La Presidencia Nacional de la Unión de Periodistas de Cuba reconoció en acto público la labor de los integrantes de la Editorial Pablo de la Torriente, que por más de 23 años han mantenido una labor destacada en el cumplimiento de las diversas tareas de la institución. Algunos los miembros de ese colectivo fueron estimulados y para ellos no deja de ser un acontecimiento perdurable.

UNA FUNDADORA QUE SE MANTIENE EN ACTIVO

Muy joven llegó Mayra Renté Reyes a los modestos locales de lo que sería la editorial de la Upec, convocada por su activa directora fundadora Irma Armas Fonseca, en los meses finales del año 1985, del pasado siglo.

“Había cumplido una misión oficial en  Sao Tomé y Príncipe, cuando me propusieron trabajar en la editorial como secretaria. Esta labor la desempeñé en la Dirección de África Subsahariana, del Ministerio de Relaciones Exteriores, por lo que poseía experiencia en esa actividad”, comenta Mayra, quien se incorpora con una preparación profesional  de secretaria ejecutiva con dominio de la mecanografía y taquigrafía bilingüe

“El grupo inicial era muy reducido-agrega-recuerdo a Francisco Blanco, Blanquito, Ileana Álvarez, José Martínez Matos y Félix Guerra, todos con dominio de la actividad editorial. Fueron tiempos fundacionales de dedicación de lo mejor de nuestros conocimientos”.

Pero ella no se quedó ahí. Continuó superándose y brindando su aporte al desarrollo de la  editorial, al punto de dominar todas las etapas del proceso productivo, primero como emplanadora de libros, para asumir después la compleja tarea de correctora, hasta convertirse en una calificada editora. Incluso, en momentos apremiantes ha cumplido responsabilidades del área comercial, sin abandonar las antes mencionadas. En la actualidad es licenciada en Comunicación Social. Es evidente, Mayra no ha perdido tiempo.

DE LA UCRANIA SOVIÉTICA LLEGÓ OSVALDO

El joven habanero Osvaldo Pérez Argüelles se fue becado para el Instituto Poligráfico Iván Fiodorov, de la entonces República Socialista de Ucrania, integrante de la extinta URSS. Allá fue a capacitarse como un profesional calificado para nuestro país. Con ese propósito fue y regresó graduado de ingeniero poligráfico.

“Mi primera experiencia laboral en Cuba fue en la empresa poligráfica Jesús Menéndez, lugar donde se imprimían prácticamente todos las publicaciones periódicas principales, excepto los periódicos. Me refiero a las revistas Bohemia, Verde Olivo, Anap, Con la Guardia en Alto, Bijirita, Zunzun. De la editorial las revistas Cómicos y  Pablo y una amplia relación de historietas, cuadernos para colorear, de pasatiempos y entretenimientos, que en aquella época marcaban el fuerte de la institución”, recuerda.

A mediados del año 1993 se incorpora a la Pablo para asumir la responsabilidad del área productiva, simultaneando posteriormente, la subdirección. En reconocimiento a su aporte al cumplimiento de los planes productivos por más de veinte años, recibió el diploma que otorgó la máxima dirección de la Upec y la medalla Félix Elmusa, la más alta distinción que reciben los trabajadores del sector.

OTROS QUE TAMBIEN FUERON ESTIMULADOS

La licenciada Esther Pozo Campos, actual directora, confiesa haber llegado a la editorial después de transitar por un  proceso laboral muy importante y decisivo, que le permitió conformar  su desempeño al frente de la misma. Licenciada en Filología en 1985 fue ubicada en una plantilla especial en la Dirección  de Comercio del Libro del Ministerio de Cultura.

“Fue una época intensa pero muy positiva que mucho influyó en mi formación. Aspectos como el sentido colectivo y coordinado del trabajo, el apoyo e intercambio con especialistas y trabajadores experimentados, cuando no existían los medios y la tecnología actual, resultaron determinantes para mi desarrollo”.

Sus primeros pasos en la editorial los asume como especialista comercial, que le permitió aplicar sus conocimientos para crear posteriormente el Departamento Comercial. En el 2008, ocho años después de estar al frente de la Subdirección General, que atendía las áreas de producción, comercial e impresión es nombrada directora.

“Mantener vivos los propósitos por los que fuera creada esta editorial, ha constituido un principio básico en nuestra labor, por esas razones hemos estado abiertos a las propuestas de los autores, de manera especial, los periodistas. Nos hemos mantenido atentos a las sugerencias que nos permitan mejorar nuestro trabajo. Partimos del concepto de enfrentar  las dificultades y limitaciones que se nos presentan con soluciones eficaces, para continuar cumpliendo con la importante actividad educativa y cultural que nos han confiado. En esos sentimientos nos educaron las distintas generaciones de profesionales que fundaron e hicieron posible los más de 30 años de labor ininterrumpida que hoy podemos mostrar”, concluyó

Enna y Eddy Oliva Martínez, también fueron estimuladas. La primera de larga trayectoria como periodista en distintos medios, se incorporó a la editorial como su representante en   Santiago de Cuba. En unión de su hermana han asumido las más disimiles actividades relacionadas con la comercialización del libro y otras piezas de comunicación, así como la promoción y extensión cultural vocacional comunitaria, con estudiantes de las escuelas de la  ciudad capital de la provincia. El sexto reconocimiento fue conferido al promotor de la Casa Editora de los periodistas cubanos. Todos sin excepción, al ser interrogados estuvieron de acuerdo que el valor primordial del estímulo no solo radica en el agradecimiento por haberlo recibido, sino en acicate para elevar los resultados y la calidad del trabajo diario.

Por Pablo Noa Noa, promotor de la editorial Pablo de la Torriente

Ver además

Nikon desarrolla un nuevo lente 500 mm ultraportátil

Superherramienta para fotorreporteros

Deja un comentario

Cubaperiodistas se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.