TECNOLOGÍA

Periodismo y tecnologías : cambia la conversación, no las herramientas

Una reciente entrevista a John Herrman,  reportero de The New York Times que escribe periódicamente sobre internet, descubrió algo que puede parecer insólito en el gremio: en medio de la Gran Manzana y rodeado de las últimas novedades, él todavía utiliza muchas de las mismas herramientas tecnológicas que hace una década, aunque “la conversación acerca de cómo las usamos ha cambiado”.

El periodista hizo memoria y se transportó a 2009, cuando trataban de ensamblar un nuevo flujo de trabajo e inspirarse más allá de las nacientes tiendas de aplicaciones.  Se vió tipeando en una relativamente nueva portátil MacBook, escuchando estresado la alarma de su  iPhone sobre el escritorio, revisando el correo con Gmail y con una ventana de chat de la red local abierta. Muchas llamadas telefónicas eran aún mediante líneas fijas y grababa a las personas con una pequeña grabadora digital.  Supongo que ahora utilizo más mi teléfono inteligente,  y dice que tiene más sentido, pero que varias de las otras cosas siguen por ahí.

Hay una herramienta que añadió y de la cual no se deshace, aunque no lo parezca: Simplenote.  Es una aplicación para redactar pequeñas notas lo más parecido a una montaña de papel donde quieres buscar algo. Tecleas, la encuentras y haces una nueva nota, escribiendo dentro de la anterior. Haces lo mismo siempre hasta que tienes miles de notas que puedes buscar en distintas formas, aunque no estén realmente organizadas en el sentido propio de la palabra.

Herrman valora Google Calendar, ya que es como uno de los muchos relojes de pared que ahora uno echa de menos. “Aunque te conectes a Facebook o Twitter por un rato, tengo ese pequeño recordatorio de lo que es realmente significativo para el día, aparte de que puedes recibir mensajes humanoides de quienes has dado el privilegio de contactarte y son tus amigos, te recuerdan y de vez en cuando te dicen que te extrañan”.

John Herrman es redactor sobre Internet en The New York Times (Foto: NYC)

A una pregunta sobre cúales en su opinión serían los más grandes problemas de la tecnología y cómo tratarlos , Hermann considera que no hay un simple tema que no implique publicidad de alguna manera y es difícil librarse de ello.  Puede ser complicado bloquear los anuncios, especialmente en ciertas páginas en la red, pero eso es lo que hago en muchas formas posibles, y excluyo algunos si es necesario.  Esta es una solución imperfecta, pero no creo que exponerse a la publicidad sea una manera sana de estar en un medio donde pasamos tanto tiempo.

No creo que haya una forma higiénica de usar ninguna de esas plataformas de publicidad pagada.  Es parte del trato y habría que pensar otras sugerencias más allá de errores o de distracciones deliberadas y una pérdida de tiempo.  Facebook no es gratis; la pérdida de privacidad es uno de sus costos, pone de ejemplo.

Y si te pidieran una recomendación de cómo la gente puede buscarse alguna novedad tecnológica que mejore su vida, ¿cuál sería? —Comprarse un radioreceptor de  AM/FM de los que puedes escuchar mientras tomas una ducha. Vale $20 y lo uso casi todos los días para las noticias y a veces para oír música. Si te duchas por la mañana, no miras el teléfono antes y si es por la tarde, después.  Un teléfono con carga completa es un aparato totalmente acaparador: no tiene el menor respeto por tu tiempo, así que ese radio de ducha funciona para mí como una escapada.

(Traducido de The New York Times Tech).

Redacción Cubaperiodistas
Sitio de la Unión de Periodistas de Cuba

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