IDIOMA ESPAÑOL

Tele- y más tele-

El elemento compositivo tele- viene de los tiempos de Maricastaña; aunque en cada etapa aparecen nuevos vocablos que se forman a partir de aquel. Tiene dos acepciones: la primera y más antigua, de origen griego, significa “a distancia” y la segunda, es un acortamiento de televisión, palabra que, a su vez, se estructura a partir de la primera acepción.

Con esa primera acepción se forman, además, telecomunicación “sistema de comunicación telegráfica, telefónica o radiotelegráfica y demás análogos”; telebanco “servicio bancario prestado a distancia mediante redes de telecomunicación” —acá lo conocemos como Telebanca—; telecontrol, telemando o mando a distancia “mando de un aparato, máquina o sistema, ejercido a distancia” —decimos solo mando—; teledirigir o teleguiar “dirigir un aparato o vehículo mediante un mando a distancia”, “dirigir o controlar reservadamente algo o a alguien”, así como los derivados; telefacsímil, telefax o fax, de fac simile, “haga de manera semejante”; teléfono “conjunto de aparatos e hilos conductores con los cuales se transmite a distancia la palabra y toda clase de sonidos por la acción de la electricidad”, “aparato para hablar según ese sistema”, “número que se asigna a cada uno de esos aparatos”; telefotografía o telefoto “arte de tomar fotografías de objetos lejanos”, así como la foto así tomada, mediante cámaras o sistemas electromagnéticos”; telegrafía “arte de construir, instalar y manejar los telégrafos”, “servicio público de comunicaciones telegráficas” y telegrama “despacho telegráfico”, “papel normalizado en que se recibe escrito el mensaje telegráfico”; teleindicador “instrumento utilizado para indicar a distancia cantidades eléctricas, tales como potencias, tensiones, intensidades”; telemática (del inglés telematics, acrónimo de tele- + informatics, “informática”) “aplicación de las técnicas de la telecomunicación y de la informática a la trasmisión a larga distancia de información computarizada”; telemetría “medida de distancias mediante el telémetro” y telémetro “sistema óptico que permite apreciar desde el punto de mira la distancia a que se halla un objeto lejano”; teleobjetivo “objetivo fotográfico de mucha distancia focal, que permite fotografiar objetos muy lejanos”; telescopio “instrumento que permite ver agrandada una imagen de un objeto lejano”; teletipo (del francés Télétype, marca registrada) “aparato telegráfico que permite trasmitir directamente un texto, por medio de un teclado mecanográfico, así como su inscripción en la estación receptora en letras de imprenta” y “mensaje trasmitido por este sistema”; télex (del inglés telex, acrónimo de teleprinter exchange) “sistema telegráfico de comunicación, que se sirve de un trasmisor semejante a una máquina de escribir y de un receptor que imprime el mensaje recibido”, “mensaje trasmitido por este sistema”.

Además, telepatía “coincidencia de pensamientos o sensaciones entre personas generalmente distantes entre sí, sin el concurso de los sentidos, y que induce a pensar en la existencia de una comunicación de índole desconocida” y telekinesia, telequinesia o telequinesis “desplazamiento de objetos motivada por una fuerza psíquica o mental”.

Curioso resulta teleférico, que nos llega del francés telephérique, ya compuesto por tele- + pherein “llevar, transportar” y da nombre al “sistema de transporte en que los vehículos van suspendidos de un cable de tracción. Se emplea principalmente para salvar grandes diferencias de altitud”. Algo similar ocurre en la formación de telesilla “asiento suspendido de un cable de tracción, para el transporte de personas a la cumbre de una montaña o lugar elevado” y telesquí “aparato que permite a los esquiadores subir hasta las pistas sobre sus esquís mediante un sistema de arrastre”.

Derivados de televisión aparecen teleadicto, -a “excesivamente aficionado a ver programas de televisión”; telebasura “conjunto de programas televisivos de muy baja calidad; teleclub “lugar de reunión para ver programas de televisión”; telecomedia “comedia televisiva que se emite en forma de serie”, telediario (acrónimo de televisión + diario) “información de los acontecimientos, trasmitida por televisión”; teledifusión “trasmisión de imágenes de televisión mediante ondas electromagnéticas”; telefilme, telenovela, teleserie y teleteatro —aunque no aparece teledrama, que aquí se usa—; telegenia “conjunto de cualidades de una persona que la hacen atractiva en televisión”; telespectador, -a “persona que ve la televisión”; teletexto (del inglés Teletext, marca registrada) “sistema de trasmisión de textos escritos por medio de la televisión”, tal y como aparecen en la mañana por el canal Clave los mensajes de nuestros internacionalistas; teletienda o televenta “servicio de venta por televisión”; televidencia “conjunto de televidentes”; televisual “perteneciente o relativo a la televisión”.

Por último, también resulta curioso teletón (acrónimo de televisión y maratón); que, en Honduras y México da nombre a la “campaña benéfica que consiste en recoger dinero entre la población utilizando la televisión, conjuntos musicales y otros espectáculos”.

No incluye el lexicón académico teleclase y teleconferencia, comunes entre nosotros, y que mezclan ambas acepciones, pues a la vez se imparten por televisión y a distancia, ni telecentro, nombre que damos a las televisoras provinciales. Tampoco teletrabajo o trabajo a distancia. Sin embargo, el hecho de que no aparezcan no es motivo para no emplearlas, porque están perfectamente formadas y su sentido es claro.

María Luisa García Moreno
María Luisa García Moreno
Profesora de Español e Historia, Licenciada en Lengua y Literatura hispánicas. Periodista, editora y escritora.

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