PERIODISMO CULTURAL

La escuela que creó el “diseño moderno” expondrá en Cuba, si nos dejan

Los tiempos convulsos alumbran grandes ideas.

Un hijo y nieto de arquitectos, de origen alemán, que nunca terminó su carrera porque la asignatura de dibujo le sobrepasaba, al finalizar la Primera Guerra Mundial, en la que participó, decidió fusionar la Escuela de Artes y Oficios, de la que era director, con la Escuela Superior de Bellas Artes y la llamó Bauhaus[i], entonces creó un centro único, su nombre: Walter Adolph Georg Gropius[ii].

El pasado año La Habana trató de conmemorar el centenario de este insigne centro; pero la pandemia frustró el empeño[iii]. El Centro de Arte Contemporáneo Wifredo Lam tiene la misma intención con una exposición titulada El mundo entero una Bauhaus, que se inaugurará a partir del próximo abril, si la enfermedad no frustra nuevamente este esfuerzo.

Era 1919, la Primera Guerra Mundial había hecho estragos, 60 millones de seres humanos habían muerto; por otra parte, la crisis del pensamiento moderno y la racionalidad técnica occidental en Europa, y particularmente en Alemania, competían. El desarrollo político, social, educativo y artístico de las dos primeras décadas del siglo XX se hacían patentes y en especial, la eclosión de las vanguardias artísticas que traía la nueva centuria reverdecían.

Durante la primera década del pasado siglo se produjo un auge del pensamiento de izquierda y un apogeo del concepto solidaridad internacional, con la pretensión de que el socialismo derrotara al nacionalismo imperialista.

El Imperio alemán derrotado se convirtió en república[iv].

En estas circunstancias se fundó la Bauhaus en la ciudad alemana de Weimar. Desde su establecimiento uno de los principios establecidos fue: la forma sigue a la función. La escuela estableció los fundamentos académicos sobre los cuales se basaría la arquitectura y el diseño modernos, incorporando una nueva estética que abarcaría: desde la silla en la que usted se sienta hasta la página que está leyendo.

Los objetivos de la escuela fueron: …la recuperación de los métodos artesanales en la actividad constructiva, la elevación de la artesanía al mismo nivel que las Bellas Artes y el intento de comercializar los productos que, integrados en la producción industrial, se convertirían en objetos de consumo asequibles al gran público.

La metodología de la escuela estaba basada en una investigación de la esencia y un análisis de la función. El artista es un artesano enaltecido que aboga por un arte comunal, cimentado en la idea y no en la inspiración.

La escuela tenía un carácter democrático y coeducativo, se aprendía  trabajando, estaba considerada como socialista y contaba con más de un enemigo[v].

Desde el punto de vista teórico la escuela estuvo cercana al neoplasticismo y al constructivismo ruso de Tatlin[vi] y El Lisstzky[vii].

La estética creada por la Bauhaus se hizo extensiva y fue finalmente aceptada por el mundo en los años sesenta del siglo XX cuando sus ideas se popularizaron comercialmente[viii].

El legado de la Bauhaus tiene una fuerte influencia en instituciones educativas de diseño alrededor del mundo en la actualidad, consistente en alejar las líneas divisorias entre las disciplinas. El diseño gráfico y el industrial, a partir de esta escuela, son profesiones reconocidas.

La prestigiosa escuela también generó un nuevo estilo de impresión empleando casi exclusivamente las tipografías conocidas como sans-serif. El diseñador y pintor Herbert Bayer creó un tipo universal que redujo el alfabeto a formas limpias, simples, construidas de manera racional y que es conocido como Architype Bayer.

Prominentes artistas se vincularon a la Bauhaus; el notable pintor Paul Klee[ix] lo hizo en 1920 y se retiró 11 años después. Fue violinista y estuvo interesado en los problemas teóricos del arte. Su actividad en la escuela comenzó en el taller de tejidos. Su enseñanza se basaba en las formas elementales: círculo, cuadrado, triángulo[x]. El arte, según la escuela, debía descubrir esas formas, develarlas y hacerlas visibles.

En 1922 se incorpora al centro el pintor Vasily Kandinsky[xi], venía con la experiencia de las reformas educativas de la Unión Soviética; pero cuando la revolución entró en dificultades, Kandinsky decidió trasladarse a la Bauhaus. Arrastró consigo el prestigio inmenso de dar a conocer en 1910 sus primeras obras abstractas y de haber publicado De lo espiritual en el arte[xii]. Impartía el taller de pintura mural y dio clases con Klee en el curso de diseño básico. Su mente teórica fue decisiva para iniciar el camino hacia un arte más intelectual y razonado, donde el alma del objeto llegó a la tela con rasgos abstractos. La silla Wassily, diseñada por Marcel Breuer, está dedicada a Kandinsky.

En 1923 la Bauhaus fundó un departamento de fotografía, el mismo se le encargó al jefe del taller de metales, el húngaro Lászlo Moholy-Nagy[xiii], que hizo de esa técnica un nuevo medio de expresión artística. Enseñó fotomontaje, iluminación, foto escultura y abrió nuevas vías en este campo.

La Bauhaus fue también un gran experimento vital para la pequeña comunidad de jóvenes alumnos (1400 aproximadamente) que, tras la traumática experiencia de la recién terminada conflagración mundial, querían vivir a plenitud y construir una nueva utopía social. Las mujeres vestían pantalones. La Escuela fue famosa por sus fiestas temáticas, consideradas obras de arte, con disfraces, y en las que la imaginación de sus participantes se ponía de manifiesto.

En 1925, debido a las continuas presiones del gobierno, Moholy-Nagy tuvo que abandonar la escuela; en 1930 lo hace Gropius junto a varios profesores y alumnos. Los nazis se hacen del gobierno de la ciudad de Dessau en 1932 y dan por terminada la ayuda financiera a la institución; la  escuela se traslada a Berlín pero; el nazismo ya había decretado su muerte, eso sucedió el 11 de abril de 1933, cuando las autoridades hitlerianas, que necesitaban “eliminar todo rastro de cosmopolitismo judío y arte decadente y bolchevique”, pusieron fin a ese sueño de libertad creativa.

En 1933 muchos de los profesores y alumnos emigraron hacia Inglaterra y EEUU. Moholy-Nagy fundó en Chicago, en 1937, el centro educativo que devino en la famosa Escuela de Diseño de esa ciudad. Terminada la Segunda Guerra Mundial, el arquitecto y escultor suizo, Max Bill, funda en la República Federal de Alemania, la Escuela Superior de Proyección y se llamará Nueva Bauhaus.

La arquitectura inspirada en la Bauhaus se ha diseminado por el mundo; Tel Aviv, se dice, es la ciudad con más edificios construidos con ese estilo, cerca de 4000, que pudo haber sido llevado en los años 30 por arquitectos europeos, de origen alemán y ruso, que pudieron escapar del régimen nazi.

En 1996, las construcciones de Bauhaus en Weimar y Dessau fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

El estilo Bauhaus también está presente en Cuba, uno de sus exponentes es el Hotel Deauville de La Habana[xiv]. Existen otras edificaciones: el centro comercial La Copa de Miramar, la iglesia Metodista de 25 y K, la Facultad de Economía de L entre 21 y 25, el edificio de 24 y N; entre otros.

La vanguardia artística no se margina nunca de los procesos políticos y sociales, si realmente lo es, y mantiene siempre un alto grado de contenido crítico y de compromiso con el progreso. La Bauhaus fue profundamente subversiva, significó una revolución artística y educativa.

Esta exposición que se pretende inaugurar el próximo abril, llegará en un momento en el que convergen pandemia, oídos sordos, indisciplina social y una mantenida ofensiva del imperialismo norteamericano.

Llegará cuando resuenan aún discursos que, utilizando una clave supuestamente ético-humanista de valores -sin especificar cuáles por una de las partes y recalcando en demasía “la gloria que se ha vivido” por la otra-, parece haberse convertido en el “último” encontronazo relacionado con las ideas cercanas a una “inquietante posmodernidad”, en la que, dolorosamente, se mezclan tirios y troyanos.

El asunto es más complejo, “…no siempre resulta correctamente entendida la condición del intelectual y su tarea y responsabilidades en la sociedad. Esto suele provocar incomprensiones y aislamientos, agrios juicios y fáciles conclusiones. Para algunos se trata de un representante tardío de la burguesía o de sus concepciones y costumbres, para otros el prototipo de la amoralidad, y no faltan los que le consideran tácitamente un mal necesario”[xv].

Las relaciones entre el intelectual y sus contemporáneos no pueden basarse en la sospecha. Solo hay un modo adecuado de abordar los problemas que le conciernen, y de resolverlos, no desde fuera, sino en el marco del respeto que todo ciudadano merece, el diálogo. La creación es siempre una fuente de riesgos, exige valor y audacia…, la voluntad de enriquecer el mundo ampliando y haciendo más compleja su realidad está presente en todos los casos. Nada hay más parecido a un revolucionario que un intelectual[xvi].

Y no puede haber resquemores, y menos debe suceder cuando casi la mayoría de quienes interpelan son jóvenes pero; hay de todo, porque es en la viña del Señor donde sucede: unos son artistas, otros lo serán y la vida dirá, otros se lo creen y están aquí, otros tienen el papelito de artistas, otros tienen la pachanguita, algunos están hasta pagados, y otros se mantienen silentes, emigrando de uno a otro lado a causa de la indecisión o del miedo a…, quien sabe qué.

En mi opinión, con los no pagados hay que hablar y darles una respuesta, según el caso, porque, si no se produce un proceso de diálogo, ¿dónde está la Revolución de Fidel? Si, esa de la consigna que no me gusta. Lo digo porque yo si soy Fidel, mi mamá me puso ese nombre hace seis décadas y no por eso me creo Fidel, pero esas son otras cosas.

Los tiempos cambian y todos los humanos también lo hacemos. El ejercicio del poder es complejo, el de la creación artística se parece mucho al de la toma de decisiones de poder, es muy personal e implica a otros, en ocasiones a muchos. De la misma forma pasa con nuestras vidas, por las consecuencias y los actos resultantes; la condición humana es vital y ningún ser es carente de cometer errores y desaciertos; y aún cuando se trate de hacer lo objetivo o lo considerado correcto, seremos juzgados más por los desaciertos –injustamente- que por los aciertos; y llegarán los reproches, aún cuando se haya entregado una vida a una causa o a un amor o a un trabajo y, aunque pensáramos que con esas decisiones tratábamos de subsanar un error, a veces, cometemos definitivamente otro; pero es así, tal vez eso sea algo inherente a la humanidad.

Y en medio de todo eso está Cuba y su futuro.

Cuando era más joven percibía a la Patria como una especie de madre que me acogía en su seno, una entelequia superior que enmarcaba todo, a lo mejor o peor de todos, el resumen de una trinidad abarcadora y protectora; pero han pasado los años, fui a una guerra, he vivido varias vidas y me voy haciendo cada vez más inocente. Hoy siento a Cuba como una hija que necesita protección, cuidado, amor, ternura, mimos, besos. Todos dicen que la quieren y no lo pongo en duda pero…; yo la quiero de otra manera, no coincido con algunos, aunque con otros sí.

Y este es el contexto en el que Bauhaus se exhibirá en La Habana, una ciudad en constante (R)evolución; ah y “…contra la Revolución ningún derecho”[xvii].

[i] Bau, “construcción”, y Haus, “casa”. La escuela se inspiró en el movimiento inglés de artes y oficios.

[ii] Nació en Berlín en 1883 y murió en Boston en 1969. Fue arquitecto aunque nunca se graduó, urbanista y diseñador. A partir de 1926 se dedicó a construir grandes bloques de viviendas, abogó por una racionalización de la industria de la construcción para hacerlo de forma más rápida y económica. Diseñó numerosos complejos de viviendas. En los Estados Unidos fue profesor de arquitectura en la escuela de diseño de Harvard.

[iii] Ver http://www.radiociudadhabana.icrt.cu/2019/12/05/centenario-la-bauhaus-centro-historico-la-habana/

[iv] La República de Weimar fue un período que abarca desde 1918 hasta 1933, el término es político e historiográfico porque el país siguió llamándose Imperio alemán. En la ciudad de Weimar se reunió la Asamblea Nacional constituyente y se puso en vigor una nueva constitución. El período se caracterizó por la gran inestabilidad política y social, en el que se produjeron golpes de Estado militares y derechistas, intentos revolucionarios izquierdistas y una gran crisis económica. El 5 de marzo de 1933, los nazis obtuvieron la mayoría en las elecciones y fue el final de la República.

[v] Ver http://www.cultier.es/bauhaus-la-primera-escuela-de-diseno-del-siglo-xx

[vi] Vladímir Yevgráfovich Tatlin (1885-1953). Fue pintor y escultor. Se le considera el iniciador del constructivismo e inspirador de la vanguardia artística de mayor impacto en la URSS junto al futurismo. El más famoso de sus proyectos, el Monumento a la Tercera Internacional nunca se construyó e iba a ser un edificio habitable más alto que la Torre Eiffel. También diseñó el Letatlin, un aparato volador, sin motor, de uso individual, que permitiría a los ciudadanos soviéticos desplazarse sin crear contaminación. ​

[vii] Lazar Markovich Lisstzky (1890-1941) Diseñador, fotógrafo, tipógrafo, maestro y arquitecto ruso. Una de las figuras más importantes de la vanguardia del arte abstracto y del constructivismo en su país. Su última obra fue un cartel en el que instaba a producir más tanques para el frente.

[viii] IDEM v

[ix] Paul Klee (Suiza 1879-1940). Pintor alemán (Suiza le negó la ciudadanía). Su estilo varió entre la abstracción, el expresionismo y el surrealismo. En su familia todos eran músicos y él mismo lo fue. A partir de su adolescencia, en parte por rebeldía y en parte por la creencia de que la música moderna carecía de significado, se dedicó a las artes visuales.

[x] Estás resultan tan atractivas que según el personaje de Sheldon Cooper, del popular programa televisivo The Big Bang Theory, su exquisitez se resume en la pizza que es circular, se pica en triángulos y viene en una caja cuadrada.

[xi] Vasili Vasilievich Kandinski  (Rusia 1866- Francia 1944). Fue uno de los  precursores del arte pictórico abstracto y un teórico del arte. Se considera que con él comienzan la abstracción lírica y el expresionismo. Se graduó en la Escuela de Arte de Odessa. Estudió derecho y economía en la Universidad Estatal de Moscú; al cumplir 30 años se dedicó a estudiar pintura en Munich. Regresó a Moscú en 1914 y participó en el gobierno soviético. Tras el cierre de Bauhaus se trasladó a Francia.

[xii] Publicado en 1911, es un libro denso. Se refiere a la forma y el contenido como algo inseparable en la que, si bien la forma y el color es el lenguaje del artista (el cómo), su expresión queda vacía si no la sustenta en un significado (el qué). Considera que en “el arte por el arte” se pierde el alma. Destaca que el artista que se deje llevar por el éxito se ocupará más del cómo dejando sin espíritu a la obra en si.

[xiii] Nació en Hungría en 1895 y murió en los EEUU en 1946. Fue pintor y fotógrafo. Fue uno de los más importantes profesores y teóricos del arte y de la fotografía de su tiempo. Realizó estudios de derecho que abandona al estallar la Primera Guerra Mundial. Se alistó en el ejército. En Bauhaus fue profesor de metales, de fotografía y director de curso hasta 1925.

[xiv] La construcción del hotel comenzó en 1956 y fue inaugurado en 1957. Su costo ascendió a $2.3 millones. Fue construido por un consorcio propiedad del mafioso Santo Traficante. En 1955 el dictador Fulgencio Batista promulgó la Ley de Hoteles que ofrecía una disminución de impuestos, contratos y licencias a quienes construyeran hoteles con un costo superior al millón de pesos o un club nocturno que costara más de $200,000.

[xv] Ver Alfredo Guevara: No es posible esperar a que los prejuicios se conviertan en consignas.
(Material para el estudio y consulta de los cuadros de la Unión de Jóvenes Comunistas, publicado y puesto en circulación por la Comisión Nacional de Propaganda de la UJC, julio de 1965). En Revolución es lucidez, Ediciones ICAIC, La Habana, 1998, pp.167-174.)

[xvi] IDEM xv

[xvii] Ver Fidel Castro. Palabra a los intelectuales. cuba.cu/gobierno/discursos/1961/esp/f300661e.html

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Vladimir Perez Casal
Filólogo cubano. Colaborador de Cubaperiodistas.

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