Desktop8Este 14 de octubre podría pasar a la historia como la última señal significativa de la administración del presidente Barack Obama hacia el horizonte de la normalización de las relaciones con Cuba, tras emitir una Directiva Presidencial de Política (la PPD-43) que podría ser también una de las más breves, si el próximo inquilino de la Casa Blanca decide abolirla o engavetarla en enero próximo.

El documento de 12 páginas divulgado esta mañana coincidió con un discurso de la asesora de Seguridad Nacional, Susan Rice, en el Centro Wilson de Washington DC, transmitido en vivo por Internet, pero bloqueado desde Estados Unidos para los usuarios cubanos, y con el anuncio del quinto paquete de medidas de Obama para Cuba, que prevé la posibilidad de que puedan comercializarse en Estados Unidos ciertos productos farmacéuticos cubanos.

La directiva, que se divulgó en simultáneo con una declaración del Presidente, se pronuncia por consolidar los cambios de este gobierno hacia Cuba iniciados el 17 de diciembre de 2014 y por “incentivar el desarrollo de un socio en la región que sea capaz de trabajar con los Estados Unidos para confrontara desafíos regionales, tales como el cambio climático, las enfermedades y las transacciones ilícitas”.

Tanto el documento, que ofrece instrucciones a todas las instancias del gobierno, como la declaración del Presidente, reconocen que tras 50 años de “una política fracasada”, Estados Unidos ha trabajado con Cuba para conseguir el restablecimiento de relaciones diplomáticas y la apertura de embajadas, entre otras acciones.

La Directiva Presidencial de Política describe la visión de los Estados Unidos para la normalización de las relaciones con Cuba, de acuerdo con los intereses de seguridad nacional estadounidense; evalúa los pasos en lo adelante, y describe el panorama estratégico actual y futuro; plantea los objetivos prioritarios para la normalización, entre otras indicaciones que evidencian el reconocimiento del gobierno cubano como interlocutor serio y responsable.

En el último medio siglo de difíciles relaciones entre los dos países, con permanente hostilidad estadounidense y bloqueo de por medio que aún sigue vigente, solo se ha divulgado otra Directiva Presidencial, mantenida en estricto secreto hasta que el Presidente Jimmy Carter la desclasificó durante un viaje a la Isla, años después del término de su mandato, en mayo de 2002.

Hasta ahora, Carter había sido el único presidente estadounidense que expresó por escrito, a través de una Directiva Presidencial, su voluntad de avanzar en un proceso que culminara en la “normalización” de las relaciones con Cuba.

El Archivo de Seguridad Nacional George Washington publicó el texto íntegro de esta Directiva de Carter, emitida el 15 de marzo de 1977.

La Directiva divulgada hoy, centrada en el avance de las relaciones entre los dos países, es pública esta vez y tiene el componente adicional de reconocer explícitamente “la soberanía y autodeterminación de Cuba”, aunque da cuenta también de que existen diferencias entre los dos países.

“Pretendemos abordar tales diferencias por medio de la participación y el diálogo, así como aumentar el entendimiento entre nuestros gobiernos y nuestros pueblos”, añade el documento.

Sin embargo, el texto no disimula que el propósito estratégico del gobierno estadounidense es cambiar el orden constitucional en la Isla -un cambio “en el régimen” como han nombrado esta estrategia expertos políticos, para diferenciarla del “cambio de régimen” promovido por la administración Bush-, lo que coincide con lo expresado en reiteradas oportunidades por los líderes de ese país.

Declaraciones de Susan Rice

Cubadebate no pudo acceder en directo a la transmisión del discurso de Susan Rice en el Wilson Center, que estaba bloqueado en la web para los usuarios en Cuba. Hemos elaborado la reseña a partir de una copia publicada al término de la conferencia en la plataforma Medium.

De acuerdo con Susan Rice, consejera de Obama para la Seguridad Nacional, la Directiva Presidencial es una “guía” para todas las dependencias del gobierno e “institucionaliza el progreso alcanzado y guía la política de Estados Unidos hacia Cuba hacia el futuro”.

Reconoció que en el pasado hubo planes secretos para Cuba desde Estados Unidos y “ahora hemos decidido que esta Directiva sea pública” y que reemplace a las anteriores. Rice se refiere no solo a la de Carter, sino a otros anuncios de política para la Isla emitidas durante la administración Bush.

“Cuba se ha convertido en un socio emergente en la lucha contra el terrorismo, el narcotráfico, el delito transnacional y las amenazas globales de salud”, admitió a renglón seguido.

Rice recordó que hace exactamente 54 años, el 14 de octubre de 1962, un avión espía estadounidense tomó imágenes de instalaciones de cohetes nucleares soviéticos en Cuba, en lo que se conoce en la Isla como la Crisis de Octubre. “Desde entonces hubo sospechas mutuas y relaciones profundamente hostiles”, dijo la Consejera, olvidando que el diferendo comenzó en realidad en 1959 y la Isla jamás amenazó, invadió ni bloqueó a los Estados Unidos.

“En muchos sentidos, es aún increíble que estemos hablando de normalización” de las relaciones, comentó la asesora de Obama durante su conferencia en el centro de análisis Wilson. Admitió que “la política anterior hacia Cuba estaba basada en un enfoque de la Guerra Fría y en cálculos políticos, en vez de en el interés nacional, y no estaba funcionando”.

Fue tajante: “Quiero ser clara, EEUU respeta la soberanía de Cuba y no tiene intención de impornerle un cambio de régimen”. Sin embargo, más adelante se contradijo ql afirma que Estados Unidos “no puede quedarse sentado a esperar que Cuba cambie, sin involucrarnos”.

Las medidas, un paquete discreto

En vísperas de una votación anual en ONU en la que EEUU suele recibir la abrumadora condena internacional por la política del bloqueo hacia la Cuba, el presidente Obama también aprobó hoy otra serie de medidas y manifestó que confía que haga “irreversible” el proceso iniciado en su administración hacia la normalización de relaciones.

Las nuevas disposiciones disponen la exportación de productos farmacéuticos cubanos, y también que esos productos puedan lograr la aprobación de la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, en inglés).

Aunque todavía se requiere de tiempo para desentrañar la madeja jurídica que acompaña el anuncio, durante una conferencia de prensa a la que asistió Cubadebate, la directora general de Estados Unidos, de la Cancillería cubana, Josefina Vidal, advirtió algunas limitaciones de las nuevas medidas:

  • Se dirigen, fundamentalmente, a ampliar transacciones autorizadas en paquetes anteriores.
  • No se expanden las exportaciones de EEUU a Cuba, más allá de las limitadas ventas autorizadas previamente y que excluyen a los sectores clave de la economía cubana.
  • Se mantienen las restricciones para las importaciones cubanas en EEUU, especialmente las provenientes del sector estatal, con la única excepción de los productos farmacéuticos, que se han autorizado en esta ocasión.
  • No se anunciaron nuevas medidas en el área financiera.
  • Se mantiene la prohibición a la apertura de cuentas corresponsales de Cuba bancos estadounidenses.
  • Las medidas en general benefician más a EEUU que al pueblo cubano.
  • Mantiene la política de sanciones ancladas al bloqueo.

Por sectores, el paquete de medidas abarca las siguientes medidas y sus respectivas limitaciones:

Salud:

  • El desarrollo de proyectos de investigaciones médicas conjuntas, con fines comerciales o no comerciales, entre personas y entidades de ambos países.
  • Todas las transacciones relativas a la obtención de la aprobación por al Administración de Drogas y Alimentos de los EEUU (FDA) de productos farmacéuticos cubanos. Esto incluye investigación y desarrollo del producto, ensayos clínicos, revisión y aprobación regulatoria e importación.
  • La apertura de cuentas bancarias en Cuba de personas y entidades de EEUU vinculadas con las actividades mencionadas anteriormente.

Limitaciones

No se autoriza el establecimiento de empresas mixtas para el desarrollo y comercialización de productos farmacéuticos.

Transacciones humanitarias:

  • El otorgamiento de becas y premios a Cuba o a nacionales cubanos relacionados con investigaciones científicas y actividades religiosas.
  • La provisión de servicios a Cuba o a nacionales cubanos para desarrollar, reparar, mantener y mejorar ciertas infraestructuras para el beneficio directo del pueblo de Cuba (como por ejemplo, el transporte público, suministro de agua, manejo de residuos, generación eléctrica no nuclear, distribución eléctrica, hospitales, escuelas y viviendas).

Viajes:

  • La eliminación del límite de hasta 400 USD (de ellos 100 USD en ron y tabaco) para la importación en EEUU de productos cubanos para uso personal por parte de los estadounidenses, adquiridos en Cuba o en terceros países.
  • El envío de remesas a nacionales de terceros países para sus viajes hacia, desde o dentro de Cuba, siempre que el viaje esté comprendido dentro de las 12 categorías aprobadas por la ley de EEUU.

Aviación civil:

  • Brindar servicios por parte de personas y entidades estadounidenses a Cuba o a nacionales cubanos, relativos a la seguridad de la aviación civil y la operación segura de las aeronaves comerciales.

Limitaciones:

Se mantiene el requisito de obtener licencia específica para la adquisición de equipamiento para la seguridad aérea.

Comercio:

  • La exportación de ciertos bienes de consumo que se venden “en línea” (por Internet), o por otros medios, directamente a personas elegibles en Cuba para su uso personal. No se explica en qué consisten.
  • La importación a EE.UU o a un tercer país de artículos que hayan sido exportados o reexportados previamente a Cuba a través de una autorización de los Departamentos del Tesoro y Comercio. Se autoriza también la reparación de esos artículos. La exportación o reexportación de artículos de reemplazo o artículos que hayan sido reparados o mantenidos deberá autorizarse de forma separada.
  • La firma de contratos de contingencia por parte de personas y entidades de EE.UU, para operaciones prohibidas actualmente por el bloqueo, siempre y cuando la ejecución del contrato esté expresamente supeditada a la autorización de la OFAC u otra agencia federal.
  • La eliminación de la restricción de entrada a puertos estadounidenses, para la carga o descarga de mercancías, de buques extranjeros después de 180 días de haber atracado en un puerto cubano con propósitos comerciales, siempre que los artículos transportados a Cuba no estén designados como controlados por el Departamento de Comercio (la lista de los artículos controlados tiene en la actualidad más de 400 páginas).
  • El tránsito de carga aérea por Cuba, lo cual complementa la licencia general existente para el tránsito de carga por vía marítima.

En este acápite se incluye una aclaración de la OFAC que señala que productos vinculados a la agricultura, tales como pesticidas y tractores, cuya exportación o reexportación a Cuba sea autorizada por el Departamento de Comercio, no están sujetos a restricciones en términos de pago.

Los productos agrícolas siguen estando sujetos al pago en efectivo y por adelantado. En otras palabras, es posible que se pueda adquirir un tractor, pero no pollo o arroz para que la alimentación de la población, salvo que se pague por por las mercancías antes.

DECLARACIONES DE JOSEFINA VIDAL, DIRECTORA DE EE.UU. EN EL MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES DE CUBA

Conferencia de prensa concedida por Josefina Vidal Ferreiro, en la sede de la Cancillería cubana (Foto: Omara García Mederos/ACN)
Conferencia de prensa concedida por Josefina Vidal Ferreiro, en la sede de la Cancillería cubana (Foto: Omara García Mederos/ACN)

La directiva presidencial de política sobre Cuba anunciada en Washington “es un paso significativo en el proceso hacia el levantamiento del bloqueo y hacia la mejoría de las relaciones entre los dos países”, dijo en conferencia de prensa celebrada en la cancillería cubana, Josefina Vidal, directora general para los Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Consideró que en la Directiva hay un reconocimiento hacia Cuba y su gobierno como interlocutor legítimo e igual, así como admite los beneficios que reportaría una convivencia civilizada a ambos pueblos dentro de las grandes diferencias entre los dos gobiernos.

“Consideramos importante que la Directiva reconozca la independencia, la soberanía y la autodeterminación de Cuba, que deben continuar siendo principios esenciales en las relaciones entre los dos países”, dijo.

Sin embargo, “la directiva no oculta el propósito de promover cambios en el ordenamiento económico, político y social de Cuba”.

Tampoco esconde, precisó, la intención de continuar desarrollando en nuestro país programas injerencistas que responden a los intereses de los Estados Unidos, e involucrar en ellos a sectores de la sociedad cubana.

Cuba reitera la voluntad de desarrollar relaciones respetuosas y de cooperación sobre bases de plena igualdad y reciprocidad, y sin injerencia de ningún tipo, enfatizó Vidal.

Sobre el nuevo paquete de medidas anunciadas hoy por la administración Obama, Vidal aseguró que estas “son positivas, pero tienen un carácter muy limitado. En su mayoría están dirigidas a ampliar transacciones ya autorizadas”.

También, se mantiene la prohibición de las inversiones de EEUU en Cuba, más allá de las limitadas ventas autorizadas anteriormente, y que excluyen a sectores clave de la economía cubana.

“Se mantienen las restricciones para las importaciones cubanas en EEUU, especialmente las provenientes del sector estatal, con la única excepción de los productos farmacéuticos”, añadió.

No se anunciaron nuevas medidas en el área financiera. Se mantiene la prohibición a la apertura de cuentas corresponsales de Cuba en bancos estadounidenses.

“Las nuevas medidas en general benefician más a EEUU que a Cuba y al pueblo cubano. La realidad es que el bloqueo persiste”, concluyó.

Fuente: Cubadebate

Deja un comentario

Cubaperiodistas se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.