HISTORIA DEL PERIODISMO EN CUBA

Apuntes a modo de preámbulo

La historia del periodismo en Cuba late desde geografías dispersas en revistas, memorias, folletos y discursos. Con el propósito de cartografiar esa ruta, Cubaperiodistas publica artículos sobre nuestro periodismo. Iniciamos con el libro Congresos de periodistas cubanos, de Juan Marrero, publicado en 2006 por la Editorial Pablo de la Torriente.

 

El propósito principal de este libro ha sido que los profesionales de la prensa y los estudiantes de Periodismo puedan disponer de una breve historia de los congresos de periodistas en Cuba, aquellos que tuvieron lugar antes del triunfo de la Revolución, y los siete congresos de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), organización fundada en 1963, y de los plenos ampliados que dieron continuidad al VII Congreso, efectuado en 1999.

La información que aquí se ofrece está dispersa en periódicos y revistas, en libros de memorias y folletos, en documentos archivados en bibliotecas o en oficinas. Lo que hemos hecho es recoger lo sustancial de cada congreso y plenos, y de modo abreviado hacer mención a sus agendas, discusiones, mociones, resoluciones, informes, acuerdos e incidencias.

Cada congreso ha tenido sus peculiaridades y el momento histórico de su desarrollo lo ha marcado. Por ejemplo, por muchas razones, no puede ser igual aquel primer congreso de los periodistas cubanos celebrado en La Habana en 1941, cuando el periodismo en la radio empezaba a gatear y no existía aún el periodismo en la televisión, que el primer congreso de la UPEC, en 1963. Y no sólo por existencia o no, el desarrollo o no de soportes tecnológicos, sino por la influencia de realidades socio-económicas diferentes. En 1941, los periodistas cubanos estaban insertados en un esquema donde la noticia y la información eran una mercancía más, no para servir a las masas populares sino los intereses de los dueños de publicaciones y a grandes intereses económicos y financieros, e incluso políticos y militares, a los que estaban atados; en 1963, los periodistas cubanos daban los primeros pasos para establecer un periodismo bien diferente, al servicio de las mayorías y de la patria y la revolución, en medios no de propiedad privada sino social o estatal.

Dentro de la Revolución, incluso, hay etapas diferentes que  determinan enfoques, lenguaje y objetivos distintos en los siete congresos de la UPEC. Aunque hay muchos asuntos convergentes y recurrentes, no existe parecido entre un congreso y otro. Las realidades, como siempre, se han impuesto. Digamos, por ejemplo, que en los primeros congresos hay mayor énfasis en la formación política de los periodistas que en los aspectos profesionales y del oficio, lo que llevó, sin duda, a que las propagandas políticas, más apropiado sería decir las consignas políticas, a veces carente de argumentación, estuviesen por encima de la veracidad noticiosa e informativa o a las opiniones meditadas, fundamentadas, reflexivas y equilibradas e, incluso, el no prestar debida atención a los códigos de comunicación en un país que empezaba a dejar atrás el analfabetismo y la incultura en que lo tuvieron sumido las clases explotadoras y grupos económicos y políticos dominantes.

No se puede desconocer que las políticas agresivas del imperialismo norteamericano, y entre ellas el mantenimiento de un criminal bloqueo económico, financiero y comercial, han influido mucho sobre el modo de hacer del periodismo cubano. Sometido a una política de hostilidad y guerra no declarada por una potencia extranjera, que no ha ocultado sus malévolos propósitos de apoderarse de Cuba y convertirla nuevamente en una pieza colonial, la desinformación y la manipulación noticiosa se convirtieron en herramientas de agresión. La seguridad nacional y la necesidad de consolidar la independencia han estado, por ello, siempre presentes en la realidad cubana de estos últimos 47 años.   Para hacer frente a esto, los periodistas cubanos han trabajado sin descanso en sus congresos y fuera de ellos, junto a otros factores de la sociedad, con el fin de dar solución a asuntos vitales como el acceso a la información, el síndrome del silencio u otros fenómenos que obstaculizan el ejercicio de la profesión y que pueden lesionar la credibilidad de los medios. En los distintos congresos de la UPEC, de una u otra manera, con mayor o menor fuerza, ha estado presente el complejo tema del papel de la prensa y de la supervivencia de la obra revolucionaria y de sus valores éticos y morales.

Los lemas que se han empleado en cada Congreso de la UPEC son indicativos de los momentos históricos en que se han desarrollado. Girón y acontecimientos como la Crisis de Octubre llevaron a que el lema del Primer Congreso (1963) fuese un pensamiento martiano: “¡Tiene tanto el periodista de soldado!” En los siguientes congresos, desde el segundo al quinto, prevalecen lemas de combate tales como “Los intereses del periódico deben estar subordinados a los intereses de la Revolución” o “Por un periodismo analítico, militante y creador”, los cuales eran exponentes de un momento profundamente ideológico para hacer frente al Imperialismo, pero ya a partir de 1993, el lema que se utiliza es otro pensamiento martiano pero más concentrado en el ejercicio periodístico, es decir en lo profesional, “La prensa no es aprobación bondadosa o ira insultante, es proposición, estudio, examen y consejo”, y en el VII Congreso, se aprecia una inclinación mayor a lo profesional, sin disminuir lo político, con el lema “Mejor periodismo, más revolución”.

Con estos apuntes sólo queremos provocar a los que incursionen en la lectura de esta obra a que confronten enfoques, estilos, lenguajes, contenidos, y lleguen a sus propias conclusiones. Si los congresos son encuentros para delinear estrategias, a la vez que son reflejos de una situación en un momento y escenario dados, hay entonces que aceptar la validez de que forman o formarán parte de la historia. En el caso de los congresos de periodistas en Cuba forman o formarán parte de la historia del periodismo en nuestro país.

 

El autor

La Habana, diciembre de 2005

Foto del avatar
Juan Luis Marrero González
Fue un destacado periodista cubano. Premio Nacional de Periodismo José Martí, por la obra de la vida 2003. Desarrolló una larga trayectoria en Prensa Latina, periódico Granma y en la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC). La Habana, 1935-2016.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *