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Los medios de comunicación

La introducción de la Prensa Periódica en Cuba se le atribuye al Conde Ricla con la publicación de La Gaceta en 1764, primer periódico editado en el país con una frecuencia semanal destacado noticias políticas y comerciales. Le siguieron numerosas publicaciones con diferentes estilos y enfocadas a diversos intereses reflejo de la situación política- económica y social del país.

Tal es el caso de El Cubano Libre y Patria, voceros de las luchas independentistas iniciadas en 1868. En la República neocolonial el periodismo cubano alcanza un mayor desarrollo con las nuevas tecnologías de impresión, creación de agencias cablegráficas, la incersión de la fotografía en las publicaciones y las nuevas posibilidades de los medios de transporte.

Por otra parte el desarrollo del sistema televisivo cubano fue un fenómeno concentrado en el mismo municipio habanero que progresivamente cubrió el resto de las provincias. En el último trimestre de 1950, el Canal 4 (Unión Radio Televisión) y el Canal 6 (CMQ Televisión), difundieron sus señales desde zonas muy próximas entre si en el Vedado habanero, por diferentes motivaciones y razones empresariales, el resto de las televisoras que progresivamente operaron en la capital, eligieron ubicaciones muy cercanas a las fundadoras generando en esa década una concentración insólita de siete emisoras de televisión. Ya en 1954, existían en La Habana tres plantas con emisoras en otras provincias: Radio Televisión Nacional (Canal 4); CMQ TV (Canal 6) y Telemundo (Canal 2). En ese mismo año surgió Microondas Nacionales S.A., para extender el servicio que ya había llegado hasta la central provincia de Santa Clara, hasta las ciudades cabeceras de las provincias de Camagüey y Oriente, en la zona oriental del país.

El triunfo revolucionario impuso nuevas realidades y objetivos de los medios electrónicos en Cuba y décadas después surgió Radio Cuba y con ella una empresa independiente que concentró todas las señales radiales y televisivas cubanas en una empresa en manos del Estado cubano, iniciándose la historia de la difusión de estas señales en el éter cubano, fuera de los medios de comunicación.

Después del Primero de enero de 1959 la Revolución rescata las libertades conculcadas por el anterior gobierno. Con excepción de los diarios Tiempo en Cuba, Ataja, Mañana y Alerta, que desaparecieron inmediatamente, el resto de los periódicos y revistas tradicionales sobrevivieron a la gran sacudida social que significó la victoria revolucionaria. Las emisoras de radio Circuito Nacional Cubano, Unión Radio y Cadena Oriental de Radio, operadas por testaferros de la dictadura, fueron las únicas intervenidas por la Revolución. El Colegio Provincial de Periodistas de La Habana emite declaración que reclama el cese inmediato de la censura de prensa, sin limitaciones de ningún tipo.

Cuba concede la mayor importancia no sólo a la protección sino a la promoción del derecho a la libertad de opinión y de expresión, que tienen rango constitucional y han sido desarrollados en su ordenamiento jurídico.

Fuente: Juan Marrero. Dos Siglos de Periodismo en Cuba. Momentos, hechos y rostros. La Habana, 1999.

One thought on “Los medios de comunicación

  1. UNA OPINION: Al pan, pan…y a la necesidad de un periodismo innovador, la práctica de hacer ciencia deshaciéndonos de la rutina.

    Por. Gonzalo Rubio Mejías.

    Acabo de leer el reportaje aparecido en el Granma del lunes 6 de junio, con el título “Al pan, pan… ¿y a la calidad?” Con todo respeto y humildad estimo se trata de un tema que antiguamente se le denominaba, “un disco rayado”. Se aborda un tema muy manido. Que desde hace muchos años debimos haber resuelto aplicando varias disciplinas científicas, entre ellas la Economía Política de la construcción del socialismo.

    Realmente percibo su contenido como el calco repetido de artículos que cada cierto tiempo aparecen y reaparecen en los últimos treinta años. Estimo que los lectores de la prensa nacional merecemos de materiales con mayor creatividad, esperanzas, y marcada renovación de los planteamientos en el discurso publico.

    Lo que yo solicito como lector de la prensa cubana, está muy bien acordado por la Primera Conferencia del PCC. Uno de los objetivos acordados en la Conferencia es el que a continuación cito:

    Objetivo No. 71. Garantizar que los medios de comunicación masiva se apoyen en criterios y estudios científicos, sean una plataforma eficaz de expresión para la cultura y el debate y ofrezcan caminos al conocimiento, al análisis y al ejercicio permanente de la opinión. Exigir de la prensa y las fuentes de información el cumplimiento de sus respectivas responsabilidades, a fin de asegurar el desarrollo de un periodismo más noticioso, objetivo y de investigación.

    En cuanto al tema abordado, sugiero contactar con la EPIA de La Habana. Como ciudadano afectado por una de las panaderías de la UBIA de Marianao, les he hecho llegar varios análisis desde varias aristas cuya solución, a mi entender, es la creación en los barrios, de una red de micros y pequeñas entidades privadas que sostengan el aseguramiento digno de un producto cuyo consumo es de altísima popularidad. La dirección de la EPIA La Habana ha reflexionado sobre mis planteamientos con mucha lentitud y demora, pero al menos no ha desechado aún mis propuestas. Y ante todo ha reconocido la validez de mis críticas.

    En tal sentido, sugiero que el diario Granma se acerque a La EPIA de La Habana e indague sobre estas circunstancias que estoy poniendo en conocimiento. También sugiero que Granma aborde y de seguimiento a varias orientaciones efectuadas por el Primer Secretario del CC del PCC en ocasión de su visita a la Feria de Desarrollo Local en La Habana. Entre los asuntos abordados por el Primer Secretario y Presidente de la Republica cito: Crear una escuela de panaderos para fomentar el desarrollo local; crear pequeñas organizaciones con pequeños hornos para fabricar pan en barrios y localidades; examinar la posibilidad de cultivar trigo en tierras cubanas, ya que la historiografía recoge tales experiencias en el siglo XIX. Todo esto amparado y motivados por la política de Resistencia Creativa.

    Gracias.

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