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“Hemos sido muy receptivos a las propuestas de los autores”

Esther Pozo Campos, directora de la Editorial Pablo de la Torriente de la Upec.

‘Así es desde los años fundacionales de la editorial Pablo de la Torriente, porque si algo es relevante en nuestro medio y al mismo tiempo, sostén de nuestro quehacer,  es que sin autor, no hay editorial. Y la nuestra ha sido y será,  apesar de las limitaciones económicas que provocan serias y costosas restricciones en la gestación de los planes productivos; la casa de los periodistas cubanos. Ahí radica parte importante de los éxitos que hoy podemos mostrar en nuestro Catálogo, que ya sobrepasa los cientos de títulos y los miles de ejemplares distribuidos a lo largo y ancho del país’.

Con estas palabras inició Esther Pozo Campos, directora de dicha institución, la entrevista que da comienzo a un espacio dedicado a reflejar la labor  desarrollada por el colectivo de la Pablo, que en diciembre arribará a su 32 aniversario

Filóloga de profesión y martiana de vocación, Esther confiesa haber llegado a la editorial de la Unión de Periodistas de Cuba, después de transitar por un proceso laboral muy acertado y enriquecedor, que le permitieron conformar  su desempeño al frente de la misma, aunque su labor inicial en el Instituto Cubano del Libro, no estaba vinculada directamente con la edición y producción física del libro sino a la comercialización.

¿Cómo llega la licenciada Esther Pozo al mundo de la producción del libro?

‘Siendo estudiante universitaria y a través de las prácticas de familiarización comenzó mi acercamiento a varias instituciones culturales. Junto a otros graduados de mi año formé parte de una plantilla especial del Ministerio de Cultura lo que condicionó que mis inicios laborales, fueran como cuadro en formación de dicho ministerio. Me ubicaron en el Departamento de Análisis y Control, de la entonces Dirección de Comercio del Libro. En aquel lugar se diseñaban las políticas para la comercialización del libro a partir de la información que se recibía. Fue una época de crecimiento profesional y de permanente aprendizaje, intensa pero muy positiva, que mucho influyó en mi formación. El sentido colectivo y coordinado del trabajo, el apoyo e intercambio con especialistas y trabajadores del sector muy profesionales, en una época en que no existían los medios y la tecnología actual, fueron aspectos determinantes para mi desarrollo.

…¿Y a la Editorial Pablo de la Torriente?

‘Fue Gisela Suástegui, especialista a la que sustituí como Subdirectora Comercial en la Distribuidora Nacional del Libro, quien me propuso asumir en la editorial la responsabilidad de comercial cuando no existía un área de trabajo para atender esa actividad. Acepté la propuesta que me permitiría integrarme de forma directa a la política editorial y aplicar mis experiencias para organizar y desarrollar un frente en el que tenía 10 años de experiencia. Cuatro años después fui promovida a Subdirectora General para atender las áreas de producción, impresión y comercial hasta que a fínales del 2008 asumí la Dirección de la editorial.

La filología no es una especialidad desligada del trabajo en una institución dedicada a la edición, producción, comercialización y promoción del libro. Esto ha hecho más placentero el trabajo y ha facilitado que en estos años como profesional, Esther no haya  dejado de superarse. Relacionar los cursos, seminarios, postgrados y conferencias, que le han permitido elevar sus conocimientos y preparación profesional de manera paulatina, ocuparía, sin dudas prácticamente casi todo el espacio. No obstante, es oportuno mencionar algunos: como su asistencia habitual a los encuentros anuales del Programa Profesional de la Feria Internacional del Libro de La Habana; en talleres y seminarios sobre Planeación, Gerencia y Mercado; de Cultura libre y sus manifestaciones en las llamadas licencias libres en el Derecho de Autor; en un curso Básico de computación; de Compra y venta de libros; para Gerentes de Cultura; de  Mercadotecnia o Mercadeo, entre otros.

Entonces, ¿Puede considerarse la Pablo como la verdadera Casa Editora de los periodistas cubanos?

‘En estos años hemos hecho un esfuerzo homérico para mantener y elevar el cumplimiento de los principios por los que fue creada la Pablo de la Torriente, labor que no ha sido fácil, pues hemos tenido que sortear dificultades de todo tipo, que no han impedido que nuestros libros estén presentes en las Ferias del Libro, universidades, institutos, Casas de la Prensa, bibliotecas y librerías de todo el país y en acciones de extensión cultural comunitarias; resultados logrados gracias a la dedicación y esfuerzo de un pequeño colectivo, que ha estado siempre dispuesto a asumir con responsabilidad y profesionalismo sus compromisos con el gremio y con el público al que van destinadas nuestras producciones. Formar parte del Consejo Asesor Técnico Editorial del Instituto Cubano del Libro, órgano de consulta y asesoría, ser Centro de Referencia en la labor de extensión cultural comunitaria del municipio de Plaza de la Revolución y pionera desde el 2014, con otras 5 editoriales en la comercialización directa a los Centros Provinciales del Libro y la Literatura pueden dar una idea de la valoración que se tiene de nuestro trabajo.

 

‘Siempre hemos sido  muy receptivos a las propuestas de los autores, de los periodistas en primer lugar. No hemos sido remisos ha escuchar sugerencias para mejorar nuestro trabajo, conocemos nuestras limitaciones y nos esforzamos por superarlas. En esa escuela y en esos sentimientos nos educaron las distintas generaciones de profesionales que fundaron e hicieron posible los más de 30 años de labor ininterrumpida de esta editorial.

Además de garantizar el cumplimiento del Plan Editorial ¿En qué otra actividad  priorizan el trabajo?

‘Estamos comenzando a aplicar gradualmente los Objetivos del Redimensionamiento, en los que nos hemos planteado fomentar una producción competitiva que logre distinguirnos, en todos los soportes disponibles que nos aseguren un efectivo empoderamiento, fijando la posición de nuestro sello; así como esforzarnos para que  la calidad de nuestros libros constituya la nota que nos distinga, que nos permita alcanzar un desarrollo sustentable y sostenible. La frase de Pablo de la Torriente Brau, El pasado no debe asustarnos. Ni el porvenir tampoco, escrita en España, en 1936, durante los días de la defensa de la República, encabeza como motivación este documento con el que nos proponemos estar a tono con los tiempos en que vivimos’

Pablo Noa Noa promotor editorial Pablo de la Torriente

Redacción Cubaperiodistas
Sitio de la Unión de Periodistas de Cuba

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