COVID-19. LOS PERIODISTAS REPORTAN

La enfermera, la periodista y el intendente

El mar Caribe, al sur de Cuba, se aprecia tranquilo, el huracán es Ciénaga de Zapata adentro en esta oportunidad, pues aunque reinen el buen tiempo y altas temperaturas, la pandemia que azota al mundo es como un ciclón que mantiene en vilo hasta al más incauto de los mortales.

En el mayor y mejor conservado humedal del Caribe Insular, municipio más grande y menos poblado del territorio antillano, las medidas para enfrentar al nuevo coronavirus se observan rigurosamente, y en este sitio distante en la geografía nacional, una familia se entrega con solidaridad, responsabilidad y humanismo a cumplir con su función social.

Odalys Fundora Fernández, enfermera experimentada, con misiones internacionalistas y méritos suficientes, no pierde de vista a la población más vulnerable en la localidad de Pálpite, lugar histórico, que marca el punto hasta dónde llegaron los mercenarios que en abril de 1961 desembarcaron por Playa Girón.

Cada mañana, desde que Cuba, con experiencia en asuntos epidemiológicos, decidió prevenir para que no se propague el SARS CoV-2, causante de la enfermedad COVID-19, Odalys participa en el pesquisaje a las personas de la tercera edad, toca las puertas y con la amabilidad que le caracteriza pregunta, ausculta, recomienda quedarse en casa y no exponerse.

Mientras, su hija Kenia recorre el humedal, llama por teléfono, asiste a reuniones del Consejo de Defensa Municipal que sesiona de manera reducida, se interesa por la salud de sus coterráneos y ante el micrófono reitera las medidas adoptadas por el país para que los habitantes estén informados de primera mano.

La emisora la Voz de la Victoria, ubicada muy cerca de Playa Larga, y a dónde llega la brisa marina, es la otra casa de Kenia por más de una década, ahora con una programación ajustada a la situación temporal por la que atraviesa el país. La joven periodista no pierde tiempo y en las redes sociales comparte también contenidos para actualizar sobre la realidad.

Efraín Otaño Gerardo, se estrena como Intendente del municipio– ubicado a más de 180 kilómetros al sureste de La Habana-, y sobre sus hombros la responsabilidad pesa, hay que preocuparse y ocuparse de la alimentación del pueblo, en primer lugar, hacer cumplir lo que ya está establecido para enfrentar la epidemia, ofrecer información oportuna a las autoridades que la soliciten y cuidar de la salud de todos.

En uno de los centros de aislamiento concebido para viajeros que regresen a la nación, coincidieron el padre y la hija, uno daba cuentas de los detalles, cómo preservar la higiene, y la disciplina, pues aunque resulta un centro que en tiempos normales está diseñado para la recreación, y la playa de aguas tranquilas y transparentes incita, las personas tendrán que permanecer en sus habitaciones aisladas durante 14 días.

La otra, agenda, grabadora y teléfono en mano, no perdía un detalle, también dejaba espacio para “una llamadita” y conocer de la pequeña hija que en el hogar dibujaba, recitaba o leía un libro. Es una familia que aprecia el arte y lo promueve.

Ciénaga de Zapata cuenta con más de 300 casas de renta, unos 750 bares y mil 156 trabajadores no estatales, constituye riesgo también por el tránsito de personas que van o regresan hacia La Habana. Efraín desanda caminos, en el humedal se complejiza por las largas distancias; pero hasta los Hondones, Helechal, Guasasa, Cocodrilo, Vínculo, Santo Tomas, Cayo Ramona, Soplillar y otros rincones llega el mensaje de alerta y aliento.

El mar Caribe se aprecia tranquilo, el huracán es costa adentro, donde mucha gente es objeto de pesquisa, escucha la radio, sale a trabajar, y confía en la gestión del gobierno y de este hombre que se estrena como intendente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *