FOTOCRÓNICAS

Génesis de la cámara oscura en Cuba

Generalmente cuándo escribimos sobre los inicios de la fotografía en Cuba nos apoyamos en una crónica publicada en el diario Noticioso y Lucero  el día 5 de abril de 1840 informando que el joven Pedro Téllez Girón había captado la imagen de una parte de la Plaza de Armas de La Habana por medio del daguerrotipo. El procedimiento fue realizado en el Palacio de los Capitanes Generales ante  un grupo de científicos y artistas habaneros que fueron testigos del nacimiento de la primera imagen fotográfica en Cuba.

Sin embargo raramente tenemos  en cuenta que  la fotografía  no existiría sin la cámara oscura y que, medio siglo antes, fue estudiada con especial curiosidad por el  profesor de Filosofía de la Real y Pontificia Universidad de La Habana y químico,  Nicolás Calvo de la Puerta O’Farrill.

Calvo de la Puerta nació en la Habana  el  5 de noviembre de 1758 y falleció el 15 de diciembre  de 1800. Descendía de una de las familias criollas más acaudaladas y era dueño de grandes extensiones de tierras cañeras en el valle de Güines y del ingenio de azúcar “La Holanda”, dotado de los últimos adelantos tecnológicos que se conocían entonces. Se graduó de Doctor en Filosofía  en 1876 y fue  un estudioso de todo lo nuevo que surgía en el mundo en el campo de la ciencia y la agricultura. Colaboró estrechamente con el Capitán General de la Isla Don Luis de las Casas participando en la creación del Papel Periódico de La Habana (1790), la Sociedad Económica de Amigos del País (1793) y el Real Consulado de Agricultura, Industria y Comercio (1795).

Su amigo, el también profesor universitario Padre José Agustín Caballero, dijo: “Siempre le encontré su actual ejercicio  o acompañado de personas instruidas o rodeado de máquinas, de libros, de planos y de instrumentos” y el historiador José Moreno Fraginals  escribió: “dibujaba, pintaba, tañía el clave, sabía latín, griego, italiano, inglés y francés, se especializaba en matemática y siempre en su casa (situada en Cuba y Chacón)  se le veía estudiando la cámara oscura, la maquina eléctrica, la maquina neumática, esferas celestes y terrestres, poseía un magnifico laboratorio de química, una preciosa colección de botánica, un microscopio, un telescopio y múltiples otros instrumentos realmente extraordinarios en Cuba y en su época.”

A la Izquierda: Linterna Mágica en un salón familiar, a la derecha una cámara oscura para ferias

Detengámonos en una frase del párrafo anterior: (Nicolás Calvo de la Puerta) “siempre se le veía estudiando la cámara oscura”. ¿Pero, quedaba aún algo por estudiar? El fenómeno de la cámara oscura (cuarto oscuro) se conocía antes de nuestra Era en China, Grecia  y Arabia. Después, en el siglo XV, la construyeron portátil y la utilizaban pintores y estudiosos de la astronomía, le añadieron lentes para que las imágenes fueran más brillantes o de mayor o menor tamaño y también diafragmas para darle más nitidez o controlar la profundidad del foco. Se le veía en las ferias mostrando a los curiosos en el interior de una caseta, por medio de lentes y espejos, las imágenes que captaba de los alrededores, o a la inversa convertida en una  “linterna mágica”, mostrando  paisajes o muñecos pintados en cristales que se colocaban en su interior e iluminados por una vela o quinqué  eran proyectados  en la pared de un salón familiar o el escenario de un teatro. Prácticamente todo lo que podía hacerse con la cámara oscura se había explorado.

Sin embargo, quedaba algo que en aquellos tiempos no se pensaba aun: atrapar y reproducir la imagen que se formaba dentro de la cámara oscura. En el medioevo, los alquimistas observaron que algunas cosas e incluso la propia piel de hombre se oscurecían cuando eran expuestas al sol durante algún tiempo. Después, cuando la alquimia quedo atrás  para dar paso a la ciencia de la química  se descubrió que las sales de plata se sombreaban más rápidamente que otras materias o sustancias. Y si se impregnaban en un papel o cuero y sobre ellos se colocaban la hoja de un árbol, una mano, el perfil de un rostro u otra cosa opaca  y se exponían a la luz,  sus contornos se oscurecían y al retirarlos dejaban la imagen clara de su silueta,  pero por poco tiempo ya que no se había encontrado aún el modo de fijarlas y dicha silueta era herida también por la luz y se ennegrecía hasta emparejarse con el propio fondo que la produjo.

En Inglaterra, donde la revolución industrial había animado la inventiva de los científicos, un famoso fabricante de porcelanas, Thomas Wedgwood  (14 de mayo de 1771 – 10 de Julio de 1805) experimentaba con la luz , el calor y la sensibilidad del nitrato de plata  para la ornamentación de sus piezas. Sus biógrafos cuentan que entre 1793 y 1795 hizo siluetas y también obtuvo negativos de las imágenes que se formaban en el interior de la cámara oscura, pero tampoco perduraron al verlos a la luz, ésta se encargaba de velarlos rápidamente. Algunos historiadores de la fotografía reconocen a Wedgwood como el primer fotógrafo del mundo por ser el primero en ocurrírsele y captar – momentáneamente –  las imágenes de la cámara oscura, 30 años antes de que Nicéforo Niepce pudiera fijarlas. Estas  experiencias que realizaba  Wedgwood con las siluetas y las imágenes de la cámara oscura eran conocidos en el sector intelectual y científico de Londres de finales del siglo XVIII.

Thomas Wedgwood

Y precisamente dentro de ese sector se desenvolvía el embajador de España en la Gran Bretaña, Simón de las Casas Aragorri, hermano del Capitán General de Isla de Cuba, Don Luis de las Casas, y amigo de Nicolás a quien le enviaba los instrumentos científicos mas modernos que se fabricaban en Inglaterra, libros de química, informaciones  y todo lo que le pudiera interesar al eminente profesor. El Embajador español  estuvo en Londres desde el año de 1795 hasta que España le declaró la guerra a los ingleses a mediados de 1796.

Esto aclara lo que Nicolás Calvo de la Puerta O’Farril estudiaba realmente sobre la cámara oscura y abre  las puertas para profundizar más en la vida y obra de este precursor de la fotografía cubana.

Nicolás Calvo de la Puerta O’Farrill … siempre se le veía estudiando la cámara oscura. (Ilustración del autor)

Fuentes:

  • José Agustín Caballero: Elogio al Sr. Don Nicolás Calvo de la Puerta O’Farrill . Discurso pronunciado el 5 de marzo de 1801 en la Sociedad Patriótica. Revista de Literatura Cubana. Matanzas, 1916. T.1 pp. 35-48.
  • Jeanne S.M. Willette en https://arthistoryunstuffed.com/the-invention-of-photography-the-wedgwoods-part-two/   (Consultado: 23 de Abril de 2019)
  • Manuel Moreno Fraginals: El Ingenio, Editorial Ciencias Sociales, La Habana. 1978, p-76n.
Jorge Oller Oller
Fotógrafo, reportero gráfico. Fundador de la Unión de Periodistas de Cuba y del Periódico Granma. Miembro de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba.

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