PERIODISMO PATRIMONIAL E HISTÓRICO

Mario Kuchilán, un periodista intransigente

La intransigencia del periodista Mario Kuchilán Sol con la dictadura de Batista y su secuestro, fue denunciado por Fidel Castro en la Historia me Absolverá, donde refiere cómo había sido “arrancado en plena noche de su hogar y torturado salvajemente hasta dejarlo casi desconocido”.

Sus colegas y amigos de la profesión solían comentar de como en él nunca se supo dónde comenzaba o terminaba su aptitud como revolucionario o como periodista, porque ambas nutrían con fuerza su vida desde la adolescencia.

Participó en calidad de miembro o colaborador en las organizaciones: Ala Izquierda Estudiantil, Frente Nacional Antifascista, Liga antimperialista, Directorio Estudiantil Universitario y Movimiento 26 de Julio.

Decía que el periodismo era su pasión y por ello sentía su sangre impregnada con el olor de la tinta de imprenta. Desde los 16 años de edad se vinculó al estresante y amoroso quehacer periodístico.  Sus artículos de denuncia contra la corrupción imperante se publicaron primero en 1926, en la revista La Semana y luego en Alma Mater.

En 1941 volvió más filosa la pluma en el diario Prensa Libre, donde creo su célebre sección Babel, devenida tea incendiaria contra Batista, como antes lo había sido contra Machado.

Esta valiente actitud le ocasionó despidos laborales, arrestos, torturas y persecución.  No obstante, la represalias jamás lo quebrantaron y en los espacios Babel y el que tenía fijo n Bohemia, Babelgrama, siguió fustigando al régimen de Batista, implantado el 10 de marzo de 1952.

El Chino, como lo llamaban los amigos, recordó siempre su humilde origen, y la incorporación a disímiles trabajos para aliviar la penuria económica del hogar, mientras continuaba estudios por la noche.

De ahí también el desarrollo de su vasta obra en el periodismo antes de 1959 en defensa de los humildes y las causas populares. Creó un estilo muy característico donde no faltó el gracejo popular y erudición, lo cual se aprecia en sus secciones Fabularios y Zafarrancho, de Juventud Rebelde y Bohemia, respectivamente.

Kuchilán se convirtió  en uno de los más apreciados comentaristas por el público. En una ocasión dejó estampado su pensamiento: “Hemos de ser muy fieles a la verdad, aunque nos sea dolorosa.  También se debe manifestar el espíritu de la solidaridad humana y aprender siempre, aprender, con modestia”.

Al triunfo de la Revolución fue uno de los fundadores de los Comités de Defensa de la Revolución y de las Milicias Nacionales Revolucionarias.  En 1974 ingresó en las filas del Partido Comunista de Cuba.

El fecundo profesional fue además de excelente periodista, dibujante, caricaturista, retocador de fotos. Y, publicó en Bohemia durante los últimos 22 años de existencia.

Tras 57 años de entrega al periodismo, en cuyos textos, y parafraseando al filósofo Terencio, nada humano le fue ajeno, falleció Kuchilán, el 2 de noviembre de 1983, luego de una prolongada enfermedad.

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