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Claves de una exitosa búsqueda en Internet

Buscar en Internet con fines académicos –ya sea para encontrar un tema de investigación, elaborar el marco teórico de una tesis o un ensayo de tarea– no parece nada raro. Sería lo mismo de siempre, si introducir palabras al azar no nos dejara dolor de cabeza y mucha información de la que, tal vez, solo nos servirán algunos datos.

Por eso, aprendiendo a realizar búsquedas avanzadas y organizar mejor el proceso, le sacaríamos un mayor provecho a la web. Incluso, si eres muy ducho en el tema, este texto tiene algunos consejos probados desde Alma Mater que podrás compartir con esas amistades que pasan trabajo o regalan su tiempo (y megas) en repetidas consultas sin los resultados esperados.

¿El primer paso? Crearse una estrategia con una selección de términos a localizar a partir de nuestro conocimiento, aunque luego aumentará en dependencia del grado de profundidad a alcanzar. También debes seleccionar las bases de datos para recopilar información. Google no es la única alternativa.

Desde el portal científico internacional WorldWideScience  se llega a varios sitios de referencia. Igual puedes visitar bibliotecas digitales o repositorios como SciELODialnet o Redalyc, donde accedes a revistas especializadas de países hispánicos y otros. Un buen ejercicio es repetir la misma consulta en varias de estas plataformas y no tienes que limitar el uso de Google o su versión académica.

Al elegir los términos precisos, recuerda que las palabras clave no son mágicas. Con una sola quizá se genere demasiada información y no obtengas nada en concreto. Preparar una pregunta muy elaborada, tampoco es factible. Sobre todo, porque la máquina no entiende el contexto ni significado de las palabras.

Google, por ejemplo, no presta atención a mayúsculas, minúsculas o acentos. Sus algoritmos, además, eliminan las interrogaciones usuales: cómo, dónde o por qué, para evitar así que se ralenticen las búsquedas. Vale apuntar que el orden de los términos en la barra de consulta, sí afecta las posibles respuestas.

Ahora, a simple vista hay una serie de atajos para filtrar los resultados en casi todos los buscadores generalistas como Google. Esto permite delimitar la información a los formatos deseados: páginas webs, imágenes, videos, noticias, entre otras opciones en el botón «Más». Asimismo, sin ir más allá de la página principal, se logra limitar la búsqueda a datos en algún idioma escogido o fecha de actualización determinada mediante el apartado «Herramientas».

Sobre las búsquedas avanzadas

La búsqueda avanzada también se convierte en una excelente herramienta de precisión si disponemos de datos suficientes sobre los elementos por encontrar. En dependencia de los ajustes que hagas, se mostrarán páginas de la región escogida o de ciertos dominios e, incluso, puedes regular que solo se obtenga material con libre derecho de usos. Esto aplica a casi todos los buscadores online.

Dicha opción –útil para cualquier consulta– afina mucho más los resultados. Desde el apartado «Preferencias» en la página principal del buscador, se accede a esas facilidades. Sin embargo, la forma más simple de realizar búsquedas avanzadas es mediante operadores. O sea, a través de palabras o símbolos que se introducen en la barra de consultas junto a los términos que te interesan.

Con los operadores se precisan o aumentan los resultados, a la vez que disminuye la información sobrante que pudiera aparecer y realmente no aportará. Entre los más populares está el uso de comillas. Se emplea para frases literales. Por ejemplo, cuando necesitamos alguna teoría, entrecomillamos un fragmento y el buscador devolverá las páginas donde aparece textualmente.

No obstante, para hallar el sitio donde se encuentran una serie de palabras pero no necesariamente juntas o en una frase específica, debes introducir esos términos precedidos por el operador allintext: en la barra de búsquedas. Cuando lo que conoces del archivo es su título o parte de él, entonces vas a escribir allintitle: junto a los términos que debe descubrir el buscador.

Si la búsqueda va dirigida a algún tipo de archivo específico como PDF, PPT, MP3 debes añadir la palabra filetype: seguida sin espacios de la abreviatura de tres letras que se refiere a ese formato. Para imágenes en general hay alternativas específicas en la página principal, mediante las cuales precisar qué se necesita, y están relacionadas al color predominante, el tamaño, la calidad y licencias de uso.

Pero si no tienes muy claro algunos elementos respecto a tu objetivo, están los operadores comodines (*, ? , #). Estos sirven para sustituir palabras o letras que no recuerdes dentro de una frase: “Técnica y * de la locución”. En ese caso el motor de búsqueda completa la idea o propone todas las formas posibles. Igual ocurre al buscar niñ?, el resultado responderá a los términos niño y niña.

Por el contrario, en el caso de que la palabra clave utilizada tenga varios significados, para restringir los resultados bastará con insertar un signo negativo (-) delante del término relacionado con el aspecto a evitar. Al buscar masa en el campo de las ciencias, por ejemplo, eliminarás los resultados de otra de sus acepciones haciendo la búsqueda en la forma: masa –culinaria.

A partir de otros sitios donde ya encontramos material útil, también se pueden buscar páginas con contenido similar. Para ello, se introduce el operador related: seguido en este caso del enlace o dirección URL del dominio web que nos ha servido antes. En los resultados tendremos una lista de páginas semejantes para escoger.

Por otra parte, si la información requerida debería aparecer en un determinado tipo de sitio web (.org — .edu) o pertenece a alguna institución, solo debemos incluir site: antes de la consulta. Por ejemplo, site:unicef.org palabra clave. Del mismo modo, la técnica funciona para localizar una palabra dentro de un sitio que no cuente con su propio buscador interno.

Existen otros operadores y opciones más desarrolladas; pero en general estos términos se usan con frecuencia en investigaciones académicas y se combinan para lograr resultados más específicos. A la par, tendrás que redefinir las palabras claves para ajustar el asunto en cuestión a la documentación necesitada.

Más allá de trucos o herramientas

Si bien estas opciones permiten que la máquina entienda mejor los objetivos de la búsqueda, alcanzar resultados cada vez más afines a nuestros intereses investigativos dependerá en gran medida de otros factores. Completar y contrastar los datos obtenidos es un paso determinante en este proceso.

Se trata de combinar los resultados de varios motores de búsqueda, en distintas fechas y desde plataformas que no tengan en cuenta tu ubicación geográfica. Además de nunca quedarse con la primera página de devoluciones del buscador; pues no siempre contiene la información más valiosa para la investigación.

Habría que valorar y seleccionar los datos con una visión crítica. Para empezar ni siquiera hay que entrar al sitio en cuestión, basta con verificar el origen o fuente, su autoridad, fiabilidad y objetividad científica; así como la actualidad y el enfoque que da al tema.

Por último, generar apuntes bibliográficos a la par de las búsquedas organizará el trabajo y no tendrás que gastar datos revisitando los sitios web. Una idea es copiar y pegar los enlaces en las notas electrónicas del dispositivo o añadirlas a los marcadores-favoritos del navegador. De cualquier forma, recuerda también ampliar tus opciones, porque no toda la información está en Internet.

(Tomado de Alma Mater)

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