COVID-19. Reportes periodísticos

El reposicionamiento de medicamentos como estrategia científica ante la COVID-19

El reposicionamiento de medicamentos, también llamado readaptación o reperfilación de fármacos, es una de las estrategias asumidas, actualmente, para definir vacunas o terapias efectivas contra la COVID-19.

Con un conocimiento previo de la seguridad y el perfil de toxicidad de esos medicamentos empleados ante otras enfermedades, la reutilización supone, por tanto, ahorro de vidas y tiempo.

El profesor de farmacología clínica y molecular de la Universidad de Liverpool, en Reino Unido, Munir Pirmohamed, dijo en una entrevista a BBC Mundo que la creación de drogas requiere de procesos inviolables, con una duración entre 10 y 17 años, que comprueben su efectividad en humanos hasta obtener una licencia de validación.

“La ventaja de reposicionar medicamentos es que existe una gran base de datos sobre su seguridad, cómo se absorbe, se procesa y se elimina. Lo único que falta saber es si funcionará o no para la COVID-19 y eso se puede confirmar con estudios en humanos de forma mucho más rápida”, agregó el científico.

La reducción de tiempo deviene en reducción significativa de los costos de producción. En este sentido, el profesor de farmacología de la Universidad Murdoch, en Australia, Ian Mullaney, expresó que una empresa farmacéutica “puede gastar cerca de dos millones de dólares para crear una nueva droga que demora años en llegar al mercado; en tanto, el costo de un fármaco adaptado es mucho menor (…) lo cual permite una rápida recuperación de la inversión inicial”.

El avance de la tecnología con la aplicación de herramientas de la inteligencia artificial (IA) ha facilitado la búsqueda de nuevos usos para antiguas medicinas.

“Un sistema entrenado de IA puede leer millones de páginas de literatura médica, monitorear esa información y conectarla con otra”, destacó a BBC, Bruce Bloom, director de Cures Within Reach, una Organización No Gubernamental dedicada al reposicionamiento de medicamentos.

Asimismo, agregó: “lo que permite la IA es el descubrimiento de reposicionamientos que no son obvios, en los cuales se deben seguir diez o más pasos para entender cómo y por qué una droga para la enfermedad A puede funcionar para la enfermedad B”.

Una de las preguntas más comunes en la comunidad científica es, sin dudas, ¿cuáles fármacos reposicionar entre tantas posibilidades? La respuesta orienta hacia al estudio de aquellos medicamentos utilizados contra otros virus o bien los que posean la propiedad de bloquear al receptor ACE2, por donde penetra el SARS-CoV-2 a la célula.

Por eso, para Munir Pirmohamed no se trata solo de la elección específica de un medicamento, sino de un conjunto de ellos, capaces de atacar la enfermedad en sus distintos periodos. (Tomado de Cuba en Resumen).

(Imagen destacada: Getty Images)

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