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Otra provocación frente al Ministerio de Cultura: Preguntas de un 27 de enero

En la antesala de un día patrióticamente iluminador, algunos apuestan a la confusión, el desconcierto y el desánimo.

Mientras la inmensa mayoría de los jóvenes se aprestan a dar amoroso ardor virtual a la llama martiana que los patriotas honrados llevamos dentro, otros pretenden apagarla tras el escándalo mediático de un viejo cerco  manipulador que no sirve sino a los intereses de quienes buscan ver a Cuba sometida y humillada.

Llegan hasta las puertas de una institución de la Revolución, parte del corazón espiritual del país y de su infranqueable cordillera de resistencia, con la misma arrogancia cínica de los que en los últimos cinco años dictaron más de 190 medidas para doblegar la dignidad de un pueblo sometido a la brutalidad de la más poderosa y criminal de las dictaduras planetarias.

Se acostumbraron tanto a disfrazarse para los demás, que al final terminan disfrazándose para sí mismos. Por sobre su máscara se descubre el rostro de los más vulgares golpeadores de los sueños y anhelos más caros de su pueblo, actúan como propagandistas de su más persistente enemigo.

Cómo responderían, un 28 de enero, al significado de  esenciales ideas martianas: «lo que sí acataré yo toda mi vida es la voluntad manifiesta de mi tierra, aún cuando sea contraria a la mía»; «La Patria necesita sacrificios. Es ara y no pedestal. Se le sirve, pero no se la toma para servirse de ella…», ¿acaso estarán animados por la esperanza de los anexionistas de obtener la libertad sin pagarla a su precio?

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Ricardo Ronquillo
Periodista cubano. Presidente de la Unión de Periodistas de Cuba.

One thought on “Otra provocación frente al Ministerio de Cultura: Preguntas de un 27 de enero

  1. Buen comentario… La escena montada por esos personajes de historietas responde además al espurio interés de la ultraderecha contrarrevolucionaria de la Florida, de provocar una reacción adversa a la nueva administración demócrata estadounidense para que no promueva un acercamiento a la Cuba… Tenemos la experiencia de Kennedy, a quien le dejaron un plan elaborado de invasión a la Isla… También el incidente provocado por Basulto y compañía con las avionetas durante la presidencia de Clinton, que dio pie a la firma de la maquiavélica Helms-Burton… Parece que los presidentes yanquis no se dan cuenta de cómo son manipulados por los intereses agresivos de la mafia cubano-americana.

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