IDIOMA ESPAÑOL

Compulsar, preguntar y cuestionar

Hoy continuamos hablando de palabras mal utilizadas. COMPULSAR es un verbo que significa cotejar una copia con el documento original para determinar su exactitud.

Como una forma anticuada es sinónimo de compeler; o sea, obligar a uno con fuerza o autoridad a que haga lo que no quiere.

¿Cómo es posible entonces que se hable, como hemos escuchado muchas veces, de compulsar a los trabajadores para que participen en el trabajo voluntario o cumplan cualquier otra tarea?

Existen varias formas de expresar esa idea sin incurrir en tal error, por ejemplo haciendo uso de los verbos exhortar, instar, invitar, alentar, animar, pero nunca compulsar.

Por ejemplo, es correcto decir: el secretario del sindicato exhortó a los trabajadores a participar este domingo en el trabajo voluntario.

CONFRONTAR significa carear una persona con otra. Cotejar una cosa con otra y especialmente escritos. Dicho de una persona o de una cosa: estar o ponerse frente a otra.

AFRONTAR significa poner cara a cara. Hacer frente al enemigo. Hacer cara a un peligro, problema o situación comprometida.

ENFRENTAR es sinónimo de afrontar.

Según estos significados, es incorrecto decir que confrontamos dificultades. Las dificultades no se confrontan, lo que tenemos que hacer es afrontarlas, es decir, hacerles frente, enfrentarlas.

CUESTIONAR significa controvertir un punto dudoso, proponiendo las razones, pruebas y fundamentos de una y otra parte. También, poner en duda lo afirmado por alguien. Como por ejemplo: Cuestionar la veracidad de una noticia .

PREGUNTAR significa i nterrogar o hacer preguntas a alguien para que diga y responda lo que sabe sobre un asunto.

Encontramos en numerosas ocasiones que se dice: al ser cuestionado por los periodistas, el dirigente expresó…

Los periodistas no cuestionamos al interlocutor, sino lo interrogamos o le hacemos preguntas; por lo tanto, la forma correcta sería: al ser interrogado por los periodistas, el dirigente expresó… o a preguntas de los periodistas, etc.

Claro, si el interlocutor es un enemigo o un demagogo y tenemos que cuestionar lo que dice, lo cuestionamos. Es decir, lo ponemos en duda. O sea, primero lo interrogamos y luego cuestionamos sus respuestas.

Elio Delgado Legón/ ACN

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Redacción Cubaperiodistas
Sitio de la Unión de Periodistas de Cuba

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