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PERIÓPOLIS

Retos de la convergencia de redacciones en Cuba

El proceso de convergencia de redacciones continúa teniendo una gran vigencia en el ecosistema mediático contemporáneo. El sistema de medios en Cuba está llamado a un cambio significativo y la convergencia resulta clave en la manera de organizar los nuevos flujos productivos. Para que la convergencia tenga éxito es imprescindible contar con estudios previos, donde cada medio analice y discuta los posibles derroteros para llegar al objetivo final.

Lissy Rodríguez Guerrero y Miguel Ernesto Gómez Masjuán

La integración de redacciones se ha convertido en una de las expresiones más utilizadas en los últimos tiempos por los medios de comunicación para referirse a las reestructuraciones editoriales que llevan a cabo; donde lo que antes eran dos medios distintos, ahora es uno solo que publica en diferentes soportes. Ello ha implicado la necesidad de un profesional con nuevas y mayores competencias para, ante un periodismo que demanda instantaneidad, respetar los valores fundamentales de la profesión.

En el orden teórico, el estudio de la convergencia se ha enfocado desde sus resultados principales y los procedimientos para la fusión utilizados en las empresas periodísticas; aunque también existen enfoques centrados en la gestión y se han propuesto modelos ideales de integración de redacciones.

Sin embargo, no fueron pocas las experiencias teórico-prácticas que pasaron por alto el análisis de rutinas productivas y culturas profesionales de los involucrados en la transformación de la organización periodística y las que se lanzaron sin un modelo claro, que les permitiera enfrentar los cambios desde enfoques propositivos y prospectivos de investigación, antes de iniciar un proceso de integración y redujeron el concepto a recortar plantillas, reducir costos, mermar redacciones, sobrecargar de trabajo a los periodistas, homogeneizar contenidos.

La investigación científica cobra vital importancia para evitar enfoques reduccionistas de la convergencia.

Estas experiencias justifican a medios de comunicación en los cuales la integración de redacciones no ha encontrado adeptos, mientras otros ya van por su segundo intento; no obstante, son mayoría los medios que cada vez con más frecuencia apuestan por este nivel de convergencia, en aras de afrontar los retos de la era digital.

En ese sentido, la investigación científica cobra vital importancia para evitar enfoques reduccionistas de la convergencia, que la interpretan como una fórmula para integrar espacios físicos, acrecentar el trabajo y mutilar la especialización.

En el caso de Cuba son cada vez más complejos los desafíos que impone la revolución tecnológica a su contexto infocomunicacional. En ese escenario, algunos medios de comunicación han comenzado a dar pasos en la elaboración de modelos propios de gestión editorial, entre los cuales destaca la integración de redacciones: el diario nacional Juventud Rebelde; y los medios provinciales Periódico 26, de Las Tunas; Invasor, de Ciego de Ávila; 5 de Septiembre, de Cienfuegos; Vanguardia, de Villa Clara y el ¡ahora!, de Holguín.

La demora en la comprensión sobre la necesidad de transformar modelos de gestión en el ámbito de la convergencia, guarda relación con la ralentización de los procesos de desarrollo e inserción de Cuba en la era de la información, aclara la Doctora en Ciencias Rosa Miriam Elizalde.

Además, otros factores, según el Máster Pelayo Terry, han sido el no entendimiento de la necesidad del cambio por parte de periodistas y directivos y, por ende, la falta de decisión de estos últimos; el acomodamiento en las rutinas productivas de los medios, la nula estimulación salarial que pueda propiciar prácticas desarrolladoras en espacios digitales, deficiencias en la formación periodística; la implementación de una política editorial que a veces termina en la demora de la publicación de algunas informaciones y la cultura profesional de los encargados de construir el mensaje periodístico.

Sin embargo, son varias las perspectivas académicas y profesionales que en el ámbito nacional apuestan por la necesidad de enfrentar con celeridad el camino hacia la unificación de redacciones, propósito que tiene entre sus retos principales la creación de modelos que pauten las nuevas formas de organización del trabajo, a partir de la estructuración, articulación y promoción de los procesos a nivel organizacional.

La carencia de estos modelos ha conducido a la improvisación con que muchos han acometido el desafío de la integración de redacciones, que requiere, en primer lugar, transformar rutinas productivas y flujos editoriales que permitan integrar prácticas editoriales y contenidos, y solidificar la cultura profesional de periodistas y directivos, más allá de que la débil infraestructura tecnológica y las condiciones de muchos medios atenten contra la integración de herramientas y espacios físicos.

La praxis ha demostrado que detenerse por estas y otras condicionantes objetivas ha provocado el estancamiento en viejas prácticas, la falta de preparación e incluso la escasa explotación de los recursos con que se cuentan; de manera que, llegado el momento de transformar esa realidad, el tránsito puede resultar más angustioso, y la aplicación de los conocimientos, un sueño inconcluso.

¿Integrarse o no integrarse? Sin recetas para el cambio

Para hablar de convergencia de redacciones se precisa contar con una redacción completamente integrada que trabaja como una empresa de comunicación, donde Internet pasa a ser la principal fuerza horizontal integradora, se implanta un sistema editorial multiplataforma integrado en el que se puede trabajar con imágenes, palabras y sonido a un mismo tiempo, y por último el organigrama empresarial, la estructura organizativa, debe estar asentada firmemente en la figura de un editor multimedia que supervise todas las operaciones.

Un profesional con nuevas y mayores competencias profesionales.

Para el profesor estadounidense Roy Greenslade, la integración “tiene que ver mucho más que con la estructura interna de las salas de redacción. Realmente consiste en la creación de una nueva cultura periodística, un método de trabajo que refleje tanto las posibilidades tecnológicas como las demandas de un público cada vez más adiestrado e interesado en los medios”. Sin embargo, si bien la integración de redacciones implica un cambio en la cultura profesional, esta definición estrecha no deja margen a otras dimensiones de su significado.

Mientras, los expertos Ramón Salaverría y Samuel Negredo reconocen en su libro Periodismo integrado. Convergencia de medios y reorganización de redacciones que la “redacción integrada es aquella capaz de nutrir de contenidos a dos o más medios mediante una única unidad de producción”.

Son estos algunos de los acercamientos brindados a la definición de integración de redacciones, pero no existe hasta el momento un significado que abarque la complejidad e integralidad del término. Es por ello que proponemos observar la integración de redacciones como: el proceso devenido de la convergencia empresarial, que implica la reconversión tecnológica y estructural de la empresa periodística, la modificación de los perfiles periodísticos, el desarrollo de la polivalencia profesional y de un sistema editorial multiplataforma integrado, el establecimiento de lógicas de producción y la creación de una cultura profesional, que permitan la generación de contenidos multimediales y multiplataforma, a partir de la actualización constante de noticias, y en respuesta a las necesidades de una audiencia activa.

Sin pretensión de ofrecer una fórmula preconcebida, Salaverría y Negredo explican que, en la fase de captación de noticias, puede darse un mayor nivel de polivalencia, de forma que el mismo redactor puede conseguir las declaraciones de una fuente en diversos formatos: audio, vídeo y texto. “Sin embargo, en la fase de producción, un periodista utiliza el material para elaborar la pieza televisiva, otro prepara la noticia para el boletín de radio y un tercero puede realizar un reportaje multimedia para la web. Es decir, la producción de calidad exige un cierto grado de especialización”.

Otras tesis de quienes se oponen a la integración radican en que con ella se corre el riesgo de la homogeneización de los contenidos y supone la precarización de los puestos de trabajo, que es una estrategia empresarial para mermar redacciones y sustituir periodistas veteranos por más jóvenes. Ninguna de estas tesis es desdeñable, si no se realiza un proceso convergente organizado, bien implementado y participativo.

Los principios medulares para facilitar la integración de redacciones son la planificación, basada en el establecimiento de un plan de adaptación para que el cambio se haga correctamente, dado que el nuevo sistema no cuenta con suficientes referentes; la creatividad, y que los miembros de la empresa periodística se sientan involucrados y dominen los principios de la transformación.

Retos y perspectivas de la convergencia en el escenario mediático cubano

El contexto en el que se encuentra hoy el ecosistema mediático cubano revela la existencia de una “tormenta perfecta” en el que el común denominador es la certeza de la necesaria transformación que tiene que convocarse desde el interior de los medios de prensa para crear modelos autóctonos de gestión editorial y económica en las organizaciones periodísticas.

En los últimos años se ha ganado conciencia en torno a la trasformación que se requiere. La llegada a este estado se debe a un proceso de reflexión en el sector de la prensa, la madurez del discurso profesional y el consenso social y político en torno a la necesidad de transformar la prensa; acompañado por la Academia con diversas investigaciones enfocadas en el diagnóstico, pero también con propuestas de soluciones a los problemas.

Las condiciones tecnológicas también difieren en uno y otro escenario: “Hay provincias donde no se tienen ni las condiciones mínimas para trabajar. Aunque en mi consideración lo más importante son las ideas y la voluntad de hacer las cosas. Los recursos van a llegar, antes, después, mejores, peores, pero van a llegar, lo primero es que quienes van a hacer el cambio se lo crean”, aseguró Pelayo Terry, autor de una de las primeras investigaciones sobre la integración de redacciones en Cuba.

La planificación es uno de los principios medulares de la convergencia. Aquí una infografía con la organización del proceso, en el diario argentino La Nación.

Al respecto, Rosa Miriam Elizalde consideró que, si bien son importantes los medios, inversiones y tecnologías, estos valen de poco sin las personas que los utilicen desde la creatividad y la innovación permanentes.

“No hay un estándar de redacción integrada que sirva igual para Radio Grito de Baire que para el telecentro Solvisión. Queramos reconocerlo o no, estamos metidos de lleno en un mundo en el que mientras más se personaliza la producción informativa, con énfasis en el audiovisual, más posibilidades existen de llegar a más gente e intervenir en las múltiples redes que se tienden alrededor de las personas”, comentó Elizalde.

Es el análisis de esas condicionantes lo que nos permitirá elaborar modelos exitosos de gestión editorial, que dialoguen con la necesaria transformación de la cultura profesional de periodistas y directivos, y tomen en cuenta la construcción colectiva en la trasformación del medio de comunicación. La apuesta radica en brindar un producto de calidad y poner al público en el centro de los procesos, no para entenderlo en clave de audiencia, sino en calidad de ciudadano productor de mensajes y gestor de la comunicación pública, con cada vez más competencias tecnológicas y multimediales.

El análisis de algunas instituciones líderes en Cuba en iniciar la gestión del cambio al interior de sus rutinas, con evidentes rasgos de integración de redacciones, demuestra que resulta una iniciativa con aportes evidentes en materia de contenidos, eficiencia económica, creación de una cultura profesional y renovación organizacional, que podrían servir de fundamentos para próximas indagaciones teóricas y prácticas.

No obstante, trasciende en la mayoría de los medios de comunicación la ausencia de estudios que analicen las condiciones endógenas de los medios y propongan modelos que pauten las nuevas formas de trabajo; y persiste la improvisación y el ensayo-error, en lugar de la creación de metodologías propias a la hora de enfrentar la integración de redacciones basadas en la planificación y comunicación con todo el personal.

Foto de portada: No existe una metodología única para avanzar en el proceso de integración de redacciones. No obstante, en cualquier escenario siempre será necesario realizar un estudio previo antes de comenzar el proceso. Fotos tomadas de Internet.

Lissy Rodríguez Guerrero y Miguel Ernesto Gómez Masjuán
Lissy Rodríguez Guerrero y Miguel Ernesto Gómez Masjuán
MCs. Lissy Rodríguez Guerrero. Periodista especializada en el abordaje de temas nacionales y económicos. Laboró durante cinco años en la Redacción Nacional del periódico Granma. DrC. Miguel Ernesto Gómez Masjuán. Profesor Titular. Jefe del Departamento de Periodismo de la Universidad de La Habana. Su campo de estudio abarca la hipermedialidad. Autor del blog especializado Mi Columna Deportiva.

One thought on “Retos de la convergencia de redacciones en Cuba

  1. Mi experiencia personal como directivo del Órgano de Prensa Radio Grito de Baire, cuenta con diez años, entre la fase de investigación y experimentación, y finalmente la adopción de un modelo de convergencia con dos metodologías que se asentaron en la Maestría en Ciencias de la Comunicación.
    Los resultados son evidentes aunque no en la cuantía y profundidad que necesita la prensa cubana radial hoy. Pero sostenemos a pie firme nuestras convicciones profesionales.

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