TESTIMONIO

Paradigma de un periodista incansable

Es de las ausencias que mucho se lamentan, en especial en el fragor del combate ideológico como el que se recrudece en estos pandémicos días en Cuba y el mundo, porque su aguzado olfato periodístico, prosa directa y bien documentada y deseos de estar en la pelea por lo justo, lo humano, lo revolucionario, lo encontrarían implicado de lleno en el debate en el que está enfrascada la sociedad cubana y global.

El y yo nos apreciábamos más allá de las palabras, en una relación nacida en disímiles escenarios y que nos identificó desde el primer momento, a pesar de la diferencia generacional. Por eso me sentí honrado con el que aceptara escribir el prólogo de un libro mío que recogió mis andanzas periodísticas en el exterior de Cuba hasta el cierre del siglo XX.

De izquierda a derecha, Héctor Rodríguez, José Dos Santos y Juan Marrero. Fotos del autor

De ese texto extraigo elementos que contextualizan nuestro común aprecio: “Leyéndolo empecé a conocerlo. No en libros, sino frente a un teletipo. Mi función de jefe  de Información Internacional del diario Granma me creó el hábito… de pararme varias veces en cada jornada frente a esa máquina vomitadora de cables…” Entre ellos estaban las informaciones y crónicas que yo escribía desde Alemania para Prensa Latina.

Y sigue Juanito, como siempre le dije en nuestros diálogos íntimos: “Tiempo después, en más de una ocasión, coincidí con él en la cobertura de distintos acontecimientos internacionales… Y en tales escenarios nació una amistad que se fortaleció a partir de 1993, cuando ambos integramos el equipo de dirección de la UPEC nacional”.

Como se comprenderá, esta nota-homenaje a un muy merecido Premio Nacional de Periodismo José Martí, por la obra de su vida, de 2003, está permeada por ese aprecio personal nacido en tan diferentes escenarios, incluido el familiar porque compartí en diversas ocasiones con él y su compañera de vida y profesión, Angelita Oramas.

Pero méritos le sobran a el, en presente y de cara al futuro, como para no necesitar evaluaciones emotivas personales que le den brillo y proyección a su obra y pensamiento.

De izquierda a derecha, Tubal Paez, José A. Martín Pulido, Esteban Lazo, José Dos Santos, Rolando Alfonso Borges, Antonio Moltó y Juan Marrero

El mismo, quizás sin percatarse, definió en el orden profesional puntos claves de nuestra amistad cuando advertía, en el prólogo mencionado, “no es de los que actúa con fe ciega. Estudia, hurga, medita y profundiza antes de sacar sus propias conclusiones”.

Datos mínimos

De Juan Luis Marrero González hay mucho que escribir, estudiar y aprender por las nuevas generaciones de periodistas, más allá de que naciera el 10 de octubre de 1935 y fuera fundador de la agencia Prensa Latina y del Periódico Granma, dos pilares del periodismo revolucionario contemporáneo.

Graduado en 1958 de la única escuela de periodismo existente antes del triunfo popular del año siguiente, la Escuela Profesional Manuel Márquez Sterling, comenzó su andar en el periodismo como redactor auxiliar del noticiero Radio Voz, en el cual tuvo como uno de sus jefes a Ángel Augier, otro de los inolvidables de nuestro sector.

Desde esa época se involucró en tareas de propaganda en la lucha contra la dictadura batistiana, lo que le hizo merecedor de estar entre los cubanos que fundaran la agencia latinoamericana que por estos días (16 de junio) cumple 62 años de creada.

Antonio Moltó, Irma de Armas y Juan Marrero

Su forja continuó luego en Radio Reloj y los periódicos Combate y Noticias de hoy hasta ser llamado a integrar la plantilla del naciente diario Granma, en 1965, órgano del Partido Comunista, en el que fue desde reportero y articulista a jefe de redacción, de información, de deportes y de las páginas internacionales.

Desde 1966, cuando reportó los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Puerto Rico, su andar fuera de fronteras lo llevó a más de 50 países para dar cobertura a acontecimientos como cuatro Cumbres de Países No Alineados, la guerra en Viet Nam y viajes de los máximos dirigentes de la Revolución Cubana a casi todos los continentes: solo le faltó Australia por visitar.

Fundador de la Unión de Periodistas de Cuba (1963), fue miembro de su Comité Nacional y la Presidencia de 1986 a 2013, además de presidir su Comisión Nacional de Ética hasta su deceso, el 18 de junio de 2016.

Adicional a ser profesor adjunto de la Facultad de Periodismo de la Universidad de la Habana, Juan Marrero impartía clases magistrales a diario, con su ejemplo, constancia y minuciosidad en el estudio, y valoraciones históricas y contemporáneas de alto vuelo.

Todo ello superando graves afecciones que le llevaron a ser operado a corazón abierto y cuya recuperación se debió, además de a los valores de la medicina cubana, a una tenacidad a toda prueba para mantenerse activo en la constante lucha del pueblo desde la trinchera del periodismo. El era de los que no se rendían ante las adversidades.

De sus ocho libros, son muy recomendables como textos a estudiar, Apremiado por el cierre, Prensa sin retorno, Andanzas de Atahualpa Recio y Dos siglos de periodismo en Cuba.

Las distinciones por la Cultura Nacional, la Félix Elmuza y la Raúl Gómez García y premios concedidos por la Unión de Periodistas Soviéticos, y la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP) reflejaron su constante labor a favor de la paz, la libertad de los pueblos y la justicia social, entre otras virtudes, todas las cuales culminaron en el ya mencionado Premio José Martí.

Por eso creo importante recordarle, de forma creadora, buscando nuevas fórmulas para hacer que la verdad se imponga a la mentira: que la coherencia, profundidad e intencionalidad caracterice el trabajo periodístico de sus sucesores.

El mundo tan complejo en el que vivimos hace necesario que otros muchos Juan Marrero sigan en combate, para el bien de la humanidad toda.

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José Dos Santos
José Dos Santos (1947) Periodista cubano. Bachiller en Ciencia. Licenciado en Ciencias Políticas. Comenzó su vida periodística en 1969 en la Agencia Prensa Latina, donde fue desde auxiliar de redacción y Jefe de Servicios Gráficos, corresponsal jefe en la RDA y la RFA y vicepresidente para la Información (1984-1993). Quince años vicepresidente primero de la UPEC (1993-2008) y dos años subdirector de la revista Bohemia (2014-2016). Entre sus condecoraciones cuenta con seis Distinciones, tres Medallas y dos Sellos. Es autor de varios libros testimoniales y sobre el jazz, materia sobre la que es fundador de un sitio web del Ministerio de Cultura y escritor y productor de programa radial La Esquina del Jazz, desde 1993.

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