Los pantalones de los Chucheros después de la batalla de las tijeras. Foto Narciso Báez.
Los pantalones de los Chucheros después de la batalla de las tijeras. Foto Narciso Báez.

Ocurrió hace setenta años, en los tiempos del presidente Ramón Grau San Martin, quien había sido elegido por la inmensa mayoría del pueblo cubano con la esperanza de que, después de una década de caciquismo batistiano, su gobierno hiciera grandes reformas que contribuyeran al orden y al progreso del país. Pero, en lugar de ello, proliferaron las balaceras entre los grupos gansteriles, aumentó la corrupción administrativa y se aceleró el desprestigio de su régimen. Fue la época de la afrenta de los marines yanquis a la estatua de nuestro Apóstol, de la masacre del Reparto Orfila, del escandaloso robo del diamante del Capitolio, de latrocinio, atentados diarios y malversación descarada del erario público. En el ámbito internacional el año 1945 sellaba el final de la Segunda Guerra Mundial. Todo ello fue reflejado en la prensa cubana.

Los primeros escándalos comenzaron a solo cuatro meses de su juramento como Presidente, cuando se desató una solapada “guerra” en la capital, la cual hubiera pasado inadvertida si no fuera por la perspicacia de un periodista y un fotógrafo que vieron y contaron con el lápiz y la cámara fotográfica el siguiente suceso publicado en la primera página del diario Prensa Libre.

A las diez de la noche el jueves 22 de febrero de 1945, varios jóvenes estibadores, ferroviarios y obreros de otros oficios bebían, reían, hablaban en jerigonza y se divertían en una bodega de la esquina de Fundición y Picota frente al patio de la Terminal de Trenes. Les decían los “chuceros” y vestían unos pantalones de talle alto, sujetos por tirantes, con las patas anchas terminadas en forma de tubo ceñido al tobillo. Sujeta a una trabilla del cinturón colgaba una vistosa cadena de reloj que rozaba casi el suelo y escondía la otra punta en uno de los bolsillos laterales, con ella jugueteaban constantemente. Una camisa de colorines, corbata ancha, saco de hombreras exageradas con faldón largo hasta la altura de la rodilla, zapatos de dos tonos y un gran sombrero alón adornado con una pluma de pavo real completaban aquel audaz modo de vestir. Estos trajes los habían comprado en sastrerías que los anunciaban en la prensa o los exhibían en las vidrieras y eran iguales a las que usaban los populares cantantes del momento Kiko Mendive, Benny Moré, Daniel Santos, Tin Tan y otros populares artistas en sus presentaciones en cabarets, teatros y películas.

Estaban tan entretenidos jugando al cubilete y bebiendo cervezas que no se percataron que nueve autos, dos de ellos perseguidoras, y una pequeña jaula se detuvieron frente a la bodega y salieron de ellas una veintena de policías al mando de un tal “Platanito” que arrinconaron a los jóvenes y empezaron a cortarles los pantalones. Los muchachos preguntaron sorprendidos: ¿Por qué? y la respuesta fue: ¡porque no nos gusta! Un viejo, que estaba tomando un ron y nada tenía que ver con ellos, protestó de aquel abuso y aunque el pobre hombre estaba vestido normalmente, los uniformados también le cortaron la ropa y, además, lo detuvieron y fue llevado en la jaula para la estación acusado de alterar el orden.

Los populares cantantes Tin Tan y Benny Moré actuando con los trajes de Chucheros conocidos en México como Pachucos y en los Estados Unidos “Zoot Suit”.
Los populares cantantes Tin Tan y Benny Moré actuando con los trajes de Chucheros conocidos en México como Pachucos y en los Estados Unidos “Zoot Suit”.

En aquella época los diarios tenían un aparato receptor que estaba sintonizado siempre con la planta de radio de la policía, lo que permitía a los reporteros de la crónica roja estar al tanto de lo que ocurría en su sector. El reportero de Prensa Libre Jorge Yániz Pujol y el fotógrafo Narciso Báez escucharon por la radio policiaca que había un desorden en la dirección citada y partieron rápidamente al lugar. Ya la policía se había ido y solo quedaban los jóvenes con los pantalones cortados y sus ropas destrozadas. No entendían por que no podían usar esa ropa que compraron en las tiendas, la usaban los artistas y en nada ofendían la moral. El reportero gráfico Báez tomo las fotos de las piernas desnudas y pantalones tijereteados de los muchachos, pero no retrató sus caras para evitarles problemas.

Cuando los periodistas se disponían a marcharse vieron a un grupo de adolescentes magullados y con los pantalones cortados caminando por la calle Égido, ellos también habían tropezado con “Platanito” y su despiadada tropa. La caravana de “perseguidoras” policíacas continuó por las calles batiendo sin cuartel a cualquier pantalón chuchero que encontraban en el camino.

Según me contaba Báez estas escaramuzas duraron varios días pero los chucheros seguían vistiendo igual, con la misma rutina bohemia de siempre, desafiantes y sin impórtales las consecuencias. Con el tiempo a “Platanito” y sus hombres le asignaron misiones más complicadas en las que sobre sus cabezas silbaban las balas de los pistoleros, mientras que los chucheros fueron desapareciendo a principios de los años cincuenta cuando otras modas arrebataron su trono. Si bien este fue el final de los chucheros en La Habana, nadie nos supo explicar entonces cómo surgieron. Posteriormente, hojeando los diarios de Avance, El Crisol y El País del mes de junio de 1943, encontramos lo que a nuestro parecer fueron las raíces de los chucheros cubanos.

Primera plana de Prensa Libre del viernes 23 de febrero de 1945 dando la noticia de la batida policíaca contra los chucheros.
Primera plana de Prensa Libre del viernes 23 de febrero de 1945 dando la noticia de la batida policíaca contra los chucheros.

Por las informaciones publicadas en esos diarios conocimos que desde principios de siglo habitaban en el estado norteamericano de California miles de emigrantes mexicanos con sus familias trabajando en las faenas agrícolas más duras y recibiendo los salarios más bajos. Por los años treinta algunos jóvenes mexicanos nacidos en los Estados Unidos, conocidos como los Pachucos, disgustados con la discriminación que sufrían los mexicano-estadounidenses, comenzaron a diferenciarse hablando en una jerga que ellos mismos idearon y vistiendo unos pantalones anchos que terminaban en forma de un estrecho tubo cubriendo los tobillos, los sacos llegaban hasta las rodillas y tenían unas hombreras muy anchas. A esta moda, los norteamericanos la llamaron “Zoot Suiters”. Durante la II Guerra Mundial los Pachucos, adolescentes, traviesos, rebeldes y con esa manera peculiar de expresarse y vestir, fueron adquiriendo fama por sus frecuentes peleas callejerasa palos y puñetazos contra los soldados y marines norteamericanos acantonados en la ciudad de los Ángeles.

La noche del 31 de mayo de 1943 una docena de marinos desafiaron a un grupo de jóvenes pachucos en pleno centro de la ciudad con los consiguientes heridos por ambas partes. Tres días después, soldados y marinos, con la tolerancia de la policía, se organizaron en grupos y durante varios días atacaron a todo joven que vestía un “Zoot Suit” en la ciudad. El día siete ocurrió el peor de los disturbios los cuales se extendieron a otros puertos del país donde jóvenes afroamericanos y de otros grupos marginados habían adoptado también el ropaje de los Pachucos que, más que una moda fue una bandera de rebeldía que,a su manera,defendían el justo reclamo de los derechos e igualdades sociales.

La prensa sensacionalista trató de desacreditarlos, pero ni sus mentiras, ni los palos y los desmanes de los militares lograron frenar a los pachucos en su lucha, al contrario influyeron en los jóvenes mexicanos y de otros países, quienes copiaron la vestimenta, maneras de hablar y de bailar y las adaptaron a las realidades propias de cada país. Su popularidad se multiplicó cuando muchos artistas como los cubanos Kiko Mendive y Benny Moré, el dominicano Daniel Santos o el mexicano Tin Tan, entre otros famosos cantantes, usaron su peculiar forma de vestir y su vocabulario en las actuaciones que hacían en los clubes, teatros, radio y cine de Cuba y México.

Todo ello indica que los chucheros cubanos, surgieron al finalizar la II Guerra Mundial, y al parecer deben su nombre a que algunos de ellos trabajabanen el patio de la terminal de trenes de cambiavías, conocidos también como cambia chuchos o simplemente chucheros. En 1944varios cantantes populares se presentaban al público vestidos a lo pachuco, y estos jóvenes obreros comenzaron a imitarlos comprandolos trajes de corte de tubo en las sastrerías que los anunciaban y vendían e idearon su propia jerga.Es lógico suponer que la policía cubana, quizás alertada o enterada de los sucesos de los pachucos en Los Ángeles, pensaran que los chucheros cubanos pudieran convertirse también en una fuerza opositora al gobierno y decidióemplear los mismos métodos represivos de las militares yanquis: golpear y cortar pantalones, pero resultó un fracaso. La guerra de los tijeretazos contra los chucheros resulto un fracaso y ridiculizó a las autoridades.

Fuentes:

Conversación con Narciso Báez reportero gráfico de Prensa Libre, el miércoles 25 de marzo de 1953
 Periódico Prensa Libre,viernes 23 de febrero de 1945, pp. 1 y 7.
 Periódicos El Crisol, El País y Avance del 10 al 20 de junio de 1943.