Radiografía… desde la prensa

26_julio2015-02Un retraso involuntario en la publicación de las actas del Concurso Nacional de Periodismo 26 de Julio, provocó confusiones con respecto a los premios y menciones del certamen. Aquí una opinión de un miembro del jurado
Fue una semana intensa y provechosa. Leí artículos y comentarios que son una verdadera radiografía del país. Aunque algunas provincias se destacaron más que otras, se percibe una clara evidencia de que los problemas quedaron reflejados a través de análisis críticos, donde muchas dificultades reales se dan la mano con una burocracia que insiste en estar presente y donde también -por qué no decirlo- se desnudan males como la corrupción y la inercia.

Así transcurrió el trabajo del jurado en el Concurso Nacional de Periodismo 26 de Julio, que convoca anualmente la UPEC.
El debate entre miembros del Jurado; la confrontación de opiniones -siempre despojadas de cualquier preferencia condicionada a uno u otro medio- y el predominio de la ética a la hora de decidir, caracterizó las largas jornadas de labor (lectura, audición y visualización de cientos de trabajos).

Ya en los dos últimos días fue muy generalizada la opinión de que formar parte de este jurado es una especie de escuela que se agradece por mostrarnos una radiografía del país.

Coincido con tal apreciación y por eso no dudé en levantar la mano para votar por el premio en comentario a La Papa Caliente, de la colega Elsa Ramos, del periódico Escambray, de Sancti Spíritus.

El asunto era claro y la denuncia más aún. La distribución de la papa este año -y no creo que solo en esa provincia- ha sido una expresión de cuánto daño se hace a Cuba y a la credibilidad de los ciudadanos cuando una medida tan sensible se aplica sin la consulta a la población y sin respeto por ella.

Del tema papa queda evidenciado que la única ganadora ha sido la corrupción y el descontrol presente en todo el país, a través de quienes se apoderan del producto y lo venden a precios descomunales; quienes “compran” a los expedidores para obtener sacos y más sacos del tubérculo que más tarde revenden en paladares, ignorando cuántas personas del pueblo no han podido tener acceso a la vianda.

Otro aspecto, denunciado por varios autores de la prensa provincial, tuvo que ver con el lamentable examen de matemática para los estudiantes que hacían las pruebas de ingreso a la universidad.

El análisis crítico siempre estuvo acompañado de testimonios de alumnos y profesores y no pocos de los trabajos publicados “lamentaban las notas del Ministerio de Educación Superior”, que lejos de esclarecer los hechos crearon más confusión al respecto.

Uno de los comentarios presentados al concurso “El sambenito de las pruebas de ingreso”, laureado por el jurado, marcó pautas en la forma valiente de abordar temas que de ninguna manera pueden seguir siendo tabú en la prensa cubana.

Una joven periodista del periódico Girón, de Matanzas, dio muestras de su profesionalidad al denunciar, en pocas líneas, el abuso en un programa de televisión de alcance nacional y horario estelar, en el que un grupo musical presentó canciones que se debatían entre la chabacanería, el mal gusto y hasta el lenguaje impropio como para ser divulgado por un medio masivo.

No faltaron comentarios sobre un asunto que es voz populi en todas las provincias: ¿Qué pasa con el beisbol, su estructura, sus directivos, y todo lo que se asocia a ese pasatiempo nacional que atraviesa por una verdadera etapa de crisis?
Hay artículos que cuestionan a directivos de ese deporte que cuando fueron preguntados por una situación determinada, respondieron con la arrogancia de “yo no doy declaraciones a la prensa”.

Esto fue denunciado con el mismo énfasis en que se hizo con determinadas normativas -no se sabe de quién- que han hecho de la “pelota” un verdadero caos.

La relación de trabajos presentados al concurso (55 comentarios y 25 artículos), por solo mencionar estos dos géneros periodísticos en que tuve el privilegio de ejercer como jurado, tuvieron una alta calidad.

Plausible el hecho de que decenas de jóvenes periodistas se hayan adentrado en temas candentes -no siempre abordados en la prensa o con escasa presencia en los medios nacionales-; y lo hayan hecho bien, desde dentro, con rigor y ética; sin apología y con mucha valentía.

Pero esa radiografía del país está aun incompleta. Las denuncias existen, los problemas se abordan; los burócratas se justifican, la inercia continúa; la papa sigue su camino incierto; las quejas de quienes no pueden acceder a ellas se quedan en eso, en quejas…

Ya fuera del jurado y tratándose de trabajos periodísticos no presentados al concurso de la UPEC, recuerdo un buen programa televisivo, Cubadice, que en unas de sus últimas apariciones abordó el sensible -muy sensible- tema de varios edificios de viviendas en La Habana que llevan hasta 25 años paralizados, cuando ya estaban avanzados en su estructura, y que los directivos al referirse al tema parecían llegados de otra galaxia con aquello de que fueron problemas de “otros directivos”, sucedidos en “otros momentos” y que había que resolverlos.

Cuatro meses después los mismos periodistas volvieron a los lugares, se entrevistaron con los funcionarios, y… “el cuartico estaba igualito”, no se había resuelto NADA. Mientras, miles de habitantes de esta capital viven albergados y bastante hacinados desde tiempo similar al de los edificios abandonados, y en espera de una repuesta que no sea lo burla burocrática de algunos funcionarios.

Estas verdades también forman parte de una radiografía que no podemos seguir permitiendo que manche una obra tan hermosa y humana como la Revolución misma.

(Elson Concepción Pérez)