A la izquierda, portada del libro Un hombre que actúa como piensa, de Víctor Pérez-Galdós, donde se narra la anécdota. A la derecha, un aeroplano Zlin-Trener, similar al utilizado por el Che y su compañero piloto, el 2 de enero de 1963, sobre el cielo de la Plaza de la Revolución de La Habana.

1963
2 de enero
El Che participa, montado en un avión, en el desfile militar que se efectúa en la Plaza de la Revolución José Martí.

El piloto  Luis Fernández Oces fue el que piloteó el avión lider de los 18 que integrarían la formación denominada V de la Victoria que cerraría el desfile por el aniversario del triunfo de la Revolución.  Un día antes a este piloto le habían informado que el comandante Ernesto Che Guevara lo acompañaría en el avión.

De la presencia del Che a su lado durante el desfile, Fernandez Oces expresó:

“El 2 de enero, en horas tempranas, me lo presentaron en el aeródromo de Ciudad Libertad, desde donde partiríamos. No intercambiamos en aquel momento más que el saludo. Sobre la diez de la mañana abordamos los aviones. Ocupé la cabina delantera, él la de atrás. Me invadía una preocupación grande, pues el Trener es un aparato para pilotos de alta escuela, sumamente sensible. Por otro lado, el vuelo en formación requiere práctica. Me decidí, y con un poco de temor le dije que no tocara nada. Su respuesta me sorprendió: “No tocaré nada. Vuele usted”.

“Minutos más tarde todo se había desarrollado exitosamente. Una vez sobrevolada la Plaza y rota la formación para el regreso a la base, escuché su voz por los auriculares pidiéndome le pasara los controles. Obedecí.

“Volo un rato realizando algunos giros, picadas, ascensos y otras maniobras no muy complicadas. Constaté que tenía dominio del aparato. Dije que el Trener es un avión de alta escuela, y por eso le pedí ejecutar yo el aterrizaje.

“A esa hora cometí un error grave; pensé en la responsabilidad que caía sobre mí al llevarlo a él como acompañante, y en los que desde abajo se mantenían con los ojos puestos en mi aeroplano.

“Cuando quise hacer las cosas impecablemente los nervios me traicionaron. Como resultado pudo ocurrir un accidente, pues al tocar tierra el avión saltó y poco faltó para que se despistara. !Una novatada!  Alumnos e instructores presenciaron aquello… Mientras caminábamos junto al grupo que se nos unió, rumbo al edificio de la base, el comandante me miró de soslayo, como reprimiéndome en su yo interno de piloto y comentó en voz alta: “El aterrizaje lo hice yo”.

“Confieso que respiré entonces con tranquilidad ante mis compañeros de oficio, pero con él continuó comprometido mi orgullo de aviador”.

(Anécdota tomada del libro Un hombre que actúa como piensa, del periodista cubano Víctor Pérez-Galdós Ortiz. Edición 2016 por la Editorial Pablo de la Torriente, de la Unión de Periodistas de Cuba )

 

Algunos datos técnicos del aeroplano de fabricación checoslovaca,  Zlin Trener, utilizado para entrenamiento y ejercicios acrobáticos por la Fuerza Aérea de varios países, como Austria, Checoslovaquia, RDA, Egipto y Mozambique.

Tripulación: 2, Longitud: 7.9 metros, Altura, 2,06 m, Envergadura 14.8 m, Peso vacío: 700 kg, Peso máximo al despegue: 1 000kg. Velocidad máxima: 236 km/h, Velocidad de crucero: 216 km/h,  Autonomía: 440 km, Techo de vuelo: 4 500 m.  (Fuente: Wikipedia.org)

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