EFEMÉRIDES

El periodista Germán Pinelli

Gregorio José Germán Piniella Vázquez de Mella —La Habana,  16 de diciembre de1907—falleció en esta capital  el 20 de noviembre de 1995 a los 88 años de edad.

Pinelli fue uno de los más paradigmáticos artistas de Cuba: cantante, actor, comentarista, periodista. A los 14 años, en 1921, le pidió una entrevista a Enrique Caruso, quien se encontraba de visita en La Habana. El tenor italiano lo recibió en el Hotel Sevilla y, el jovencito se atrevió a cantarle un aria de la ópera de Mascagni.

En 1930 Pinelli cantó en el cabaret Sans Soucí y allí aprovechó para entrevistar a figuras estadounidenses como el actor Gary Cooper, el músico George Gershwin y la cantante argentina, Libertad Lamarque. Tuvo luego la oportunidad de comenzar a trabajar en la famosa emisora CMQ, ubicada en El Vedado.

En la estación le hicieron saber que no servía para la radio por no tener la voz adecuada y que solo debía ocuparse del noticiero. A partir del 3 de enero de 1942 se encargó de dicha columna.

Por ese tiempo surge el periódico Avance donde Pinelli atendió una sección dedicada a promover y comentar el mundo artístico y los programas de la CMQ.

La primera presentación como periodista fue en el entierro del primer divo de la canción cubana, Pablito Quevedo, fallecido por tuberculosis. “La manifestación de duelo fue imponente, lo velaron en su propia casa del barrio de Santo Suárez y desde allí salió el cortejo a las dos de la tarde, la llegada al cementerio Colón fue a las ocho de la noche. Me mantuve todo el tiempo, agotador. Finalmente, yo mismo despedí el duelo”, contaba Pinelli.

Gracias a su alta capacidad de riesgo, tenacidad, audacia e inteligencia, Germán era capaz de llegar a lugares insospechados en busca de la noticia más sensacional.

A mí me costó mucho trabajo ser periodista —contaba—, no me daban el título por temor a que yo, sin serlo, triunfara con mis entrevistas que eran de siete minutos.

Pinelli logró un sorprendente rating porque sabía seleccionar muy bien a sus entrevistados; entre ellos, todas las grandes personalidades que pasaban por la ciudad, además de las del patio.

Llegó a trasladarse a Ecuador en medio de un terremoto que produjo 11 mil víctimas, trabajo que le propició más adelante un premio como el mejor animador.

El 17 de enero de 1950 le otorgaron un certificado de aptitud por la Escuela Profesional de Periodismo Manuel Márquez Sterling que lo acredita como periodista. No olvidemos que muchos de los grandes periodistas cubanos se hicieron en la batalla diaria.

Pinelli llega a la cima del periodismo sensacionalista cuando se presenta en los acontecimientos de Orfila, en la tarde del 15 de septiembre de 1947, en la avenida 41 y calle del mismo nombre, en el municipio de Marianao.

Pandillas de gánster ejecutan un tiroteo dramático. Pinelli se persona allí con un pisicorre (auto espacioso) de la emisora de CMQ. “Llegué y me encuentro con el presidente del senado, políticos y militares con sus armas, no me dejaban pasar. Entonces me sitúo a cincuenta metros de la casa del tiroteo y narré durante tres horas y media todo el atroz tiroteo, apoyado con la cámara de Guayo. Fue el único testimonio que conmovió a toda la ciudadanía, grabado para la historia”.

Hay otro momento memorable: cuando termina la Segunda Guerra Mundial y llega a La Habana el presidente de Inglaterra Winston Churchill. “Yo tenía una grabadora Bosch. Pude llegar milagrosamente hasta la escalerilla del avión y con un inglés dudoso le pedí unas palabras para el pueblo. Fue la única vez que salió la voz de Churchill por la radio en Cuba”.

El 14 de noviembre de 1954, la Sociedad Española de Radiodifusión le entregó a Pinelli, en el hotel Ritz, una estatuilla dorada representada por  la silueta de una mujer. “Fue un espectáculo maravilloso, me fueron a buscar al hotel en un coche antiguo tirado por diez caballos blancos. Yo estaba viviendo las mil y una noches. Ese premio me lo dieron bajo una ovación de nueve mil personas aplaudiendo y gritando “¡Viva Cuba!”.

En 1967, recibió el Premio Onda, fue uno de los pocos locutores de Iberoamérica que recibió dos veces este lauro, galardón otorgado a los mejores locutores de habla hispana como reconocimiento a su labor profesional. El Premio Onda es de los más decanos en España y el reconocimiento de mayor repercusión internacional. Nunca más ha sido laureado con este un artista cubano.

En el año 1993, la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), lo reconoce por sus contribuciones a la prensa cubana. “La UPEC otorga este reconocimiento a Germán Pinelli por su destacado aporte al periodismo, La Habana, 14 de octubre de 1993 (Firma: Presidente Julio García Luis).

Las distinciones, reconocimientos y premios Pinelli son muchos. Este es solamente un recorrido por su obra en el periodismo nacional.

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