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DE TODO EL PAÍS

En Ciego de Ávila, el hijo de Martí

Por José Antonio Quintana García

Frente amplia, cuerpo endeble. Militar en una República contradictoria. Se vio involucrado en una de las páginas más tristes y vergonzosas: la represión de los negros y mulatos alzados en 1912 contra las injusticias sociales. Vivió con discreción. Asumió el reto: el peso de la historia, ser el Ismaelillo, el hijo del Apóstol de la independencia de Cuba.

Nació en La Habana, el 22 de noviembre de 1878. Su progenitora, Carmen Zayas Bazán, era camagüeyana. Pepito inició los estudios primarios en las Escuelas Pías de Camagüey. En la Universidad de La Habana matriculó la carrera de Derecho. Al conocer que su padre había caído en Dos Ríos, el 19 de mayo de 1895, viajó a Nueva York, con el fi n de regresar a la Isla como combatiente.

A las costas cubanas arribó en una expedición que dirigía el General Calixto García. Tenía solo 18 años. Guáimaro, Loma del Hierro, Guisa, Las Tunas, entre otros lugares, fueron testigos mudos de su accionar mambí. Por encargo de Calixto García, en septiembre de 1898, se trasladó hacia Estados Unidos para una entrevista confidencial con Tomás Estrada Palma, delegado del Partido Revolucionario Cubano.

Durante la República Neocolonial sirvió en el Ejército Nacional con el grado de General de Brigada. Fue Jefe del Estado Mayor y Secretario de Guerra y Marina en el gobierno de Mario García Menocal. Desde las filas de la oposición se enfrentó a la tiranía de Machado. Murió en el mes de octubre de 1945 y no tuvo descendencia.

En Ciego de Ávila

José Francisco Martí Zayas Bazán.

José Francisco Martí Zayas Bazán visitó varias veces la región avileña, en actividades políticas o militares. Por primera vez llegó a la ciudad de Ciego de Ávila el 30 de octubre de 1905. En esa fecha era candidato a representante a la Cámara por la provincia de Camagüey.

Curiosos y ávidos de comprobar si tenía parecido con su ilustre progenitor, lo vieron bajar del tren procedente de la Ciudad de los Tinajones. En horas de la noche, a las 7:00, asistió a un acto que se celebró, en su honor, en la sociedad La Gloria (es el nombre que menciona el periódico El Pueblo, quizás fue en La Popular, pues no se conoce ninguna institución denominada así en esa época).

Su segunda estancia, apenas unos minutos, ocurrió el 15 de abril de 1918, cuando desempeñaba el cargo de Secretario de Guerra y Marina. Viajaba en tren hacia Camagüey. Las autoridades municipales, con el alcalde Manuel Torres Cruz, también veterano de las guerras independentistas, lo saludaron en la terminal ferroviaria.

El 21 de septiembre de 1920 volvió a pisar suelo avileño. Esta vez como miembro de Partido Popular. Se entrevistó con Felipe Mantilla, dirigente de esa organización en la región, con el objetivo de “estrechar aún más los lazos que unen a la Liga, entre los componentes locales, provinciales y nacionales”.

Desde Jatibonico viajó hacia el poblado de Majagua, el 18 de octubre de ese mismo año. Lo acompañaba su secretario, Antonio Bolet. Allí participó, también, en actividades políticas. Esta es, hasta donde he podido investigar, su última visita a Ciego de Ávila.

Fuentes: Periódico El Pueblo, 1918,1920 y 1955. Enrique de la Osa: En Cuba, primer tiempo.1943-1946, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1990, p.161.

(Tomado del periódico Invasor)

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