OTRAS NOTICIAS

Paco Altuna, fotorreportero: un seudónimo le salvó la vida

Paco Altuna, fotorreportero cubano, también fue autor de la célebre foto de Fidel y Camilo entrando a La Habana, el 8 de enero de 1959.

Se llamaba Francisco Díaz, pero acostumbraba firmar sus fotos con el nombre de Paco Altuna y eso le salvo la vida en Santiago de Cuba, en julio de 1957. Ocurrió después de retratar el entierro de los jóvenes Frank País y Raúl Pujol, asesinados por el régimen de Fulgencio Batista.

Paco se enteró de que el Frente Cívico de Mujeres Martianas y las madres de los mártires, unas 400, estaban en el parque Céspedes frente a la Casa Consistorial donde estaba invitado a un almuerzo el embajador norteamericano Earl T. Smith. Tan pronto llegó el personero, las mujeres comenzaron a cantar el Himno Nacional desplegando carteles de repudio al Gobierno y gritando ¡Batista asesino!

La bestialidad de los esbirros comandados por el coronel Alberto del Río Chaviano, el principal de los asesinos de los jóvenes asaltantes al Cuartel Moncada, en 1953, no se hizo esperar. Golpes y detenciones. Todo delante del Embajador y de Altuna, quien cámara en mano aprovechó para captar los momentos más dramáticos y escabullirse como pudo para ir a casa de su amigo Ernesto Ocaña, fotógrafo del Diario de Cuba. Allí reveló e imprimió las fotos y las mandó con un periodista amigo a Bohemia y fueron publicadas esa misma semana.

El fotógrafo decidió quedarse unos días porque la situación en Santiago estaba muy caliente y no quería perderse aquellos momentos. Y más caliente se puso Chaviano al ver la revista con las fotos de Altuna. Quería saber dónde estaba y movilizó a sus agentes. Un chivato le dijo que en la casa de Ocaña había un fotógrafo de La Habana y allá fue el militar con sus esbirros. La puerta estaba abierta y dentro estaban los dos amigos hablando. Chaviano entró con una fusta en la mano.

El sabía quién era Ocaña por eso se dirigió al desconocido y preguntó ¿Tú eres Paco Altuna, el de Bohemia? Con la mayor naturalidad le respondió – Mire coronel, yo trabajo en la revista Bohemia pero no soy Paco Altuna sino Francisco Díaz. Paco es mi amigo y se fue anoche porque llevaba muchos días aquí y me mandaron a relevarlo. Para convencerlo,  le mostró una medalla de uno de los Premios Juan Gualberto Gómez que había ganado y convertido en llavero donde estaba grabado el nombre de Francisco Díaz.

Y continuó Paco diciéndole: – Mire yo no voy a tener problemas con usted porque yo le he hecho muchos reportajes al general (Batista) que es mi amigo y no estoy aquí para perjudicarlo. El coronel vio tanta calma y seguridad en la respuesta que miró a Ocaña, quien movió la cabeza afirmativamente. El jefe militar del Cuartel Moncada ya se marchaba cuando se volvió para decirle a Altuna: Dígale a su amigo que si lo veo por aquí yo mismo lo entierro.

Altuna nació en La Habana en 1918 y murió a los sesenta años siendo fotógrafo de Prensa Latina. Comenzó de reportero gráfico en 1947 en el periódico Hoy y la Cuba Sono Films. Colaboraba regularmente en la revista Bohemia. En 1958 ingresó en El Mundo y en 1962 en la agencia informativa Prensa Latina. Obtuvo otros premios Juan Gualberto Gómez. En 1952 por la foto titulada Desempleo, miseria y hambre y el segundo premio de 1953 con Divorciar al hombre de la tierra es un atentado monstruoso, ambos publicados en la revista Bohemia. Fue uno de los primeros fotógrafos de La Habana en llegar al Moncada después del asalto al cuartel por Fidel y sus hombres y retrató lugares del combate y los funerales de los soldados muertos.

Jorge Oller Oller
Fotógrafo, reportero gráfico. Fundador de la Unión de Periodistas de Cuba y del Periódico Granma. Miembro de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba.

2 thoughts on “Paco Altuna, fotorreportero: un seudónimo le salvó la vida

  1. Me gustó mucho leer este trabajo y conocer algo de la vida de este trabajador de la prensa que hizo fotografías tan exquisitas y bien recordadas. Gracias a Jorge Oller Oller, y sobre todo a Paco Alguna (o Francisco Díaz).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *