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Delincuentes pagados por maquinaria de odio en Miami profanaron estatuas de José Martí

El Noticiero Nacional de Televisión ofreció este martes una información ampliada sobre los hechos y autores que mancillaron los bustos de José Martí, el primero de enero, en La Habana.

Panter Rodríguez Baró, de 44 años, y Yoel Prieto Tamayo, de 29 años, fueron detenidos en la capital cubana este mes de enero, informó el 8 de enero una nota oficial.

El audiovisual difundido por el NTV muestra cómo en los primeros días de enero se hicieron virales en redes sociales las imágenes de unos bustos de Martí cubiertos por “una sustancia viscosa y roja”, que resultó ser sangre animal: porcina, específicamente.

Los hechos fueron realizados por una supuesta organización mediáticamente construida, que pretendía crear la imagen de la existencia de una “oposición” al Gobierno cubano y actuaba desde la clandestinidad, de ahí el nombre de “Clandestinos” con el que la bautizaron, cuyo propósito era fomentar un ambiente de inseguridad en el país.

Aquel acto de vulgar vandalismo, perpetrado por los delincuentes Panter Rodríguez Baró y Yoel Prieto Tamayo, contra 11 bustos del Apóstol y tres vallas en varios sitios de la ciudad, provocó la repulsa de la inmensa mayoría de cubanos dentro y fuera de la Isla.

Panter Rodríguez Baró (izquierda), de 44 años, con múltiples antecedentes policiacos. Yoel Prieto Tamayo (derecha), de 29 años.

Los culpables fueron detenidos con celeridad y pronto confesaron con lujo de detalles. Su rimbombante actuación, que soñaban fuera un largometraje, resultó ser apenas un corto: en apenas días, los vándalos fueron descubiertos y apresados.

Yo tiraba la sangre, Yoel tomaba las fotos y hacía el video, confesó Panter. Sin embargo, algunos “abogados del Diablo” insistieron en su inocencia y en un supuesto montaje de las autoridades cubanas.

Uno de sus más acérrimos defensores, el rapero Aldo Roberto Rodríguez Baquero (integrante del grupo de hip-hop Los Aldeanos), insistió en la inocencia de “su amigo Panter”. Incluso llegó a decir:

–¿Qué pasó? ¿Por qué no se le puede echar un poco de sangre a José Martí?, fueron sus palabras textuales.

No obstante, la investigación criminalística realizada, los videos de las cámaras de seguridad obtenidos en las calles por donde transitaron y el resto de las pruebas e indicios recopilados son más que suficiente para desmontar esa “defensa”.

Ana Olema, acompañada de El Sexto, y una muestra de su «trabajo»

El vandalismo perpetrado contra la figura del Apóstol es parte de un entramado subversivo contra nuestro país y el proceso revolucionario. Prueba de ello es la relación de estos dos delincuentes comunes con Ana Olema Hernández Matamoros, infame cabeza visible de la mafia anticubana radicada en La Florida.

Olema, junto a Luis Manuel Otero Alcántara y el seudoartista conocido como “el Sexto”, son parte de un grupo de “activistas” que, sin obra ninguna, tratan de usar supuestas obras de arte y “performances” para promover el desorden público y el antagonismo con las instituciones del Estado cubano.

El vínculo de los vándalos con Ana Olema no es solo “sentimental”. Durante 2019, la “activista” envió mil dólares en remesas a través de la Western Union a los acusados. 600 dólares fueron en pago por el ultraje a Martí.

“Él me dice ‘tengo una pincha ahí de los bustos de Martí, para que te busques una platica, para que pases bien el fin de año’”, dijo Yoel.

Otras acciones, realizadas en el mes de febrero y también financiadas por esta vía, fueron la colocación de letreros en diferentes lugares contra el voto a favor de la nueva Constitución de la República, por ejemplo, en los alrededores de la Universidad de La Habana.

Durante la investigación, que aún no ha concluido, las autoridades policiales encontraron droga en el garaje de la casa de Panter: “en las latas había cocaína”. Panter confesó abiertamente que él trafica y consume sustancias psicotrópicas, así como los otros tres detenidos involucrados en los hechos: Yoel Prieto Tamayo, Guillermo Mendoza Torroella y Jorge Pérez García.

–¿Qué tú consumes?, le preguntó el oficial a Panter.

–Marihuana o cocaína.

–¿Cómo la consumes?

–En piedra, de esos.

Por supuesto, ni Ana Olema, ni el Sexto, ni nadie de estos patéticos personajes pueden arrogarse el papel de financiar la subversión contra Cuba. Este dinero forma parte de los 30 millones de dólares que el gobierno de los Estados Unidos destinó para estos fines en 2019.

Detenidos los autores materiales del hecho, la contrarrevolución intentó mostrar en redes sociales que existía una “célula clandestina” que todavía operaba en la Isla. Para ello utilizaron a Yonel Fernando Cardoso Freyre, cubano residente en Miami, como rostro público.

Sin embargo, esta vez (y como tantas otras veces) la contrarrevolución, cegada por su odio, ha cometido un error irreparable. Han atacado a un hombre que fue, es y será alma de la nación cubana, más allá de cualquier afinidad política. Por ello, por mucho dinero que la Fundación Cubano Americana dedique a estos y otros actos, jamás triunfarán en su empeño por derrocar la Revolución.

El Estado cubano, además de socialista, es profundamente martiano: postura que el pueblo de Cuba apoya y defiende.

(Con información de Cubadebate y Razones de Cuba)

Redacción Cubaperiodistas
Sitio de la Unión de Periodistas de Cuba

2 thoughts on “Delincuentes pagados por maquinaria de odio en Miami profanaron estatuas de José Martí

  1. Espero que el govierno de este pais sepa lo que va hacer con estos rerrorista que no debian de ver nacido en cuba si se hubiera sabido me imagino que nuestro comandante nunca lo hubiese soltado por todo los delitos penales que tienes espero que sehan bien condenado gracia revolucionariamente

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