Lucía Fernández Cívico
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El universo sonoro de Lucía Fernández Cívico

Cuando Pablo Neruda se preguntó en un poema ¿Quién muere?, algunas de sus respuestas se diluyeron en estos versos: “Muere lentamente quien no viaja, / quien no lee, / quien no oye música, / quien no encuentra gracia en sí mismo. / Muere lentamente quien destruye su propio amor (…) quien se transforma en esclavo del hábito”.

Lucía Fernández Cívico no menciona a Neruda en la conversación de poco más de treinta minutos, pero todo lo que dice ronda la metáfora de la muerte traspasada a la vida, de la muerte sin maldición, más bien de la no muerte especialmente si se habla de algo nuevo que nace o de algo viejo que se transforma y avanza.

Esa antropología de la existencia la desenhebra mientras explica que hablar de “la nueva radio” no incluye que lo producido antes desaparezca o muera, sino que se pliegue y reformule al nutrirse de la matriz tradicional, una concepción desprendida de su experiencia como conductora, locutora y productora en diferentes emisoras de la ciudad de Rosario, en Argentina, y que trajo a Cuba como parte del curso de posgrado La nueva radio organizado, en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí (IIPJM), junto a la Doctora en Ciencias de la Comunicación Ana Teresa Badía.

Antes que licenciada en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Rosario (UNR), especialista en Comunicación Radiofónica por la Universidad Nacional de la Plata, docente de la asignatura Producción Radiofónica en la UNR y máster en Comunicación y Educación; Lucía es una cazadora de sonidos.

“Lo sonoro va directo a las emociones” y esa posibilidad de crear imágenes a través de los guiones y producciones radiofónicas la atrajo desde que era una niña de siete años y hacía de presentadora en programas imaginarios en los que entrevistaba a sus familiares y en los que ella, de vez en cuando, se escurría como participante con solo cambiar un poco la inflexión de la voz.

El misterio de la radio le destiló otras oportunidades: “Siempre me gustó la posibilidad de crear mundos”. De ahí que haya incursionado en la realización de podcasts desde los más personales como Al lado de un río, sobre la música de Rosario, su tierra natal, hasta otros como Historias que enamoran del grupo editorial Penguin Random House; Circulantes, acerca de la movilidad segura y sustentable y algunos proyectos producidos con un equipo de la UNR como 40 años, 40 historias, un ciclo de entrevistas sobre las cuatro décadas de democracia en su ciudad y 30 años después del amor, un homenaje a uno de los discos de Fito Páez más emblemáticos del rock nacional, galardonado con el premio Martín Fierro, en la categoría de documental de radio.

Hace diez años, la experiencia de dos meses de visitar Cuba por segunda vez y recorrerla desde Pinar del Río hasta Guantánamo, terminó con un curso en el IIPJM del cual se llevó guiones radiales, la pasión por los paisajes sonoros, algunas nociones sobre la décima cubana, la calidez de los colegas de distintos países con quienes compartió, y sobre todo la seguridad de que debería regresar, el mismo convencimiento con el que reunía monedas a los 15 años dentro de una botella nombrada Cuba y que concretó con su primer viaje en 2008.

El regreso a la isla este mes fue su autorregalo al cumplir 40 años, un obsequio que se complementó con la posibilidad de impartir clases en el Instituto.

Lucía repite que la radio acompaña, que es vida, imaginación, encuentro, sentido y memoria, quizás por eso, ante la pregunta de cómo suenan Rosario y Cuba, responda con detalles tan cotidianos como las movilizaciones argentinas y las voces estridentes de los cubanos y cubanas; como las bocinas de los buques en su puerto y el ruido de los “almendrones”; como el río Paraná y el mar desde el malecón de La Habana que le deja el olor en el cuerpo.

Fito Páez canta: “El amor, después del amor tal vez / se parezca a este rayo de sol”. Y tal vez se parezca a ese pedazo de mar que Lucía no puede dejar de visitar cada vez que viene.

Foto de portada: Lucía levitando frente al río Paraná. Autora/ Alejandra Boccardo

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