Fundadores, jubilados y personal directivo actual de JR reunidos por el medio siglo de la publicación (Foto: Meriño)
Fundadores, jubilados y personal directivo actual de JR reunidos por el medio siglo de la publicación (Foto: Meriño)

Lo mejor de este cumpleaños de medio siglo, es que Juventud Rebelde, ni ha dejado de ser joven ni ha permitido que le quiten el cartelito de Rebelde. Ahora una horneada de egresados de periodismo, comunicación, informática y diseño, junto a quienes han dejado parte de su vida en estos andares, saborean la gloria de sacar cada día un periódico calientico, como el pan que gusta al cubano.

Juventud Rebelde llega a su medio siglo y a pesar de cambios en su tamaño, en el tipo de letras de sus contenidos, en las transformaciones de su logo, en la reducción de páginas y de tirada, está ahí, fresco y lozano y queriendo hacer más, dar más, comunicar mejor, hacerse sentir en sus lectores.

Cuando el 21 de octubre de 1965, nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro describió la publicación como “… un periódico destinado fundamentalmente a la juventud, con cosas que le interesen a la juventud, pero que debe tratar de ser un periódico de calidad y que las cosas que allí se escriban puedan interesar también a todos los demás”, abrió una brecha a la creatividad, al talento, al quehacer incansable de periodistas, directivos, correctores, diseñadores, realizadores, dibujantes, humoristas gráficos, fotógrafos, linotipistas, trabajadores de la imprenta que hicieron de este diario de la juventud cubana, una obra colectiva heredera de las mejores tradiciones de la prensa cubana.

“El primer ejemplar circuló el 22 de octubre de 1965 con 16 páginas a tamaño tabloide, e impreso a tres tintas (rojo, azul y negro), y se mantuvo con este formato durante casi tres meses, hasta el 14 de enero de 1966, pues de una tirada inicial de 65.000 ejemplares bajó a 45.000. Un mes después de pasar al tamaño “sábana” (broadsheet), la tirada aumentó a 80 000 copias. Juventud Rebelde se inició como vespertino en la capital y matutino en el resto del país con dos ediciones: la primera para el interior y la segunda para La Habana”.

El periódico sábana tenía mucho encanto y permitía a los redactores y a los fotorreporteros explayar sus trabajos, dotarlos de argumentos y diversificar los contenidos. JR se hizo notar por sus famosos reportajes, la utilización de líneas de diseño únicas, grandes fotorreportajes, y páginas bien definidas para los distintos temas, así como incluir con gran aceptación de sus lectores diferentes suplementos como el humorístico (de carácter crítico) El Sable (15 de noviembre de 1965) y el cultural El Caimán Barbudo (enero de 1966), que pasó a ser más tarde publicación independiente. Aparece sustituyendo a El Sable el suplemento humorístico La Chicharra, de corta duración, y el 25 de febrero de 1969 se comenzó a editar el Dedeté (DDT) por un equipo de humoristas formados en el periódico, y luego otros como Teleguía (con la cartelera de TV), LPV (deportivo), Permiso (cultural), Modas y Modos, CT-21 (científico-técnico).

Los colegas que andan por los 50, los 60 y más, podrán recordar, las tiradas en cuatricomía, verdadera proeza de los trabajadores de la imprenta, o las portadas del inicio del XI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes con el emblema de la flor de cinco pétalos en distintos colores; una del Día del Miliciano, con una foto coloreada en verde olivo y azul en el traje de la miliciana fotografiada, otra del Día de las Madres con una flor roja, que incluso, tenía perfume…eso y mucho más con ¡una tecnología obsoleta de máquinas rotativas de inicios del siglo XX!

Un momento tenso fue la reunión en el antiguo círculo social del periódico, allá en Prado y Teniente Rey, cuando el diseñador Juan Ayús, durante el mandato de Jacinto Granda, explicó a todo el personal del diario el paso de periódico sábana a tabloide. Hubo un verdadero debate de pros y contras, el más original, el de una periodista que al ser interpelada sobre su criterio dijo: “yo prefiero sábana, y si es blanca y planchada mucho mejor”. Las risas contribuyeron a relajar el ambiente.

Eran los días anteriores al traslado de sede al Combinado Poligráfico Granma, donde se tiraría el nuevo tabloide en off-set (un avance tecnológico sin dudas, solo que se dividía la parte creativa editorial de la productiva y con ello se segregaban los trabajadores).

De ahí hasta este día 21 de octubre de 2015, han llovido toneladas de papel impreso con contenidos salidos del alma de periodistas de JR, con diseños novedosos, atractivos, modernos, así como fotografías que también son obras de la creación de reconocidos fotorreporteros que han dejado su impronta en las páginas del diario de la juventud cubana…luego vino Opciones, una manera inusual de hacer periodismo útil y aportador, y aun permanece.

Lo mejor de lo mejor de JR es y ha sido siempre el sentido de pertenencia de sus trabajadores todos, el orgullo de decir “soy de Juventud Rebelde”, la pasión que nace en los estudiantes de la especialidad que quieren sumarse al colectivo y cuando lo logran ponen su sello nuevo y asimilan lo hermoso ya creado por antecesores.

Ha habido tiempos buenos y otros muy malos, como la obligación de pasar a semanario por falta de papel durante el período especial que trajo consigo la desintegración de personal pues con ocho páginas una vez a la semana, era imposible mantener una plantilla de tantos y buenos profesionales. Muchos se fueron a la radio, muchos nunca volvieron al seno de JR, pero se les recuerda.

Grandes y muy reconocidos intelectuales como Gabriel García Márquez, como nuestro Fidel, hicieron de las páginas de JR su casa, y eso contribuyó al prestigio que hoy refuerza la doctora Graciella Pogolotti, entre otros de mucha valía.

Cada director ha dejado su marca, como las de agua, que apenas son perceptibles, pero se saben suyas, desde el inicio en 1965: Miguel Rodríguez Varela; Félix Sautié, Ángel Guerra, Jorge López Pimente, Jacinto Granda, José Ramón Vidal, Bruno Rodríguez Parrilla, Jesús Martínez Beatón, Arleen Rodríguez, Rogelio Polanco Fuentes, Pelayo Terry Cuervo, hasta que en 2013 asume Marina Menéndez Quintero, periodista formada íntegramente en las redacciones de JR.

Su connotado avance en el uso de las nuevas tecnologías, lo ha llevado a ser pionero entre las publicaciones digitales con gran aceptación de cibernautas desde el 4 de julio de 1997, cuando comenzó a circular en Internet.

El período especial se extinguía y renacía el diario con seis frecuencias semanales, además de su versión digital. Volvió a crecer el número de trabajadores, y los servicios que brinda esta Editora, que cuenta con corresponsales en 14 provincias. El periódico dominical que una vez instaurado ganó la categoría de más popular de la semana, sigue teniendo el encanto y el atractivo de temas y maneras de comunicar más disfrutables.

En este día, la Unión de Periodistas de Cuba, en representación de todos los colegas del país, trasmite a quienes han aportado y aportan al Diario de la Juventud Cubana, el candor y la rebeldía con que aun se presenta en su medio siglo, la más calurosa felicitación y el abrazo del pueblo cubano.

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