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El aguijonazo de la otra Red Avispa

El aguijonazo de la película La Red Avispa sigue ardiendo en Miami, Florida. Era de esperar. Ha picado, lógicamente, a lo más conservador de la ultraderecha de ese estado, que añora ver la Revolución cubana descabezada a sus pies. Para cumplir ese sueño, la mafia cubanoamericana miamense ha esgrimido un arma: el terrorismo en sus disímiles variantes.

Y tamaña verdad se las canta en la cara el director francés Olivier Assayas con esta propuesta cinematográfica. Sin subterfugios, el filme defiende el derecho de Cuba a velar por su seguridad y de contar con infiltrados en las organizaciones terroristas en Estados Unidos (Fundación Nacional Cubano AmericanaConsejo por la Libertad de CubaHermanos al RescateMovimiento DemocraciaAlpha-66…), que han cobrado la vida a miles de cubanos.

Basado en el libro Los últimos soldados de la Guerra Fría, del brasileño Fernando Morais, el largometraje se inspira en la historia de Gerardo Hernández, René González, Antonio Guerrero, Fernando González y Ramón Labañino, integrantes de la llamada Red Avispa, desarticulada el 12 de septiembre de 1998 por el Buró Federal de Investigaciones.

Los Cinco, como se les conoce internacionalmente, no permanecían en la Florida por obra y gracia de la casualidad. Insertados en grupos de extrema derecha en territorio estadounidense en la década de los 90 del pasado siglo, andaban con los ojos y los oídos bien abiertos para alertar a Cuba sobre posibles ataques terroristas, organizados en suelo norteamericano.

Desde un inicio, la película deja bien claro quiénes son las víctimas y los victimarios. Y apegada a la realidad, muestra las caras de algunos de los personajes más connotados de las acciones hostiles contra la isla caribeña, entre ellos José Basulto León, líder del grupo Hermanos al Rescate, fundado en 1991.

Hasta hoy llega la cólera de este fanático a Donald Trump, por lo mal parado que queda en La Red Avispa, que revela sus coqueteos con el narcotráfico. El rostro del Basulto samaritano que rescata a cubanos en el estrecho de la Florida se desvanece ahora ante los espectadores.

Otro de los aludidos e igual de indignado por el filme es Ramón Saúl Sánchez, presidente del Movimiento Democracia. “Es un proyecto político más que una historia cinematográfica”, adujo el también miembro de los grupos Omega-7 y Alpha-66, luego de ver el largometraje, el cual lo desnuda por ser un parásito que ha encontrado en la contrarrevolución un filón para hacer fortuna.

A raíz de tanta verdad expuesta a la opinión pública, lo más rancio del mundo anticubano en Florida se desmandó contra La Red Avispa semanas atrás, actitud coherente con la mostrada desde que trascendió el proyecto del francés Assayas (Personal ShopperSummer Hours). Hace un año, después de su exhibición en el Festival de Cine de Toronto, Canadá, esa comunidad miamense pedía a voz en cuello boicotear el filme, coproducido por Francia, España, Bélgica y Brasil.

Luego de recorrer otras citas cinematográficas en Venecia, Italia; San Sebastián, España; Nueva York, Estados Unidos, y La Habana, la película entró directamente a la cartelera de Netflix en junio pasado, debido al cierre de las salas cinematográficas por la COVID-19.

No sorprende en nada, la embestida contra la empresa de entretenimiento que adquirió los derechos de exhibición en Estados Unidos y en otras naciones. No sorprenden, tampoco, las amenazas de quemar cines, si el largometraje se presenta alguna vez en las salas de estreno de Florida.

“La comunidad cubana del exilio le exige a Netflix que la retire de su cartelera porque defiende a los espías castristas asesinos, sentenciados en Estados Unidos, y retrata como ‘un capo’ a Basulto, y como terroristas a los cubanos involucrados en la ayuda”, indica una petición contra la entidad estadounidense.

Enfocada hacia las figuras de René González y su compañera Olga Salanueva, interpretadas por el venezolano Édgar Ramírez y la española Penélope Cruz, la película cuenta con la actuación de otras celebridades como el mexicano Gael García Bernal, el brasileño Wagner Moura, el argentino Leonardo Sbaraglia y la cubana Ana de Armas.

De la voz de René González ha llegado una aclaración muy oportuna, sobre todo para los cinéfilos cubanos: “No es exactamente la película de los Cinco; es la historia de parte de nosotros, pero más que eso se centra en el enfrentamiento entre Cuba y Estados Unidos”.

A Gerardo Hernández le llamó la atención, particularmente, la osadía de colocar el tema del terrorismo en Hollywood, incluso por actores que han experimentado la presión de haber participado en el filme, el cual, independientemente de sus aciertos y deslices en el discurso dramatúrgico y artístico, en general, ha puesto a patalear a la extrema derecha de Miami. Al parecer, La Red Avispa fue más que un simple aguijonazo. Enhorabuena. (Tomado de Escambray).

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