COVID-19. Reportes periodísticos

El 15 por ciento de los pacientes con COVID-19 desarrollan trombosis venosas asintomáticas

Tras finalizar dos estudios pioneros sobre la incidencia de trombosis venosas en pacientes ingresados con COVID-19, la Unidad de Enfermedad Tromboembólica Venosa del Servicio de Medicina Interna del Hospital Gregorio Marañón, en España, concluyó que un 15 por ciento de los pacientes internados desarrollan trombosis venosas asintomáticas.

De acuerdo con una nota publicada por Infosalus, portal de información sanitaria de la agencia Europa Press, el centro hospitalario informó que ambos trabajos, “realizados prácticamente al unísono y durante el momento más álgido de la crisis sanitaria en España”, han sido publicados por la “prestigiosa” revista Thrombosis Research.

Según la Organización Mundial de la Salud, la trombosis venosa profunda consiste en la formación de un coágulo que al desprenderse puede llegar hasta los pulmones y producir una embolia pulmonar.

El primer estudio reveló que existe una mayor prevalencia de trombosis asintomática en los pacientes ingresados con coronavirus y neumonía, pues se detectó “un mayor desarrollo de trombos en los miembros inferiores de los enfermos, incluso antes de presentar síntomas”.

Por otra parte, la investigación concluyó que el D-dímero, un marcador de la coagulación utilizado para el diagnóstico de trombosis, era “muy elevado” en las personas analizadas.

El investigador principal del estudio, Pablo Dimelo, explicó que fueron analizados, durante 10 días, 156 pacientes hospitalizados con el SARS-CoV-2 a quienes les fueron realizadas cerca de 160 ecografías de miembros inferiores.

Mientras, la segunda investigación, realizada en conjunto con la Universidad Complutense de Madrid, analizó la posible relación entre el desarrollo de trombos en pacientes con el nuevo coronavirus y el aumento de los antifosfolípidos, anticuerpos que una vez elevados causan un síndrome en el que la sangre tiende a coagularse.

Sin embargo, los expertos demostraron que esos anticuerpos “no juegan un papel crucial” en el desarrollo de trombos en personas enfermas.

Con respecto al resultado, Demelo aclaró que el estudio demuestra que los anticuerpos antifosfolípidos no están implicados a pesar de que análisis previos sugerían que esa podría ser una de las causas de las trombosis.

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