer desde un simple obrero de una fábrica, un estudiante, un campesino, hasta personalidades de connotación nacional e internacional: artistas, deportistas, científicos, líderes políticos, entre otros. Ciclones, congresos, cumbres, eventos culturales y deportivos, movilizaciones populares, en fin, registrar con la cámara todo eso y más, ha sido apasionante, y me ha enseñado a vivir, a crecer.

“Entre los momentos más importantes de mi vida sobresalen las veces que estuve cerca de Fidel, lo mismo en actos masivos, comparecencias en la Mesa Redonda, encuentros con jóvenes en el Palacio de Convenciones, y otras tantas ocasiones en que estuve cerca de él, en dos de las cuales conversó con nosotros los periodistas, una vez antes de nuestra partida hacia Pakistán después del terremoto de enero de 2005 y en otra ocasión al finalizar un acto estudiantil.

“¿Momentos difíciles? Cuando la técnica falla, digamos, una cámara que no enciende, un lente que no enfoca, una tarjeta que pierde la información repentinamente ¿Suerte? Cuando le encuentras solución al problema y logras al menos una foto para dar la noticia. Sustos propios de la profesión por los que a veces pasamos, que estresan, porque el tiempo es una flecha y la foto hay que lograrla.

“Mi cobertura más impactante fue la de Pakistán. Estuvimos seis meses en ese lejano país arrasado por un terremoto, a donde acudieron nuestros médicos y paramédicos a curar lesionados y enfermos y salvar vidas. Ese fue un gran reto, una experiencia que nos enseñó a todos cuan diferentes somos en cultura, en idiosincrasia, y sobre todo, cuanto se puede hacer por un país que sufre. Perpetuar esos momentos, mostrarlos a través de mi lente, cambió mi manera de mirar el mundo en que vivimos”.

Foto de Roberto Suárez
Tristeza en Pakistán. Foto: Roberto Suárez

—Entre todas tus imágenes, escoge una de esas tantas que te traen recuerdos o vivencias inolvidables y coméntanos lo que hay detrás de ella.

—Es difícil, pero escogeré una entre tantas que tomé en Pakistán y de las duras realidades que allí me encontré en seis meses de estancia en ese país. Un niño que se cayó en un pozo y su columna quedó destrozada; un anciano que fue operado de la rodilla y al siguiente día ya andaba caminando sin darse cuenta del peligro de su acción. Algunas de esas fotos están entre que envié para este artículo, de las que al final escogimos solo dos porque había otros temas que tratar.

“Hay una imagen que parece simple, pero no lo es. La mirada de un padre abrumado por el estado de salud de su hijo.  Un mensaje de dolor y sufrimiento. Este hombre estaba esperando que su hijo fuese atendido por los médicos cubanos, llevaba horas en las afueras del hospital de campaña, su angustia y esperanza estaban puesta en nuestra gente. A veces no nos damos cuenta de lo importante que es, que nuestros médicos lleguen a lugares intrincados en los que nunca han visto a un doctor. Hay mucha gente en el mundo que necesita ser socorrida, este padre y su hijo son un ejemplo de ello. Sus miradas son un llamado a la compasión”.

Foto de Roberto Suárez
Buscando ayuda. Foto: Roberto Suárez

—Publicas con frecuencia en Facebook, Twitter e Instagram. ¿Qué expresas en las redes sociales? ¿Qué te importa más, mostrar tus imágenes, o sencilla y llanamente, decir con palabras lo que piensas?

—Para mí las redes sociales son muy importantes. Me las tomo muy en serio. A veces demasiado por el tiempo que les dedico y por la frecuencia con que publico. Pero en las redes me siento acompañado. Para mí son una gran galería virtual, visitada por miles de personas. Eso lo tengo presente en cada momento, muchos internautas me contactan, el abanico de posibilidades ese vuelve infinita. A las personas les gusta interactuar con el ser humano que está detrás de la cámara y eso es significativo. Algunos no lo entienden. Por las redes sociales me comunico con fotógrafos de importantes publicaciones de todo el mundo y quedamos conectados. Hago lo mismo que hacen mis seguidores; preguntar, indagar, conocer. Si lo hacemos con nobles propósitos nos ayuda a ser cada día mejores.

“A veces tengo muchas ideas y vivencias que compartir, por eso me he creado varias plataformas en las diferentes redes sociales (Facebook, Instagram y Twitter) las cuales me ayudan a expresar lo que quiero. Las fotos son un elemento principal en el que me apoyo. Me inicié en las redes sociales con el propósito de mostrar la realidad de Cuba, manipulada y sometida por la desinformación, lo cual a veces me trae críticas e incomprensiones, pero afortunadamente son más los elogios.

“Es válido acompañar las fotos con un texto, que facilite la comprensión del mensaje, y la intención que uno tiene. Las fotos pueden tener varias lecturas, y un texto coherente indudablemente ayuda sobremanera a encauzar el propósito”.

—Todo el que se expresa libremente, cómo lo haces tú, tiene seguidores y detractores. ¿Qué le dirías a unos y a otros?

—Sí, es complicado, más cuando uno trata de mostrar el día a día del cubano, lo que trae incomprensiones, lecturas diversas, tergiversaciones. Aunque me sienta libre, a veces me atan prejuicios sobre la reacción que generará una publicación. Critico lo mal hecho. Las fotos que publico en las redes sociales me permiten expresar mis inconformidades. Al final, a lo que aspiro es a un país mejor, que es lo que millones de cubanos queremos. No somos perfectos. Soy realista, no puedo mostrar una parte de Cuba y ocultar la otra. Me sentiría muy mal si así lo hiciera. Actuar de esa manera nos hace más creíbles, hacer lo contrario es perjudicial y en lugar de bien, haría daño.

“A unos y a otros les digo que todo lo que hago es por el bien de todos. Eso es lo que pienso. Quisiera que haya un poco más de Cuba en las redes sociales. Hay gran desconocimiento de nuestra realidad y es necesario hacer algo para que se conozca mejor lo que sucede en nuestro país y lo duras o agradables que puedan ser algunas experiencias individuales y colectivas.

“A mis seguidores les digo que no los defraudaré, pues no me detendré. A mis detractores les digo que no voy a renunciar a esas verdades que trato de mostrar con mis fotografías y mis reflexiones. Afortunadamente mis detractores son los menos. Los que más daño hacen son los silenciosos, los pasivos.

“Todo cuanto hago es para sentirme bien conmigo mismo y para que mis seguidores, que ya son miles, se identifiquen con mis publicaciones. Algunos me interceptan en las calles y me exhortan a seguir, me dicen que no pare. Agradezco infinitamente ese apoyo porque me sirve de aliento. Para el que se expresa, siempre habrá opiniones en pro y en contra, lo que vale es estar activo y no sentirse solo”.

GALERÍA DE FOTOS DE ROBERTO SUÁREZ

 

 

 

 

 

 

 

Foto del avatar
Roberto Chile
Roberto Chile. Premio Nacional de Periodismo José Martí, 2019. Documentalista y fotógrafo. Durante más de 25 años acompañó a Fidel Castro en sus recorridos por Cuba y el mundo, documentando el constante ejercer de su obra. Al decir del historiador Eusebio Leal, “Roberto Chile ha sabido forjar una imagen singular, siempre digna y luminosa de Cuba. Sus imágenes conforman un universo de fe y espiritualidad, perceptibles para aquellos que, como él, son capaces de amar”.

3 thoughts on “Roberto Suárez: Lo que vale es estar activo y no sentirse solo

  1. Gracias. Disfruté mucho tus fotos y tus comentarios. He estado una vez en tu tierra (De vacaciones)… Era el sueño incumplido de mi vida, a raiz de tener mamá y abuela cubanas. Tu preciosa tierra me emociona…mas aún cuando disfruto de los sentimientos hacia su pais, como lo hice leyendo tu texto. Te envío un gran abrazo y les deseo, a ti y a tu tierra, una gran felicidad. Abrazos.

  2. Uno dentro de muchos colegas, pero cada uno con su estilo, y su verdad. Siempre con todos sus sentidos puesto para obtener lo deseado y lo inesperado. Excelente fotos que reflejan quién eres.

  3. Estupenda entrevista. Me agrada conocer un poco más de ese fotógrafo al que hace un tiempo sigo en mi facebook. Amo tu país en el que he estado tres veces y al que volveré, si la vida me lo permite.

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