Magia, solo así puede describirse esa mezcla de sentimientos, alegrías, retos y dedicación que supone la obra radialista. Se trata de una pasión incontenible que crece como un bichito en los corazones, así dice mi tutora, y que termina por convertirse en amor por lo que se hace.

Claro que esa conversión solo puede ocurrir si se tiene una buena maestra, y eso ha sido Radio Nuevitas en 78 años.

Muchos de quienes hoy laboran en este medio han crecido con ella, y cual fieles hijos continúan su obra en la vida enseñándonos el camino a quienes comenzamos a amarla.

Aún recuerdo cuando di mis primeros pasos aquí, una joven insegura con ansias de aprender, que gracias a las manos amigas ya afirma que no hay mejor profesión que la de ser radialista.

Sí, radialista, porque más allá de las especializaciones en locución, periodismo, sonido, dirección, música, programación o como escritores, los trabajadores de Radio Nuevitas somos una especie de todo incluido. Eso, claro, es resultado de la pasión por el medio y de cuánto se puede llegar a aprender cuando se ama lo que se hace y se tienen buenos ejemplos a seguir.

Y hablando de ejemplos, son muchos quienes han dedicado su existencia a la radio y han dejado su impronta en las paredes de esta casa, y tantos otros los que hoy dan vida a 16 horas de programación diaria con creatividad y profesionalidad. Nombrarlos sería empezar un cuento de nunca acabar, ¡así de tantos son nuestros radialistas! Pero a todos ellos el reconocimiento por su granito de arena en esta obra de creación.

A su larga lista de logros la CMHL, antigua CMJQ, acumula experiencias intrépidas como la de ser la primera en la provincia en narrar un partido de béisbol y en transmitir el desarrollo de un ciclón, así como ostenta el mérito de haber lazado al ciberespacio el primer sitio web de las emisoras municipales en el sistema de la Radio Cubana; logros que llevan impreso el empeño de sus creadores.

Hoy, cuando el calendario nos regala otro año de experiencias y sueños, agradecemos a Gaspar Estévez Pérez la genial idea de dotar a Nuevitas con una estación radial en 1939.

Y verdaderamente interesante ha sido construir un hogar a partir de las ondas radiales, una familia a la que no solo pertenecen quienes trabajan o han dejado su huella en la estación, sino que también la integran los fieles oyentes que día a día sintonizan los 103.5 de la FM para informarse, entretenerse y compartir las alegrías de la vida.

Compañera, confidente, amiga, esa es Radio Nuevitas para los habitantes de este municipio agroindustrial, una misión en la que se conjugan pasión y amor por la radio.

Tomado del Portal de la Radio Cubana

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